SE PERDERÍAN MÁS PUESTOS DE TRABAJO EN EL SECTOR DE LA INDUSTRIA DE DEFENSA BRITÁNICA

22.06.2012 15:51

 

El consorcio AirTanker, responsable de entregar 14 aviones de transporte y reabastecimiento aéreo A330 Voyager a la Royal Air Force, hará la mayor parte de la conversión de los Airbus A330 a su versión de tanqueros en España, en lugar de hacerla mayormente en el Reino Unido, tal como estaba previsto.

 

Dos de los aparatos ya fueron modificados en España, mientras que los restantes 12 iban a ser convertidos por Cobham Aviation Services en sus instalaciones de Bournemouth, Gran Bretaña.

 

El tercer y cuarto avión se encuentran actualmente en un hangar de Cobham. El primero de ellos debería estar listo para finales de agosto. Sin embargo a finales de mayo Airbus Military reveló que el quinto Voyager sería modificado en Getafe - ciudad situada en la zona sur de la Comunidad de Madrid - para asegurar que las entregas se hagan en los plazos establecidos.

 

Confirmando el plan de transición en un comunicado, el 22 de junio Cobham afirmó que Airbus Military y Cobham Aviation Services acordaron que el resto de los Voyager sean convertidos en España. La empresa manifestó que contar con los A330 junto a la oficina de diseño para el avión multimisión de Airbus Military, mejoraría mucho la eficiencia y acortaría la cadena de suministros.

 

El cambio de planes se realizará con el fin de asegurar la entrega en el plazo estipulado de los aviones de transporte y reabastecimiento aéreo. El consorcio aclaró que la decisión del traslado de actividades se alcanzó por mutuo consentimiento de los miembros del mismo más afectados por la medida. Se trata de Cobham y Airbus Military.

 

Cualquier retraso en el programa de entregas sería sancionado con una multa y la pérdida de ingresos.

 

Fuentes cercanas a Cobham admitieron que la medida podría llegar a costar hasta 320 puestos de trabajo, 237 de Cobham y 83 de contratistas.

 

Recordamos que el contrato firmado por el Ministerio de Defensa británico y el consorcio, prevé la provisión a la RAF de un transporte aéreo seguro, confiable, eficiente y capaz de realizar reabastecimiento en vuelo. El contrato establece el alquiler de las aeronaves durante un período de 24 años a partir de la entrega del primer avión. El monto del mismo es de 10.500 millones de libras e incluye el alquiler de 14 aviones nuevos y todos los servicios de apoyo asociados, incluido el de mantenimiento de las aeronaves, capacitación, infraestructura, gestión de la flota y los servicios de tierra.

 

En el 2010, el Public Accounts Committee (Comité de Cuentas Públicas) del Parlamento británico concluyó en un informe que había “importantes deficiencias" en la forma en que el Ministerio de Defensa había establecido el contrato de alquiler de estos tanqueros.