¿PARA QUE SIRVE EL EJERCICIO “COLD RESPONSE” DEL QUE PARTICIPAN ASIDUAMENTE LOS BRITÁNICOS?

22.03.2012 17:35

Entre el 12 y el 21 de marzo de este año tuvo lugar el ejercicio militar Cold Response. En las maniobras que tuvieron lugar en Noruega y en parte de Suecia intervinieron unos 16.000 militares, buques de guerra y aviones de 13 países de la OTAN, a los que se sumó Suecia.

 

Los países participantes fueron Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Canadá, Francia, Países Bajos, Reino Unido, Letonia, Alemania, Bélgica, España, Irlanda y EE.UU.

 

Según la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el objetivo de las maniobras radica en el entrenamiento de las acciones en condiciones de conflictos armados de intensidad, así como de posibles actos terroristas.
 

Las fuerzas militares entrenan para actuar “en una zona de crisis, donde las tropas se encargarán de todo, desde guerra de alta intensidad a delitos de terrorismo y manifestaciones masivas”, según las Fuerzas Armadas de Defensa de Noruega.

 

No obstante, muchos analistas dudan sobre las verdaderas motivaciones de los ejercicios ya que en el Ártico no existiría ninguna de las dos preconcepciones esgrimidas por la entidad castrense.

 

El ejercicio Cold Response se efectúa desde el año 2006. Este año las condiciones climáticas fueron particularmente duras y se produjeron al menos dos accidentes a los que haremos referencia al final de la nota.

 

Uno de los principales participantes del ejercicio fue la Marina Real británica (Royal Navy) la cual estuvo presente con sus tres componentes: los buques de guerra, el Brazo Aéreo de la flota y los Royal Marines.


El ejercicio puso a prueba la capacidad respuesta de las fuerzas internacionales en la región ficticia Nerthus de Borgland, que había sido invadida por las fuerzas de la vecina Gardarland.

 

Cuando la misión diplomática fracasó, el grupo de tareas se abrió paso a la región por tierra y mar. Se llevaron a cabo incursiones anfibias para desgastar a las fuerzas enemigas antes de que las fuerzas anfibias se retiraran y navegaran hacia el norte para llevar a cabo un asalto anfibio en sincronización con las fuerzas que se desplazaban por tierra.

 

El comandante marítimo, mayor general Ed Davis, se basó en el HMS Illustrious, desde donde su personal dirigió a dos grupos de tareas: uno noruego compuesto por fragatas, destructores y cazaminas, que proveyó protección a un segundo grupo, el grupo de tareas anfibio, comandado por el comodoro Paddy McAlpine del Reino Unido, quien estableció su puesto de comando en el buque de asalto anfibio HMS Bulwark.

 

Las fuerzas de desembarco, dirigidas por el marino holandés coronel Fred Swart, estuvieron compuestas por los Royal Marines de la Compañía Kilo, Comando 42, además de sus homólogos holandeses y estadounidenses.


Como ya mencionamos al principio, durante el ejercicio se produjeron al menos dos accidentes. El primero involucró al HMS Illustrious y a un remolcador noruego. El remolcador embistió al portahelicópteros produciendo en el mismo dos orificios. El portahelicópteros habría sido reparado por ingenieros del buque y prosiguió cumpliendo sus tareas durante cinco días más, para finalmente ser retirado antes de tiempo.

 

Si bien se dijo que los orificios eran de proporciones y por arriba de la línea de flotación, la única foto a la que tuvimos acceso muestra dos orificios pequeños por arriba de la línea de flotación. ¿Hubo daños por debajo de dicha línea? ¿Se utilizó la excusa del choque con el remolcador para cubrir otra falla?

 

El segundo accidente fue mucho más serio. Una aeronave, uno de los cuatro Hércules C-130J recién adquiridos por Noruega, iba recoger a unos soldados que participaban del ejercicio Cold Response cuando se estrelló en el norte de Suecia contra el pico más alto de ese país, el Kebnekaise, con una altura de 2.103 metros sobre el nivel del mar. Sus cinco ocupantes perdieron la vida.

 

Para finalizar digamos que a medida que disminuye la capa de hielo Ártico, aumentan las posibilidades de explotación de petróleo y minerales y las rutas marítimas pueden tomar nuevas direcciones. De petróleo, minerales, rutas marítimas y rapacidad británica los argentinos estamos aprendiendo aceleradamente.