Actualidad – MALVINAS: GRAN BRETAÑA, DIPLOMÁTICAMENTE CADA VEZ MÁS AISLADA, NO CEDE

14.03.2012 17:58

Una serie de hechos importantes y altamente llamativos tuvieron lugar estos días en torno a la cuestión Malvinas. Gran Bretaña se ve cada vez más aislada en su postura en el plano internacional, aunque continúa aferrándose con uñas y dientes a la misma. Argentina, con cada vez más apoyo diplomático mundial, insta con renovada firmeza al Reino Unido a sentarse a la mesa de negociaciones.

 

En Chile el vicecanciller británico, Jeremy Browne, y el canciller chileno, Alfredo Moreno, acordaron ayer respetar las legítimas diferencias entre ambos gobiernos ante el conflicto que enfrenta a Argentina y al Reino Unido por las Islas Malvinas.

 

Gran Bretaña no legró doblegar la postura asumida por el gobierno chileno en lo referente a su apoyo a la Argentina, expresado mediante su adhesión a la resolución del Mercosur de no permitir ingresara a puerto a naves con el banderín de Malvinas. Chile privilegió su inserción regional a su antigua alianza con el Reino Unido. El presidente chileno se habrá sentido incómodo al verse en la necesidad de no recibir a Browne, hecho profundamente valorado en Argentina y en toda Latinoamérica.

 

"Entendemos la posición que el gobierno chileno ha tomado y la necesidad de Chile de tener una relación constructiva con sus vecinos” dijo Browne al retirarse de la reunión mantenida con el canciller de Chile, Alfredo Moreno, en el palacio de la Cancillería, en el segundo día de su visita al país.

 

Pero Chile no fue el único en reafirmar su apoyo a Argentina. El canciller brasileño, Antonio Patriota, reafirmó ayer el apoyo firme e inequívoco de su país y de la región como un todo, a la reivindicación de la soberanía argentina sobre el archipiélago de Malvinas.

El respaldo del gobierno brasileño a Argentina lo manifestó Patriota en una conferencia de prensa en Sao Paulo, junto a su par argentino Héctor Timerman, tras sostener conversaciones oficiales en esa ciudad.

 
Por su parte, Timerman agradeció "el apoyo constante y sincero de Brasil de la cuestión de las Malvinas" y comentó que en la reunión con Patriota conversaron sobre la preocupación argentina de que una potencia extrarregional se niegue a informar si introdujo armas nucleares en el Atlántico Sur, lo que está expresamente prohibido por tratados internacionales.

 

Los británicos violaron esos tratados en 1982. En el año 2003, el Reino Unido admitió que durante la Guerra de Malvinas su flota había contado con cargas de profundidad nucleares.

El hecho más llamativo para las autores de este comentario se produjo, sin embargo, en Argentina. El ministro de Defensa argentino, Arturo Puricelli, un hombre muy discreto y de perfil bajo dentro del gobierno, afirmó durante un acto que tuvo lugar en la sede de su ministerio que el Reino Unido ocupó las Islas Malvinas en 1833 por su "tradición colonialista" y afirmó que la soberanía sobre el archipiélago "está en la Constitución y en el sentimiento de todos los argentinos".

 

"Inglaterra tiene una tradición colonialista muy grande y en función de ella hizo la usurpación de nuestras Islas Malvinas, desalojando al gobernador y a nuestra población que teníamos en 1833 y la ocuparon para controlar lo que en ese momento era un canal de navegación muy importante, como el Pasaje de Drake y el Estrecho de Magallanes", dijo Puricelli.
 

El ministro aseguró que “las que son decisiones argentinas, las vamos a seguir manejando de acuerdo a lo que ordena nuestro sentimiento y lo que ordena nuestro marco jurídico, como nuestra Constitución”
 

El trigésimo aniversario del comienzo de la Guerra de Malvinas se acerca y con el crecen las tensiones. Es hora de que los británicos cambien su postura. Están dejando patente que su reclamo responde a intereses políticos, económicos y geoestratégicos. Cualquiera que se interiorice sobre el tema sabe que el derecho no los asiste y que su historia los delata.