EL F-35A REALIZÓ SU PRIMERA PRUEBA DE VUELO CON ARMAS

21.02.2012 18:59

Mientras algunos países desaceleran o reducen las compras previstas de unidades de F-35 y cuando se conoció lo que sería un informe confidencial del Pentágono sobre el caza de quinta generación F-35 que revelaría tantos fallos que desaconsejaría, por prematuro, su entrega a la Fuerza Aérea estadounidense, Lockheed Martin pareció redoblar la apuesta al comunicar que el 16 de febrero comenzaron las pruebas de vuelo con misiles del F-35A.

 

El presunto informe confidencial del Pentágono sobre este caza de quinta generación que se habría filtrado recientemente, revelaría que el avión presentaría entre otras, las siguientes fallas: el diseño de los tanques de combustible, que durante las pruebas habrían mostrado no estar bien protegidos y errores en el diseño de la aleta caudal, que sería común a las tres versiones del caza. Según el informe se revelaría que la parte trasera de la aleta contactaría con el chorro y se recalentaría, lo que habría quedado demostrado en las pruebas de vuelo en régimen de post combustión. Como consecuencia de este fallo las aletas caudales se destruirían o perderían su recubrimiento.

 

En las maniobras con altas sobrecargas, la carga en las aletas caudales habría superado la prevista, lo que afectaría tanto a estas  aletas como a los timones de dirección. El informe también daría cuenta de fallas de funcionamiento en las pantallas de cabina del piloto y en los sistemas de visión nocturna, mala maniobrabilidad a grandes velocidades y altos índices G, así como un escaso rango de acción. El mal funcionamiento de los sistemas de visores nocturnos no permitiría al F-35 JSF atacar objetivos terrestres por la noche.  Como ya lo informamos en notas anteriores también se admitiría la imposibilidad del F-35C - la versión para portaaviones - de aterrizar en los mismos.

 

En el presunto documento filtrado incluso se habla de un problema secreto que tendría relación con la furtividad del avión. De todos modos la información sobre los diferentes problemas era más o menos conocida incluso antes de la publicación de este informe, de modo que el mismo, a primera vista creíble, no da cuenta de muchas novedades.

 

Por su parte Lockheed Martin comunicó ayer, que comenzaron las pruebas de vuelo con misiles del F-35A, la versión convencional del Joint Strike Fighter (JSF).

 

Se efectuó una prueba con un avión cargado con dos misiles aire-aire de corto alcance AIM-9X, cada uno ubicado en un punto de anclaje externo. Además, el avión llevaba dos bombas de 2.000 libras y dos misiles aire-aire AIM-120 dentro de sus compartimientos de armas internos. Una foto que acompaña la publicación de Lockheed indica que la aeronave también llevaba cuatro estaciones adicionales que no fueron cargadas. Esos cuatro puntos de anclaje pueden portar armas aire-tierra. Ninguna de las armas fue lanzada durante la prueba.

 

El avión despegó desde base Edwards de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en California, ampliando aún más el programa de vuelos de prueba.

 

El caza de quinta generación está diseñado para llevar hasta 18.000 libras en 10 estaciones de armas. Cuatro de esas estaciones de armas se encuentran dentro de sus dos compartimientos de armas internos, el resto se ubica en cada una de las alas. Los puntos de anclaje de armas de las alas sólo se utilizarán cuando el sigilo no sea una prioridad ya que el transporte externo vuelve a la nave más susceptible a ser detectada por los radares enemigos.

 

Quienes defienden el proyecto alegan que hasta ahora nunca se había abordado el desarrollo de un caza tan complejo y con tantas variantes de diseño. Es cierto que este será el primer avión con características de sigiloso que terminaría siendo apto tanto para despegue y aterrizaje convencional como para de despegue y aterrizaje vertical y que tendría una versión para el aterrizaje en portaaviones con algún sistema de catapulta y cable de enganche. A eso se le suma la crisis económica que atraviesan los EEUU y Europa.

 

Algunos analistas también afirman que la sensación de que el programa marcha mal surge del hecho que actualmente la información sobre fallas en los programas de aeronaves - en especial las de países occidentales - se conocen con mayor rapidez y que estos se ven magnificados por influencia de Internet, donde abundan quienes opinan sobre este tipo de temas sin conocimientos reales. Estos analistas afirman que la aeronave irá madurando hasta alcanzar el desempeño que se espera de ella.

 

Nosotros preferimos que el lector se forme su propia opinión tratando de separar, no sin cierta dificultad, los hechos objetivos y demostrables de lo que podrían ser meros trascendidos y/o especulaciones. Seguiremos investigando y brindando información.