EL F-35C ES INCAPAZ DE ATERRIZAR EN PORTAAVIONES

16.01.2012 15:51

El programa de desarrollo y construcción del futuro avión de combate de la Royal Navy está en peligro.


Algunos documentos del Pentágono que se filtraron afirman que existe un defecto de diseño en el Joint Strike Fighter (JSF) que impide que la versión F-35C cumpla con su razón de ser, es decir aterrizar en portaaviones.


El problema es que la mencionada versión es incapaz de engancharse al cable de frenado del portaaviones porque el gancho se halla demasiado cerca del tren de aterrizaje.

 

Un experto de la industria que es Ingeniero de Ensayos de Vuelo, el piloto de pruebas Peter Goon, declaró: "Dada la cantidad limitada de estructura adecuada en la parte trasera de las distintas variantes del JSF - debido principalmente a los elementos comunes que se buscaban en los tres diseños y el hecho de que el F-35B es el diseño de referencia - se pudo haber previsto que los riesgos asociados al cumplimiento de los requisitos de adaptabilidad a los portaaviones del F-35C serían altos.”

 
Cuando se le preguntó cómo sucedió que esas deficiencias fueran pasadas por alto, Goon sugirió que probablemente no haya sido así, al menos no en lo que concierne a los ingenieros, pero sus preocupaciones pudieron haber sido ignoradas.

 

Los documentos advierten sobre "graves consecuencias" para la estructura del avión y ponen en duda que – así como se encuentra ahora - el F-35C pueda proporcionar apoyo aéreo cercano, lo que se considera fundamental para un portaaviones en el rol de apoyo a desembarcos anfibios.


La documentación también sugiere que los aviones no podrán lanzar los misiles británicos aire-aire ASRAAM.


Añade que el F-35C sigue siendo probado en varias áreas, concluyendo que "existe una alta probabilidad de fallas futuras que aún no están identificadas". El informe, visto por el periódico Sunday Times, concluye que a menos que se haga un "rediseño significativo" de la aeronave en forma urgente, el futuro de la misma está en riesgo. Se advierte que si un rediseño demuestra ser demasiado costosos o difíciles de aplicar, todo el programa F-35C puede tener que ser desechado.

 

Gran Bretaña debe a comprar alrededor de 50 aeronaves a un costo total de alrededor de £ 5 mil millones, pero fuentes de alto nivel de la Marina Real admitieron anoche que con el presupuesto actual, el Ministerio de Defensa tendrá sólo seis disponibles para el año 2020.

 

También le dijeron al periódico The Daily Telegraph, que las fallas podrían poner en peligro todo el programa JSF, a pesar de los miles de millones de libras gastadas por los gobiernos británico y estadounidense y otros "países socios".

 

Se sugirió además que las fallas también podrían tener implicancias importantes para la Real Fuerza Aérea y sus programas de aviones de combate tripulados. Desde el laborismo instaron al gobierno a "admitir todas las implicancias de la Revisión de la Defensa".


Jim Murphy, secretario de Defensa del gabinete en las sombras, dijo: "Una nación insular como la nuestra debe ser capaz de operar aviones desde un portaaviones. "El gobierno debe ser claro respecto al impacto completo de la revisión de la defensa. Es esencial que sepamos cuánto tiempo estaremos sin capacidad de ataque desde portaaviones."


La noche del domingo un portavoz del Ministerio de Defensa se negó a hacer comentarios sobre los informes filtrados. Sin embargo, agregó que Philip Hammond, el Ministro de Defensa, se reunió con su homólogo estadounidense, Leon Panetta, durante una visita a Washington el mes pasado para "examinar una serie de temas, incluyendo el Joint Strike Fighter".


"Estamos por recibir nuestros primeros Joint Strike Fighters con fines de prueba y evaluación este año y nos hemos comprometido a la compra de la variante para portaaviones.” dijo. "Nuestros planes para volver a tener la capacidad de ataque desde portaaviones hacia el año 2020 siguen en marcha"

 

Debido a estos y otros problemas – alguno incluso mantenido en secreto – es probable que los programas de adiestramiento de pilotos se retrasen.

 

Es posible que en el 2020 Gran Bretaña tenga un portaaviones terminado, pero cuente con pocos aviones capaces de operar desde ellos. Y aún así existe el riesgo de que sus tripulaciones cuenten con un entrenamiento muy elemental.

 

Eso sin tener en cuenta siquiera la incertidumbre adicional que generan los recortes de presupuesto por parte de los EEUU.