NOTICIAS SOBRE EL QUEEN ELIZABETH Y ALGUNAS DUDAS POCO CLARAS SOBRE EL F-35C

27.01.2012 10:55

Cuando hace dieciséis meses el gobierno del Reino Unido aprobó grandes recortes de personal y equipos en el marco de la Revisión Estratégica de la Defensa y de la Seguridad (SDSR), el brazo aéreo de la Royal Navy entró en un período de transformación forzada.

 

La futura configuración de la capacidad de ataque desde portaaviones ya está tomando forma con el ensamblaje de las grandes estructuras del primero de los dos portaaviones de 65.000 toneladas clase Queen Elizabeth.

La decisión de pasar de la versión STOVL (despegue corto y aterrizaje vertical) del F-35 a la versión para aterrizaje convencional, obligó a cambios en el diseño del Queen Elizabeth.

 

Gran Bretaña no tiene portaaviones de cubierta grande desde hace 40 años. Esto obligará a una compleja formación de pilotos, para que sean capaces de aterrizar en este tipo de buque. Recordemos que como el F-35C fue diseñado para aterrizar en portaaviones estadounidenses, los pilotos de la RN tendrán una dificultad adicional: la relativamente baja velocidad del Queen Elizabeth dificultará aún más las maniobras de aterrizaje.

 

Gracias a un acuerdo logrado con la Marina americana, un piloto ya está completando un despliegue de combate a bordo del USS John Stennis, volando un Boeing F/A-18E Super Hornet. Otros lo seguirán.

 

"Hay unos cuatro pilotos a punto de seguir sus pasos, pero esto se incrementará a más de una docena en los próximos 10 años", afirmó una alta fuente de la Marina Real. En virtud del acuerdo, algunos pilotos de la RAF también recibirán capacitación para las operaciones en portaaviones, en tanto que uno o dos pilotos de la RN probablemente pronto empiecen volar con la armada francesa.

 

"Es muy fácil centrarse en los pilotos, pero ese no es el núcleo del desafío que enfrentamos", dijo la fuente. Otras capacidades clave que deben ser recuperadas incluyen a los controladores aéreos, oficiales de señales de aterrizaje, a la tripulación de cubierta y al personal de manejo de armas, además de los ingenieros capaces de apoyar el alto ritmo de las operaciones en el mar.

 

En el largo plazo, la Armada también tiene un "enorme interés" en los vehículos aéreos no tripulados.

 

Entre tanto otros pilotos están practicando aterrizajes en simuladores, pero no con fines de entrenamiento sino para ayudar a desarrollar el diseño de la cubierta de vuelo, asegurándose de que su enorme serie de luces de colores y lentes y las marcas de la cubierta y otros equipos hagan más segura la recuperación (aterrizaje, desde el punto de vista del piloto) de las aeronaves.

 

Pronto tendrán lugar pruebas en otros simuladores, para evaluar la recuperación de los helicópteros.

 

"El F-35 traerá nueva tecnología que con el tiempo hará que el aterrizaje en un portaaviones sea sólo otra parte de la rutina de la misión” dijo el Comandante de Ala Willy Hackett, el Gerente para Requisitos del Reino Unido.

 

Cuando entren en servicio las aeronaves tendrán un sistema que será capaz de guiarlas a un punto donde el piloto asumirá el control y aterrizará la nave manualmente.


"Un nuevo sistema de control de vuelo, combinado con simbología en la pantalla montada en el casco, busca reducir drásticamente la carga de trabajo en una aproximación de vuelo manual”, agregó Hackett. Nuevas mejoras buscarán llevar esto aún más lejos.

 

Pero el aterrizaje en un portaaviones casi nunca es algo fácil y para el colmo podrían avecinarse nuevos problemas.

 

Según algunas fuentes el Reino Unido está considerando al Rafale y al F-18 como "aviones provisionales"


Se ha informado que las preocupaciones del Ministerio de Defensa en torno al Joint Strike Fighter F-35 han llevado los militares a mirar a otros jets rápidos para el portaaviones del Reino Unido.

Según el periódico The Times (que aparentemente fue el primer medio en publicar la versión), el almirante Sir Trevor Soar, el actual comandante en jefe de la flota, dijo que las preocupaciones sobre los costos y retrasos en el programa JSF eran crecientes. Ahora esto se ve agravado por el recorte de pedidos por parte de los EE.UU.

 

En un discurso que pronunció para ADS Maritime Interest Group, Soar habría advertido que la reducción £ 300 mil millones de recortes en los gastos de defensa de EE.UU. podría poner en peligro el acuerdo por el JSF.
 

Soar habría indicado que el JSF sería un punto importante a tratar en la próxima revisión de la defensa estratégica, en 2015.

 

Sin embargo la credibilidad del artículo de The Times fue puesta en duda por la propia ADS que manifestó:

 
"Si el periodista hubiera tratado de ponerse en contacto con ADS, podríamos haber verificado si estos comentarios se hicieron, pero su falta de contacto sugiere que ha aceptado por ciertos informes de segunda mano de lo que ha resultado ser una fuente poco confiable. Al hacerlo, puede haber ha dañado la reputación de un miembro de alto nivel de nuestras fuerzas armadas - pero con certeza ha puesto en duda su propia credibilidad personal y, finalmente, la de periódico para el que escribe.”

 

Tal vez surja una aclaración respecto al tema. Caso contrario, al igual que en el tema del Queen Elizabeth, posiblemente sea el tiempo quien dé el esperado veredicto.