EL CUENTO VERDE DEL ABUELO JOE

29.10.2021 07:06
 
Hace diez meses, antes de la asunción de Joe Biden como presidente, los EEUU eran un país energéticamente independiente. Después Biden decretó la cancelación del oleoducto y gasoducto Keystone XL, que, en términos sencillos, llevaba petróleo de las arenas petrolíferas de Canadá a las refinerías de Illinois y Texas. Era una situación ventajosa para ambos países. El oleoducto atrajo la oposición de los ambientalistas, convirtiéndose en un símbolo de la batalla por el "cambio climático" y los combustibles fósiles. Biden también prohibió nuevas exploraciones petrolíferas en diversos Estados y planea subir impuestos a los combustibles fósiles. En sólo diez meses los EEUU pasaron de ser un país exportador de petróleo a rogar a la OPEC que extraiga más barriles. En algún Estado norteamericano las nafta subió de precio en hasta un 80%. El invierno se acerca y en medio de una espiral inflacionaria los estadounidenses se pregunta cómo pagaran el gas con el que calefaccionan sus casas. La respuesta es sencilla: lo pagarán caro.
 
Para profundizar en el nivel de incoherencia de Biden, recordemos que el presidente estadounidense renunció el pasado 15 de mayo a aplicar sanciones contra Nord Stream 2, la empresa controlada por Moscú que construye un gasoducto entre Rusia y Alemania. Donald Trump lo había declarado como un riesgo geopolítico para la seguridad y logró detener su construcción. Para los demócratas está bien la construcción de un gasoducto ruso pero mal la de uno en territorio estadounidense.
 
Los Estados Unidos tecerizan la producción de toda una serie de artículos a empresas chinas. Esos artículos son llevados a su destino por vía marítima a través de todo el Océano Pacífico. El abogado e investigador periodístico Gordon Chang afirmó a Fox News que quince grandes buques portacontenedores queman tanto combustible como todos los automóviles del mundo. ¿Eso preocupa a Joe Biden y sus agitadores verdes? No, los demócratas en general y Biden en particular tienen tantos negocios sucios con China que no dirán una palabra al respecto. Hay que "salvar el planeta" pero los negocios son negocios.