FUE BAUTIZADO EL PORTAAVIONES HMS QUEEN ELIZABETH. NO PUDO HABERSE ELEGIDO UN DÍA PEOR PARA HACERLO

04.07.2014 15:42

 

Los británicos no pudieron haber elegido un día peor para que la Reina bautizara el nuevo portaaviones de la Royal Navy que lleva su nombre. La tremenda mole, pensada para operar fundamentalmente aviones de despegue corto y aterrizaje vertical F-35B, parece condenada a ser por un largo tiempo apenas un portahelicópteros innecesariamente grande y caro. Los aviones que debería contar como espina dorsal de su dotación, no vuelan. 

 

A última hora del día de ayer, jueves 3 de julio, el Pentágono tomó la decisión de ordenar la permanencia en tierra de todos los ejemplares del F-35. Lo hizo basado en los informes preliminares que surgieron de la investigación del incidente en que una de estas aeronaves se incendió al intentar despegar desde su base de Florida. No fue un hecho impredecible. Lo venimos diciendo hace tiempo. El programa del Joint Strike Fighter F-35 Ligthning II, que según la mayoría de las fuentes lleva insumidos US$ 400.000.000.000, es un fracaso al que nadie se atreve a declarar como tal. Sea por las razones que fuere el programa sigue adelante, si es que vale ese término. La verdad es que no parece ir ni para atrás ni para adelante, como se dice vulgarmente. El proyecto no despega. Literalmente.