LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA BRITÁNICOS SE ENCUENTRAN EN UNA SITUACIÓN CAÓTICA

12.04.2012 14:27

El MI6 o más correctamente llamado Servicio de Inteligencia Secreto (SIS), es la agencia de Inteligencia externa del Reino Unido.

 

En los últimos días trascendió que el gobierno británico ofreció o está considerando ofrecer a Abdel Hakim Belhadj, un millón de libras (aproximadamente 1.600.000 dólares) en concepto de indemnización por su supuesta entrega, por parte del MI6, al gobierno libio, por entonces gobernado por Muammar Gaddafi.

 

Belhadj y su esposa fueron enviados a Libia en 2004, poco antes de que el por entonces Primer Ministro británico Antony Blair firmara su muy publicitado "Acuerdo en el Desierto" con el coronel Gaddafi.
 

Documentos encontrados en Trípoli después de la caída del dictador libio, demostrarían que el ex oficial del MI6, Sir Mark Allen, contaba al jefe de la inteligencia de Gaddafi, Musa Kusa, que "fueron los informes de la inteligencia británica" los que condujeron a la detención por parte de la CIA, del señor Belhadj.


Sir Mark describió la delación como "lo menos que podemos hacer por usted y para Libia".

 

También se reveló esta semana que a la delación se le habría dado la aprobación ministerial. Esto pone ahora el ex secretario de Relaciones Exteriores Straw y el ex primer ministro Blair en riesgo de ser interrogados por el Scotland Yard, que han puesto en marcha una investigación criminal sobre el asunto.

 

Belhadj, ahora un alto funcionario del gobierno de transición libio, está iniciando una demanda por daños y perjuicios. Esta semana trascendió que el MI6 quiere ofrecerle 1 millón de libras para comprar su silencio y lograr que Belhadj retire la demanda.


Pero anoche el funcionario libio dijo que no está interesado en un pago y simplemente quiere que Blair revele la verdad sobre su tratamiento: "Yo le diría que estaba languideciendo en las cárceles de Gaddafi con mi esposa cuando él vino a visitar a Gaddafi y se sentó en su tienda de campaña en marzo de 2004. Fui torturado durante muchos años. Quiero preguntarle por qué dejó que ocurren esas cosas."

 

Pero el caso Belhadj no es el único problema que enfrente el MI6 por estos días. Un grupo de hackers acaba de publicar el audio de lo que dice es una llamada telefónica entre el jefe y algunos oficiales del MI6, comentando ataques de hackers dirigidos contra sus redes de telefonía.

 

El grupo, TeamPoison ('TeaMp0isoN'), dijo que efectuó un ataque dirigido contra oficiales de contraterrorismo mediante un aluvión de llamadas telefónicas durante un periodo de 24 horas, lo que significaba que nadie más pudo comunicarse con el SIS.


El grupo afirmó que los ataques fueron motivados por la reciente decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que dijo que Babar Ahmad, Abdel Adel y otros presuntos terroristas podían ser extraditados a los Estados Unidos.

 

El ataque se hizo mediante la así denominada "bomba del teléfono” y fue del estilo de denegación de servicio (DoS), pero dirigido a teléfonos en lugar de a portales de Internet
 

Más tarde el grupo publicó en la red lo que dijo que era una prueba de que los ataques habían tenido lugar.
 

El jefe del grupo, apodado Trick (Truco), dijo que se usó equipo relativamente sencillo. Cada vez que alguien del MI6 levantaba el tubo escuchaba un robot que decía: “TeamPoison".

 

Si bien nadie confirmó oficialmente el hecho, algún medio de prensa británico se hizo eco de las versiones.

Pero TeamPoison no fue el único grupo en atacar a organismos de Estado del Reino Unido.

 

En efecto, la página web del Ministerio del Interior está nuevamente disponible después de un fin de semana de ataques del grupo hacker Anonymous.


El grupo “activista” hacker también atacó el sitio web oficial del Primer Ministro del Reino Unido, number10.gov.uk, y el del Ministerio de Justicia del Reino Unido, como parte de una protesta en contra de las controvertidas leyes de extradición del Reino Unido.

 

Los ataques lanzados con el nombre de #opTrialAtHome en la noche del sábado, fueron motivados por el trato que el gobierno del Reino Unido da al hacker que atacó al Pentágono, Gary McKinnon y a otras dos personas afectadas por casos de extradición controvertidos.

 

En un comunicado, el Ministerio del Interior confirmó el ataque, aunque le  restó importancia.

 

Pero según el grupo, los ataques no terminaron sino que se repetirán todos los sábados e incluirán como objetivo a otro organismo de Inteligencia inglés, denominado Jefatura de Comunicaciones del Gobierno (GCHQ, por sus siglas en inglés).


El sitio que fue hackeado y otros sistemas del Ministerio del Interior podrían haber sido afectados, aunque no se sabe en que consistiría el eventual daño.
 

En Gran Bretaña el método de ataque utilizado es ilegal y quienes participan en ese tipo de ataques corren el riesgo de ser sometidos a la justicia penal.


Janis Sharp, madre de Gary McKinnon, instó a los usuarios de la red, a no participar en las protestas de los hackers, por fuertes que pudieran ser sus sentimientos de rechazo a la extradición del ciber delincuente.

 

"No quiero que otras personas - que son, posiblemente, jóvenes y/o vulnerables - corran el riesgo de ser procesados o extraditados” afirmó, “no quiero que otras familias tengan que pasar por lo que hemos vivido y todavía estamos viviendo nosotros; es difícil explicar lo duro que fueron estos últimos 10 años y todo el mundo debe darse cuenta de las posibles consecuencias que ellos y sus familias podrían enfrentar".

 

Los problemas de los servicios de inteligencia británicos no terminan ahí. Los miembros de alto rango de la CIA se niegan a pasarle a sus pares ingleses información completa sobre posibles ataques terroristas en territorio británico. La razón es que para poder mantener bajo arresto a sospechosos de terrorismo, los agentes británicos tienen que declarar ante jueces en audiencias públicas, revelando datos y fuentes. La CIA no quiere que sus secretos sean expuestos en público.

 

Para agravar la percepción de los problemas que atraviesan los espías británicos un ex jefe de la ya mencionada agencia de espionaje del gobierno GCHQ, afirmó que en materia de capacidad de Gran Bretaña de responder a ataques cibernéticos, el Reino Unido está menos preparado que EEUU, Francia y Alemania.

 

Nick Hopkinson, de él se trata, dice que hay una falta de cohesión entre las diversas organizaciones del Reino Unido creados para trabajar a favor de de la seguridad cibernética.

"Definitivamente hay una necesidad de racionalización industrial entre las organizaciones. Tratar de coordinar la política y la estrategia es difícil cuando se trata de un montón de cuerpos.”

El antiguo espía afirmó: "Cuando tuve que lidiar con sus colegas alemanes y franceses, me di cuenta de que son mucho más centralizado en la forma de desarrollar su estrategia de seguridad cibernética.”

"Esta centralización de la responsabilidad sería el siguiente paso lógico y debe ser una prioridad para el gobierno".
 

La situación de los servicios de inteligencia británicos es desoladora. Si se considera que faltan apenas tres meses para el comienzo de los Juegos Olímpicos que tendrán lugar en Londres, el panorama es alarmante. Cuesta creer que el Reino Unido, con tanta experiencia en materia de Inteligencia, haya permitido que se llegue a una situación tan inquietante.