FUERTE DESGASTE DE LA ROYAL NAVY

25.01.2012 15:37

Además de cargar sobre sus hombros con compromisos en todo el mundo y misiones de larga duración - como en Afganistán y el Golfo - la Marina Real es llamada con frecuencia a corto plazo para realizar tareas vitales, lo inesperado. Así sucedió, por ejemplo, en Libia.

La Royal Navy y los Royal Marines están involucrados en despliegues a lo largo y a lo ancho del planeta, desde Afganistán hasta Malvinas.

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Estos compromisos llevan las capacidades de la flota al límite y por momentos la hacen traspasarlos. Así es que en plena misión en Libia  la Marina Real se quedó sin misiles Tomahawk, ya que el submarino de ataque HMS Triumph disparó todos los disponibles. Una fragata habría sido enviada a la zona con sólo cuatro misiles antiaéreos y posiblemente sin misiles superficie-superficie.

 

Ahora Irán amenaza con cerrar el Estrecho de Ormuz en respuesta a nuevas sanciones.

 

Philip Hammond dijo ayer que el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, junto con buques de guerra británicos y franceses, había entrado en el Golfo el 22 de enero para "enviar una señal clara". Hammond dijo que Gran Bretaña tenía la capacidad "de reforzar su presencia si en cualquier momento se considerase necesario hacerlo."

El grupo de buques de guerra que entró en el Golfo, incluida la fragata británica HMS Argyll, había enviado "una señal clara acerca de la determinación de la comunidad internacional para defender el derecho de libre tránsito por aguas internacionales", dijo Hammond.

 

"En el Golfo también mantenemos barreminas, que son una parte importante de la presencia de los aliados allí y, por supuesto, el Reino Unido tiene la capacidad para reforzar esa presencia en cualquier momento en que se considere necesario hacerlo", dijo.

Si bien el Ministerio de Defensa de Gran Bretaña se negó a ofrecer detalles específicos sobre el material y el personal que están actualmente en el Golfo Pérsico, dijo que tenía alrededor de 1.500 efectivos de la Marina en la región al este de Suez, incluyendo el Medio Oriente y el Océano Índico.

Hay cuatro embarcaciones barreminas con base en Bahrein, y Gran Bretaña también tiene en la región dos fragatas, incluida la HMS Argyll, tres buques de apoyo, un buque de investigación y un submarino de ataque, según el ministerio británico. 
 

También se dirigen a la región la fragata HMS Westminster y el destructor tipo 45 HMS Astute, en lo que es el primer despliegue operacional del mismo. Hace diez meses, la Westminster fue llamada para apoyar la resolución del Consejo de Seguridad contra el régimen de Gadafi.

 

Desde entonces la fragata ha sido objeto de un par de meses de riguroso entrenamiento previo al comienzo de su despliegue hacia Medio Oriente.  Muchos tripulantes del buque siguen a bordo desde la misión de Libia, incluido el oficial de operaciones, el Teniente Comandante Andy Brown.

Su oficial en jefe, el capitán Nick Hine, dijo: "Se necesita un enorme esfuerzo para lograr que un buque de guerra complejo y sofisticado quede listo para las operaciones y estoy muy orgulloso de la tripulación de mi buque por el trabajo que hemos realizado.”
 

"Navegaremos en una región de tensiones crecientes y de grandes retos y estamos preparados para ello".

 

Pero no todo es tan sencillo. En medio de reducciones de buques y de personal las misiones se multiplican y se alargan y la moral baja.

 

Los reemplazos de los submarinos Trafalagar no llegarán a tiempo de modo que a la escasez de buques de superficie se va sumando la de submarinos. Y no hay portaaviones propios para ofrecer un paraguas protector en cualquier escenario incierto.

 

Entre tanto el se supo que Ministerio de Defensa podría enfrentar nuevos recortes de 2 mil millones de libras esterlinas en los próximos 12 meses.

 

El secretario de Defensa del gabinete en las sombras, Jim Murphy, dijo que el gobierno estaba poniendo "el ahorro por delante de la estrategia."

"La línea de base importante es la seguridad nacional, pero la controvertida Revisión de la Defensa ha dejado a Gran Bretaña mal equipada para hacer frente a nuevas amenazas.”

"Toda la comunidad de los servicios de defensa está sumamente preocupada por la posibilidad de nuevos recortes. El impacto sobre la mano de obra, el equipo y la moral puede ser grave. Si fuera cierto, sería un enorme señal que la defensa fracasó en su objetivo de reformar y modernizar nuestras fuerzas y el Ministerio de Defensa.”

 

La otrora poderosísima Royal Navy no es la excepción. Reducida, debilitada y desmoralizada es apenas una sombra grotesca de la que alguna vez fue la marina de guerra más poderosa de Europa y una de las más poderosas del mundo. La soberbia tiene su precio.