Actualidad - GRAN BRETAÑA SOSTENDRÁ LA VIGILANCIA EN LAS ISLAS MALVINAS

10.01.2012 11:05

El primer ministro británico, David Cameron, advirtió que mantendrá la vigilancia en las islas Malvinas y descartó una negociación sobre la soberanía del archipiélago con la administración que conduce la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. "Tenemos que estar permanentemente vigilantes", afirmó el funcionario británico, en declaraciones a la cadena televisiva estatal BBC.

El jefe del Gobierno británico destacó la importancia que tiene para Gran Bretaña mantener la defensa de las islas y de establecer unas fuertes relaciones con los países de América latina. El primer ministro formuló estas declaraciones al periodista Andrew Marr, de la cadena de televisión británica BBC.

Los países del Mercosur  habían resuelto, en la cumbre celebrada el 20 de diciembre en Montevideo, bloquear el acceso a sus puertos de los buques que llevaran la bandera de las Malvinas.

En ese marco, el presidente de Uruguay, José Mujica, ratificó la solidaridad continental. "El principio de solidaridad continental, con raíces históricas, es uno de los más importantes", aseveró el jefe de Estado.

Estos principios están contenidos en una carta firmada por el propio José Mujica, publicada en el portal de Presidencia, mientras comenzaba la XLII Cumbre de Presidentes del Mercosur.

"En Unasur (la Unión de Naciones Sudamericanas) y Mercosur reiteradamente hemos apoyado las reivindicaciones de Argentina en cuanto al archipiélago de las Malvinas. Ello implica por el momento considerar de hecho a ese territorio como una posición colonial inglesa en nuestra América, y en consecuencia, no puede reconocerse su bandera", expresó Mujica.

Sin embargo los gobiernos de Uruguay y del Reino Unido llegaron a un acuerdo respecto de los barcos que naveguen rumbo a las Islas Malvinas: se les permitirá ingresar a los puertos uruguayos siempre y cuando cambien la bandera de las islas por la oficial del Reino Unido. La resolución implica una flexibilización en la postura del gobierno de Mujica, que fue el primero del Mercosur en impedir el ingreso de buques con bandera de Malvinas, posición que luego acompañaron el resto de los países del bloque.

 

La información fue publicada ayer por el diario uruguayo El País. Revelaba que los cancilleres de Uruguay, Luis Almagro, y del Reino Unido, William Hague, resolvieron en una comunicación telefónica la controversia diplomática que, según evaluaron, “amenazaba generar pérdidas importantes para empresas de ambos países”.

 

Mujica había prohibido la entrada a puertos de su país de buques de guerra británicos y de barcos comerciales con bandera malvinense desde mediados del mes de diciembre, en apoyo al reclamo del gobierno argentino por la soberanía de las islas. La postura del gobierno uruguayo sirvió para reinstalar el tema, justo en los inicios de 2012, año que se cumple el 30º aniversario del conflicto armado. La decisión se potenció con el respaldo que les dieron a los pocos días las naciones del Mercosur, lo que generó el disgusto del gobierno británico. El canciller Hague llamó entonces a Almagro para transmitirle sus quejas y el Foreign Office convocó a los embajadores del bloque para realizarles un planteo oficial. Uruguay aclaró entonces que el impedimento era sólo para las naves con bandera de las Islas Malvinas, no la del Reino Unido. Mientras Uruguay busca minimizar el impacto económico que su postura tiene sobre su economía, parece que Gran Bretaña busca romper la cohesión de la región.

 

Ayer, el senador Daniel Filmus, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, explicó que Cameron “muestra la falta de voluntad del Reino Unido” de negociar con Argentina. En un comunicado el legislador rechazó los dichos del primer ministro, quien dijo que buscará aliarse con países latinoamericanos para contrarrestar la decisión de los cancilleres del Mercosur de bloquear el ingreso a sus puertos de los buques que lleven la bandera inglesa.

 

“Nuevamente Cameron muestra la falta de voluntad del Reino Unido de cumplir con las resoluciones sobre las Islas Malvinas, que se establecieron en 1965 en la Asamblea General y el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas”, argumentó Filmus.

 

Añadió: “El Gobierno seguirá reafirmando una vez más los imprescriptibles derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, que son parte integrante del territorio nacional”.

 

En otro plano, la oficina argentina del banco de origen británico Barclays, anunció el viernes pasado a empleados y algunos clientes, que no seguirá operando en Argentina. Barclays es uno de los principales accionistas de Desire Petroleum,  la compañía que explora y busca explotar petróleo en las islas Malvinas.

 

Los hechos parecen la prolija apertura de una partida de ajedrez. El receso estival en el hemisferio sur reduce de momento el ritmo del juego. A medida que se acerque el 2 de abril, cuando se cumpla el trigésimo aniversario de la recuperación militar temporaria de las Malvinas, el clima probablemente se recaliente aún más. Entonces se verá qué tan seria y firme es la postura adoptada por el gobierno argentino.