COHETES ARGENTINOS DE USO DUAL

13.12.2011 18:36

En la década de 1990 – en una actitud que como mínimo debe calificarse de servil – el entonces presidente de Argentina Carlos Saúl Menem ordenó, por presiones internacionales, el desmantelamiento del cohete argentino Cóndor II, propulsado por combustible sólido, con una carga de 500 kg. 

 

Pero los científicos, ingenieros y técnicos argentinos tuvieron otra oportunidad con el heredero del Cóndor, el Tronador. Este proyecto prosperó, si bien por presión de EEUU se reservó la tecnología para uso exclusivamente civil aun cuando hubo funcionarios argentinos que querían que se desarrollara una versión militar. Hasta dónde se sabe esa imposición se está respetando y no se conocen razones para creer lo contrario. 

 

La información sobre el tema de las demandas por parte de EEUU surgió de algunos cables confidenciales obtenidos y publicados por WikiLeaks. Las presiones comenzaron bajo el gobierno de George W. Bush, involucrándose en las negociaciones su secretaria de Estado Condoleezza Rice. Bajo el gobierno de Barack Obama  las exigencias continuaron hasta que el propio titular de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) garantizó el uso para fines pacíficos del Tronador, para lo cual obtuvo el respaldo de la Casa Rosada. 

 

De todos modos, con un proyecto en principio más modesto el CITEDEF

(Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa) dependiente del Ministerio de Defensa avanzó con el desarrollo de motores para cohetes de uso dual. Bajo el nombre de Gradicom, los motores fueron evolucionando y hasta dieron lugar al desarrollo por parte de la FAA y otros organismos de un lanzador suborbital multietapas conocido como FAS 1500. Cabe aclarar que el Tronador II y el proyecto Gradicom y sus derivados son independientes entre sí. 

 

Hoy el CITEDEF se encuentra trabajando a fin de poner a punto una nueva versión del Gradicom con un alcance de 400 kms el cual sería probado durante el próximo año. El objetivo final del proyecto Gradicom es lograr un vector que pueda ser usado con fines bélicos como misil, es decir con sistema de guiado y control o como cohete (trayectoria libre). También se contemplan fines civiles. 

 

El proyecto Gradicom provocó cierto revuelo menor en algunos círculos chilenos, aunque en el país trasandino se admite que las relaciones con Argentina son buenas. Estos cohetes y misiles realmente no pueden ser considerados como una amenaza por parte de un país tan bien armado como Chile. En todos casos podrían interpretarse como un mensaje para cierto reino insular europeo o como un simple esfuerzo del gobierno argentino para lograr que el país no quede demasiado relegado en el plano regional.