¿LENTO REARME ARGENTINO?

12.12.2011 11:55

Después de la Guerra de Malvinas las FFAA argentinas cayeron en el desprestigio, sufrieron el desinterés de los gobiernos constitucionales en todo lo concerniente al equipamiento militar y por momentos fueron y aún son objeto de una hostilidad lisa y llana. Eso motivó una gran desinversión en materia de defensa, dejando a la Argentina prácticamente inerme. No es la intención de este artículo tratar las motivaciones políticas (algunas bastante oscuras) que se esconden detrás de estos hechos sino ver si después de tres décadas algo empezó a cambiar.

 

Últimamente hay algunas señales positivas que inducen a preguntarse si las Fuerza Armadas argentinas están empezando a recuperar al menos parte de su capacidad operativa. Analicemos las noticias:

 

Se terminaron los trabajos mayores del reacondicionamiento de media vida del submarino ARA "San Juan" y se prosigue con los trabajos de reparación y modernización del rompehielos ARA “Almirante Irizar”. Hace apenas días llegaron al país dos helicópteros de fabricación rusa para la FAA. Son prácticamente los únicos dos helicópteros pesados en condiciones operativas con los que cuenta el país en este momento. El Ejército Argentino acaba de recibir los dos primeros de cinco helicópteros Bell 206B JetRanger III para ser utilizados por la Escuela de Aviación del Ejército para el adiestramiento conjunto de pilotos. En estos días también se hizo oficial el proyecto de modernización del TAM. Se iniciaron trabajos de mantenimiento mayor en una de las corbetas MEKO 140 de la Armada Argentina, siendo posible que sea objeto de alguna modernización.

 

Más atrás en el tiempo el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF) repotenció los misiles antiaéreos Áspide para la ARA. El mismo organismo está trabajando con la ARA en la repotenciación de los misiles Exocet MM-38 encontrándose en etapa de estudio lo referente a los AM-39 y los MM-40. El mismo organismo se encuentra desarrollando un programa referido al misil antiaéreo de baja cota SADEF (Superficie Aire para la Defensa). Concretamente, se trata de un vector veloz, ligero y de uso táctico orientado estrictamente a la defensa de instalaciones claves en el país, cuyas prestaciones irán escalando en nivel tecnológico a lo largo del programa. Se desconoce el estado real del proyecto.

 

También bajo la órbita del CITEDEF se está trabajando en el desarrollo de los cohetes Gradicom. El Gradicom II fue probado y alcanzó los 100 kilómetros de altura y cayó a 120 kilómetros de la base de lanzamiento. El objetivo final del proyecto es lograr un vector que pueda ser usado con fines bélicos, como misil (con sistema de guiado) o cohete (trayectoria libre) y también con objetivos civiles. El proyecto sigue su curso y acaba de salir a la luz la noticia de que la Fuerza Aérea Argentina desarrolló un vehículo suborbital utilizando motores de la familia Gradicom.

 

Por su parte la empresa INVAP desarrolló radares 3D. Un par de unidades ya se encuentran operando. Los mismos tienen buena capacidad militar ya que cuentan con contramedidas para guerra electrónica.

 

En el plano de adquisiciones en el exterior el progreso es muy modesto. La IMARA recibió armas antitanque AT-4, la ARA mostró interés en adquirir barreminas italianos, la FAA no recibe ningún avión de combate moderno y parece haberse cancelado la compra de helicópteros de exploración y ataque para el Comando de Aviación del Ejército.

 

A treinta años de la Guerra de Malvinas el gobierno argentino acrecentó las presiones para tratar de obligar a Gran Bretaña a negociar. Sin importar las motivaciones políticas que pueda haber detrás de estas acciones es indudable que el reclamo es totalmente legítimo. La cuestión es que los archipiélagos del Atlántico Sur tienen un valor económico y estratégico difícil de cuantificar. Las islas se encuentran en la puerta de entrada a la Antártida, muy próximas al paso interoceánico más importante del planeta. Las riquezas naturales de las mismas son invaluables.

 

Si el gobierno argentino quiere que su reclamo sea escuchado deberá hacer mucho más por sus FFAA. Es difícil imaginar que los británicos se muestren dispuestos a negociar si Argentina no cuenta con un respaldo militar razonable. El EA carece de elementos esenciales. La FAA no tiene aviones de combate modernos. La Armada carece de buques de desembarco y de destructores u otro tipo de naves capaces de establecer una eficiente defensa aérea de área. Tampoco tiene submarinos suficientes. Hasta que no se adquieran esos elementos las posibilidades de llevar a los británicos a la mesa de negociaciones son muy remotas.