Actualidad - GRAN BRETAÑA PRESIONA, EL MERCOSUR RESISTE

11.01.2012 10:25

El gobierno británico acusó ayer a la Argentina de utilizar la presión económica para "intimidar" a la población de las islas Malvinas. Advirtió a los países del Mercosur que no sean "cómplices" de la administración de Cristina Fernández de Kirchner impidiendo el ingreso de barcos con bandera de las islas en sus puertos, en una clara muestra de querer torcer mediante amenazas las decisiones soberanas de dichos países.

 

El ministro de Exterior británico, William Hague, señaló que el gobierno británico está en favor de la decisión de Brasil, Chile y Uruguay de permitir que barcos de las Malvinas ingresen en sus puertos, siempre que lleven otra bandera nacional o la insignia inglesa. En un comunicado dado a conocer al Parlamento británico, Hague destacó: "Aunque no aceptamos la decisión de negarles la entrada a los buques con banderas de Malvinas, que consideramos que no tiene basamento en ley internacional alguna, nuestra prioridad ha sido asegurarnos de que los vínculos de comercio y negocios entre las Malvinas y América del Sur no se vean comprometidos por esta declaración política", en una poco velada amenaza a esos tres países.

 

Hague afirmó que Londres mantuvo "discusiones productivas y honestas" con Uruguay, Chile y Brasil. Tras esa “ronda de diálogo”, el Reino Unido aseguró que esos tres países han dicho que no tienen intención de participar en un bloqueo económico a las islas Malvinas y que todo el comercio naviero vinculado con las Malvinas continuará disfrutando de acceso a sus puertos siempre que no lleven el banderín de las Malvinas a la hora de atracar.

 

Añadió que espera que otros países en la región "sigan reconociendo que las diferencias de opinión sobre la soberanía británica de las islas Malvinas no pueden justificar interferencia en esfuerzos de intimidación a la población civil inocente a través de presiones económicas".

 

"El gobierno británico garantizará siempre el derecho de los habitantes de las islas Malvinas a determinar que su futuro político sea respetado", advirtió el jefe del Foreign Office, aunque no aclaró el alcance de sus palabras.

 

No obstante, luego de comunicarse con sus pares Antonio Patriota, Alfredo Moreno y Luis Almagro, el canciller Héctor Timerman confirmó que sus respectivos gobiernos no habían modificado su posición desde que se adoptara la declaración de los Estados Partes del Mercosur y sus estados asociados sobre buques que enarbolan la bandera ilegal de las Islas Malvinas.

 

"No hubo cambios en la política del Mercosur hacia la defensa de la soberanía de la Argentina por las islas Malvinas. Está claro que ningún barco de bandera de las Malvinas ingresará en ningún puerto de los países del bloque regional", expresó ayer una destacada fuente de la embajada de Chile en Buenos Aires.

 

En Uruguay, el gobierno de José Mujica dijo que la administración uruguaya sólo aceptará el ingreso de barcos con bandera inglesa o de otros países, excepto la bandera ilegal de Malvinas. Uruguay parece estar sufriendo presiones extremas por parte de los ingleses y su gobierno presiones internas.

 

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile reafirmó que los barcos no ingresarán a puertos chilenos.

 

"Chile continuará aplicando, conforme al Derecho Internacional y a la legislación chilena, las medidas destinadas a impedir que embarcaciones que naveguen con la bandera de las Islas Malvinas ingresen a los puertos nacionales", destacó la cancillería en un comunicado.

 

Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, criticó a Gran Bretaña por pedir a los países sudamericanos que no apoyen la iniciativa argentina y expresó su respaldo a Buenos Aires en la disputa por el archipiélago, que fue motivo de una guerra en 1982.

 

En Cochabamba, Morales indicó "Las Malvinas son de Argentina y por eso apoyamos esta decisión del pueblo argentino, de su Gobierno, de su presidenta. El mundo sabe que en una guerra injusta los ingleses se adueñaron de las Malvinas".El presidente boliviano ratificó ayer su apoyo a esa medida al asegurar que Bolivia se "asociará" con Argentina "para defender la dignidad y la soberanía" de ese país y de la región.

 

Ayer, la Cancillería Argentina emitió un comunicado en el destacó que el Reino Unido "reconoció que ningún barco podrá ingresar a los puertos del Mercosur y países asociados enarbolando la bandera ilegal de Malvinas".

 

Además, el ministerio dirigido por Héctor Timerman sostuvo que tras las gestiones que Gran Bretaña hizo en Brasil, Uruguay y Chile "ha quedado firme que los barcos que usaban el ilegítimo pabellón deberán reemplazarlo". La Cancillería resaltó que las gestiones diplomáticas argentinas en el Mercosur fueron calificadas por el Reino Unido como "un bloqueo comercial" y aclaró que "dichas acciones se encuadran en la defensa de los recursos naturales renovables y no renovables que pertenecen al pueblo argentino". También se informó que Timerman se comunicó con los cancilleres del Mercosur que le ratificaron la prohibición de atracar que de la que serán objeto los barcos de las Malvinas.

 

Hace pocos días Argentina reiteró a las Naciones Unidas su disposición a reanudar negociaciones con Gran Bretaña para resolver la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, según una carta distribuida ayer en la sede de la ONU. La misma fue enviada al secretario general de la organización mundial, Ban Ki-moon, al cumplirse el pasado 3 de enero 179 años de la ocupación de ese archipiélago austral por fuerzas británicas que expulsaron a la población autóctona. El ReinoUnido se niega sistemáticamente a entablar conversaciones al respecto.