Actualidad – MALVINAS: RECHAZO REGIONAL A LA PRESENCIA MILITAR BRITÁNICA

11.02.2012 10:07

El canciller argentino Héctor Timerman realizó ante la ONU una amplia denuncia sobre la militarización por parte de Gran Bretaña de los archipiélagos del Atlántico Sur que se encuentran en poder del Reino Unido. Aseguró que Argentina sostiene la posición de que "los problemas entre los países deben ser resueltos de manera pacífica y a partir del diálogo".

 

"Desde las Malvinas pueden atacar buena parte de Chile, todo Uruguay y hasta el sur del Brasil", afirmó el canciller. Consideró que "Gran Bretaña es la potencia militar por excelencia en el Atlántico sur" que "controla no solo el tráfico de ingreso al Atlántico Sur sino todo el tráfico marítimo y aéreo que hay entre América del Sur y Sudáfrica".

 

Timerman reiteró que los reclamos de soberanía de Argentina se encausan a través de Naciones Unidas porque esta es "la organización por excelencia en la defensa de la paz" en el mundo, y destacó "el apoyo unánime" que recibe en este tema nuestro país por parte de las naciones de Latinoamérica.

 

El ministro argentino ofreció una conferencia de prensa en la sede de las Naciones Unidas donde aseguró que "la información que tiene Argentina es que ellos (los británicos) han introducido armas nucleares en el Atlántico Sur y no es la primera vez."

 

Por su parte, en una actitud de dudosa neutralidad, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó esta tarde su "preocupación ante los cada vez más fuertes intercambios de palabras entre los Gobiernos de Argentina y el Reino Unido sobre el asunto de las Malvinas", según lo dado a conocer por la oficina portavoz en un comunicado.

 

El Gobierno argentino dejó en claro que el Timerman está en la ONU para denunciar "la violación del Reino Unido de las cerca de 40 resoluciones de Naciones Unidas, que convocan al diálogo entre dicho país y Argentina para resolver pacíficamente el conflicto iniciado en 1833 con la invasión militar de las islas Malvinas".

 

En tanto el embajador británico ante las Naciones Unidas, Lyall Grant, sostuvo que "nada ha cambiado" en cuanto al poderío militar de su país en la región y advirtió a la Argentina: "si alguien trata de aprovecharse ... obviamente defenderemos robustamente nuestra posesión".

 

"Nosotros no comentamos sobre la disposición de armas nucleares" pero "es conocido que hay submarinos (británicos) en patrulla en todo el mundo", afirmó.

 

Nuestro país recibió el claro apoyo del secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza por haber recurrido en todo momento al "diálogo pacífico" en el conflicto por la soberanía de las islas Malvinas. Al mismo tiempo condenó el "tono belicista" utilizado por Reino Unido en los últimos días y destacó que Argentina "cuenta con el respaldo de toda nuestra región".

 

El jefe de la OEA advirtió sobre el peligro que constituye el envío de naves de guerra británicas al Atlántico Sur asegurando que eso supone un "contrasentido" del Reino Unido ya que Argentina es un país que en los últimos años ha expresado su voluntad de paz y no ha dado ninguna señal de querer cambiar esa política".

 

En tanto en la región se multiplican las expresiones de solidaridad hacia el pueblo argentino y la preocupación por la actitud británica.

 

El presidente de Perú, Ollanta Humala, manifestó la "solidaridad y apoyo" de su país al reclamo argentino y compartió la "preocupación por el incremento de la presencia militar" inglesa en el Atlántico Sur.

 

Lo hizo a través de una carta a Cristina Fernández, donde respalda "la aspiración argentina para lograr un entendimiento pacífico con el Reino Unido a través del diálogo".

 

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, también apoyó la protesta argentina en la ONU: "Nos sumamos a esa denuncia y exigimos al gobierno británico que deje, no sólo la militarización, que deje las Malvinas, que son argentinas".

 

Con todas sus virtudes y defectos, América Latina está mostrando una cohesión tal, que parece haber descolocado a la arrogante diplomacia británica.