SURGEN LAS PRIMERAS DIFICULTADES RESPECTO A LA EVENTUAL FUSIÓN DE EADS Y BAE

17.09.2012 14:15

 

Tal como lo dijéramos en nuestro anterior artículo, la fusión de BAE y EADS - si se termina concretando - puede no ser un proceso demasiado sencillo. Señalamos la diferencia entre lo que es la ventaja empresarial de una empresa fusionada, de lo que son las ventajas o desventajas políticas y económicas que la fusión representa para los diferentes países involucrados con las empresas en cuestión.

 

No hubo que esperar mucho para que los hechos comenzaran a confirmar lo que predijimos. El gobierno británico tiene una acción de oro de BAE, que le permite vetar la eventual fusión y ya está empezando a hacerla valer. Ya trazó con claridad algunas “líneas rojas”, algunas condiciones que, de no cumplirse, podrían significar el veto inglés a la fusión. De hecho las líneas rojas forman toda una lista de requisitos.

 

Hay unos 10.000 puestos de trabajo vinculados a las operaciones de EADS Airbus en Bristol y Gales del Norte que podrían estar en peligro, ya que en principio se habló de que la nueva sede de la empresa resultante probablemente estaría en Francia y su nuevo ejecutivo en jefe sería Tom Enders de EADS. Esto incluso dio lugar a que algunos ya prefieran referirse a la fusión como “absorción” de BAE por parte de EADS.

 

Los británicos también buscan asegurarse que los detalles del sistema de armas Vanguard-Trident permanezcan en secreto. Los norteamericanos podrían formular exigencias similares respecto a algunas actividades de BAE en los EEUU. Es más, se dice que el Pentágono mira con recelo a toda empresa recién formada y EADS-BAE podría ser tratada como tal.

 

Por otra parte una de las motivaciones de Tom Enders para la fusión de ambas empresas es deshacerse de la influencia de los estados, en especial de la influencia de los gobiernos francés y alemán. Tampoco eso será sencillo. Cada uno de esos dos gobiernos posee el 22,5% de las acciones de EADS y el derecho a tener un representante en la junta directiva.

 

Para que ambos gobiernos se muestren dispuestos a ceder poder, habría que emitir una acción de oro para cada uno de ellos. La legislación europea contempla esa posibilidad sólo para las empresas de defensa. EADS-BAE tendría un importante componente de producción de aviones de uso civil.