SE ANUNCIARON MÁS DESPIDOS EN LAS FURZAS ARMADAS BRITÁNICAS

17.01.2012 18:37

Hasta 2.900 miembros del ejército, 1.000 miembros de la Royal Air Force y 300 miembros de la Royal Navy serán despedidos en otra tanda de recortes, confirmó hoy el Ministerio de Defensa británico.


Las pérdidas de empleo forman parte del segundo tramo del programa de despidos establecido en la Revisión de Defensa Estratégica y de Seguridad del gobierno inglés, destinada a ayudar a tapar un agujero negro de £ 38 mil millones en el presupuesto de defensa.
 

El ministro de Defensa Philip Hammond insistió en que el Gobierno "no tenía más remedio" que tomar la medida. "A medida que continuemos con el proceso de despidos, nos aseguraremos de que nuestras fuerzas armadas retenga las capacidades que se requieren para afrontar los retos del futuro” afirmó.
 

Los soldados gurkhas del ejército británico serán los más afectados por los despidos. Cerca de 400 combatientes nepalíes de Gran Bretaña perderán su empleo.


Si se comparan los recortes que se han hecho a la totalidad del ejército y la marina, la proporción de gurkhas de los que se prescindirá parece injusta.

 

Cerca de 200.000 gurkhas combatieron por Gran Bretaña en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, y más de 45.000 han muerto con el uniforme británico. Ellos tienen fama de ser feroces y valientes y son conocidas por sus distintivos cuchillos curvos, llamados kukri.

 

El secretario de Defensa del gabinete en las sombras, Jim Murphy, dijo: "David Cameron habló mucho … acerca de su orgullo por los gurkhas, por lo que muchos se sorprenderán que ahora lleven la peor parte en su precipitada revisión de la defensa."

 

En el marco de los despidos también se prescindirá de algunos oficiales de rango superior, entre ellos de al menos ocho generales de brigada y 60 tenientes coroneles. También se prescindirá de comodoros del aire y comodoros navales.
 

Después de la revisión se llevó a cabo en 2010, David Cameron, dijo que recortaría 17.000 puestos de trabajo del ejército, la marina y la fuerza aérea en el plazo de cuatro años.

 

La revisión también vio a Gran Bretaña renunciar a su portaaviones insignia (quedó sin ninguno), a varias fragatas y buques auxiliares.

 

Lo paradójico es que aun así el futuro de las fuerzas armadas británicas deja muchas dudas. La ineficiencia en el manejo de los fondos para la defensa es francamente llamativa.