Actualidad – MALVINAS: ESCALADA DE PROVOCACIONES BRITÁNICAS

15.02.2012 18:54

Mientras se supo que el gobierno argentino aceptará la mediación de la Organización de las Naciones Unidas en la disputa que mantiene con el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas, Gran Bretaña, sorprendida por el creciente apoyo regional que recibe Argentina, insiste en llevar adelante su estrategia de provocaciones.

 

En una llamativa y polémica acción, dos aviones Typhoon de la Real Fuerza Aérea británica basados en Malvinas, escoltaron a una aeronave civil, un Cessna Skyhawk, que aterrizó en el archipiélago para cargar combustible.

 

De acuerdo con lo publicado por el periódico inglés “Mirror”, Chris McLaughlin, de 51 años y capitán de vuelo de British Airways, está realizando junto a su esposa Corina una misión solidaria para recaudar fondos para un hospital del sur de Londres, que salvó la vida de Chris. En la campaña la pareja tenía estipulado recorrer una 16 mil millas.

 

La aeronave contaba con un “permiso especial” para hacer una escala en Malvinas, donde debía cargar combustible (cosa que debe realizar cada 400 millas) para continuar con su viaje. Lo aberrante del caso es que el avión se dirigía a Malvinas desde el aeropuerto argentino de Río Gallegos.

 

Por otra parte se informó que un grupo de diputados británicos miembros del Comité de Defensa del Parlamento viajarán a las islas en marzo a poco de conmemorarse el 30 aniversario de la guerra entre la Argentina y Gran Bretaña.


Los miembros del Comité de Defensa de la Cámara de los Comunes llevarán a cabo la primera visita al archipiélago en casi una década, pocos días antes del trigésimo aniversario del comienzo del conflicto bélico de  Malvinas, hecho ocurrido el 2 de abril de 1982.

"Dado que tenemos una presencia militar significativa en las Falkland (por Malvinas)... es apropiado que el comité de Defensa vaya y vea en qué se gasta el dinero de los contribuyentes y qué es lo que se hace", dijo Thomas Docherty, miembro laborista del comité.

 

Respecto a lo manifestado sobre la presencia militar significativa en Malvinas no podemos agregar otra cosa que la expresión usada en derecho: a confesión de partes, relevo de pruebas.

 

Un miembro conservador del comité Julian Brazier dijo a la BBC que la visita no estaba relacionada con el reciente aumento de las tensiones sobre las islas entre el Reino Unido y Argentina.

 

Otro hecho, posiblemente el más grave, fue dado a conocer hoy por el portal argentino “El Malvinense”, que hoy informó que la plataforma petrolera que fuera contratada por empresas británicas, la Leiv Eiriksson, se mantiene a 190 millas de la Isla de Los Estados, Provincia de Tierra del Fuego, esto es dentro de la Zona Económica Exclusiva argentina. “Se viola la soberanía, buscando petróleo dentro la actual jurisdicción de la República Argentina”, expresó el portal que pidió difundir el hecho.

 

La postura del gobierno de Buenos Aires de seguir reclamando la devolución de los archipiélagos australes por la vía diplomática es la correcta, aunque se vuelve cada vez más difícil y dentro del propio oficialismo aparecen voces que claman por la opción bélica.

 

Lo cierto es que Argentina no tiene a sus Fuerzas Armadas en condiciones de emprender una acción militar. Cualquier acción en ese sentido sería en este momento un acto suicida.

 

El gobierno argentino deberá seguir negociando y haciendo algo que hasta ahora descuidó. Deberá poner al Ejército, a la Armada y sobre todo a la Fuerza Aérea Argentina en condiciones de garantizar la integridad territorial de un país demasiado rico en recursos como para darse el caro lujo descuidar el estado de las mismas. Los hechos así lo demuestran.