Actualidad - MALVINAS: EL MERCOSUR ESTUDIA MEDIDAS DE APOYO AL RECLAMO ARGENTINO

20.12.2011 15:10

Ayer, lunes 19 de diciembre, el canciller argentino, Héctor Timerman, agradeció al Gobierno de Uruguay el pronunciamiento realizado la semana pasada por su presidente, José Mujica, quien anunció que su país no permitirá el ingreso de buques con bandera de las Islas Malvinas a los puertos orientales.

 
"El Gobierno argentino le agradece a Uruguay la posición que ha tomado, ha cumplido con su palabra", dijo Timerman ante sus colegas del Mercosur, durante la reunión del Consejo del Mercado Común, en el que intervienen los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía del grupo.


Timerman aprovechó también para pedir a los socios del Mercosur que impidan el ingreso a sus puertos de buques con la bandera ilegal de las islas Malvinas en solidaridad con el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago, que está bajo dominación británica desde 1833.
 

Ahora los países del Mercosur analizan una medida que implicaría el rechazo de barcos que vayan hacia las aguas que rodean a las Islas Malvinas. Se trata de un documento, según informó el canciller de Uruguay, Luis Almagro, que especificaría que cuando una nave sea rechazada por un socio del bloque, también lo sea por el resto. Esta medida reforzaría las tomadas por el gobierno argentino.

Por su parte la Cancillería británica convocó al embajador uruguayo en Londres, Néstor Moreira Morán, para que ofrezca "aclaraciones" sobre la decisión de no permitir atracar a buques con bandera de “Falkland Islands” (Malvinas) en puertos uruguayos. El gobierno inglés dijo que un bloqueo "sería decepcionante"

La decisión del gobierno uruguayo de no permitir atracar barcos que naveguen con banderas de Malvinas generó una reacción por parte del primer ministro británico David Camerón, calificando a la medida de “muy inquietante”.

En una muestra del cinismo con que Gran Bretaña se maneja en el tema, el Foreign Office británico aseguró que “sería muy decepcionante que Uruguay haya resuelto apoyar los vergonzosos intentos de Argentina para dañar la economía y el modo de vida de los pobladores del pequeño archipiélago bloqueando su acceso al libre comercio”. Cabe recordar que antes del conflicto armado de 1982 los pobladores de Malvinas ni siquiera eran ciudadanos británicos con plenos derechos, sino una suerte de “ciudadanos de segunda” o kelpers, como todavía se los suele denominar en Argentina.

El comunicado continúa explicitando que no se permiten “dudas acerca de la soberanía del Reino Unido sobre las “Islas Falkland” (Malvinas) y “ni nosotros ni las Falkland nos doblegaremos ante aquellos que buscan intimidar o chantajear a las islas”. Recordamos que últimamente el Gran Bretaña reforzó su presencia militar en los archipiélagos australes e incluso llevó a cabo en los mismos diferentes ejercicios militares en clara muestra de su usual prepotencia.

El gobierno de Buenos Aires viene reivindicando la soberanía de las Islas Malvinas en foros internacionales y las declaraciones que surgieron de los encuentros con mandatarios latinoamericanos siempre han sido de apoyo.

 

Por su parte Mujica aseguró que Uruguay permite recalar en sus puertos a naves inglesas o con cualquier otra bandera reconocida por las Naciones Unidas cuyo destino puede ser las Islas Malvinas. No autoriza, en cambio, recalar naves militares inglesas con destino Malvinas y esto lo hace por razones de solidaridad libérrima con Argentina.

 

Señaló que “el gobierno uruguayo no compartirá nunca la idea de bloqueo marítimo o económico a los pobladores de Malvinas porque entiende que ello es nocivo, violatorio de derechos humanos y contrario a crear condiciones de negociación pacifica, único camino para saldar este diferendo histórico…”

 

Agregó que “la … historia enseña que con simples medidas administrativas la Nación Argentina nos puede perjudicar enormemente, y estos asuntos nunca se resolvieron con protestas airadas o enfrentamientos. El camino práctico que dio resultados contabilizables en la economía y en el trabajo fue la negociación, en el marco de buen vecino.” 

 

Aseguró que “el gobierno (uruguayo) no vende soberanía, resuelve a favor del turismo, del trabajo de la construcción, del comercio bilateral, de la producción nacional, de la logística. El gobierno también piensa en miles y miles de compatriotas que viven sin discriminación en la República Argentina.” 

 

Tratando de bajar los niveles de conflicto con los británicos afirmó “no tenemos nada contra Inglaterra, tenemos sí mucho a favor de nuestros vecinos y sobre todo de nuestro pueblo trabajador.”

 

Cabe recordar que Gran Bretaña se niega sistemáticamente a negociar con Argentina el tema de la soberanía de las Islas Malvinas y otros archipiélagos del Atlántico Sur en poder de los británicos, a pesar de un mandato de las Naciones Unidas que especifica lo contrario.