REVELACIONES SOBRE DELACIONES DE OPOSITORES LIBIOS POR PARTE DEL MI5 Y QUE INVOLUCRAN TAMBIÉN AL MI6, DESATAN TEMPORAL POLÍTICO EN GRAN BRETAÑA

23.04.2012 14:42

 

Son varios los escándalos que estos días sacuden a los servicios de Inteligencia británicos. Hoy nos limitaremos a uno de ellos, que involucra tanto al MI5 como al MI6.
 

Estos días trascendió una noticia que no sorprende por los oscuros manejos de la Inteligencia británica, sino por al inusual torpeza con ésta se manejó, la cual permitió que los hechos salieran a la luz.

 

Recordemos que el MI5 es el servicio de inteligencia del Reino Unido que se dedica principalmente a la seguridad interna de ese país, en contraposición al MI6 que se encarga del espionaje a nivel internacional.

Durante el fin de semana se supo que el MI5 traicionó a enemigos del coronel Gaddafi que se encontraban en Gran Bretaña en calidad de refugiados. En una operación encubierta conjunta con espías libios que trabajan en suelo del Reino Unido, los opositores al gobierno libio eran delatados por el MI5 a los agentes del país africano.

 

No sólo eso, la Inteligencia británica facilitó la entrada a Gran Bretaña de los hombres de Gaddafi, les proveyó de teléfonos móviles seguros y los alojó en una lujosa casa de seguridad en Londres. Las operaciones se iniciaron a mediados del 2006.

 

Los servicios secretos británicos fueron habitualmente muy hábiles para recoger documentación secreta en ciudades ocupadas, recuperadas o simplemente destruidas por fuerzas inglesas. En Libia, inmediatamente después del levantamiento que con ayuda británica derrocó a Gaddafi, fallaron. Entre las ruinas de oficinas de la Inteligencia de Libia ahora aparecieron documentos que probarían los hechos descriptos. Diversos archivos encontrados en las oficinas bombardeadas prueban la complicidad de los ingleses con sus pares de África.


Los refugiados que llegaban a Londres pidiendo asilo político, llenaban una planilla donde constaba que los datos allí volcados serían tratados con carácter confidencial. Era una cláusula que aseguraba que los nombres y otros datos de los familiares de los mismos no fueran divulgados, evitando así que hubiera represalias por parte del régimen de Gaddafi.

 

Luego de que los opositores eran delatados por los ingleses, eran abordados e interrogados por la gente de Gaddafi. Después el MI5 trataba de convertir a esos mismos refugiados en sus propios informantes, en la supuesta creencia de que el grupo opositor al que pertenecían tenía contactos con Al Qaeda. Ninguno fue llevado a juicio por ese cargo. Es más, el único libio condenado por terrorismo en Gran Bretaña, fue un adepto al régimen de Trípoli que colaboró en un atentado perpetrado por el IRA.

 

El MI6 también estuvo involucrado en estas operaciones, que según una fuente, terminaron recién con la muerte de Gaddafi, aunque no hay nada que involucre al actual gobierno inglés.

 

Los expertos en derecho de los refugiados dicen que el contenido de los documentos encontrados, implica que hubo violaciones flagrantes de la Convención de Ginebra sobre los refugiados, de la Ley de los Derechos Humanos y del derecho penal ordinario.
 

Tal es así que el caso de Abdel Hakim Belhadj cobró trascendencia internacional en pocos días. Belhadj es un funcionario del actual gobierno libio que está demandando al ex secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jack Straw, por haber dado, presuntamente, la autorización para entregarlo a Gaddafi mientras se encontraba en Tailandia.

 

Se sospecha que en ninguno de estos casos los agentes británicos actuaron por su propia cuenta y riesgo, sino que lo hicieron con la autorización de funcionarios del gobierno de Londres. La investigación quedará ahora en manos de la policía británica.