LOS ESTADOS UNIDOS, EL REINO UNIDO Y AUSTRALIA FIRMAN UNA CONTROVERTIDA ALIANZA DE DEFENSA

16.09.2021 12:59
 
Los Estados Unidos, el Reino Unido y Australia anunciaron una alianza de seguridad trilateral, denominada AUKUS. La misma incluye un esfuerzo conjunto para que los australianos adquieran submarinos de propulsión nuclear, en lo que parece un intento de contrarrestar el avance chino que los australianos miran con gran preocupación. Los firmantes resaltaron que los submarinos serán de propulsión nuclear pero que no portarán armas nucleares.  
 
Los chinos reaccionaron de inmediato, manifestando que la cooperación entre los Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia en materia de submarinos nucleares socava gravemente la paz y la estabilidad regionales, intensificando la carrera armamentística y comprometiendo los esfuerzos internacionales de no proliferación nuclear - todo esto es falso. Los australianos padecen en carne propia diversas agresiones chinas y miran con alarma la expansión del Gigante Asiático por todo el Mar del Sur de China que los chinos consideran como propio en su casi totalidad, aun cuando hay otros países que reclaman legítimamente diferentes partes del mismo.
 
El tratado también generó la reacción de las autoridades francesas. En el 2016 Australia había firmado un contrato para comprar submarinos franceses de propulsión convencional. Francia expresó su molestia por la finalización del acuerdo. Si bien ciertamente hay fuertes lazos históricos entre australianos y británicos, habrá que ver ahora cuál será el impacto del trato sobre la OTAN. De por sí quedo cierto resentimiento después de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Aunque a los británicos les sobraron motivos para optar por el brexit, los europeos todavía miran esa salida con desagrado.
 
Por lógica, la OTAN debería permanecer fuertemente unida por la creciente amenaza rusa que genera una constante tensión en Ucrania, en el Mar Negro, en la Región Báltica y en el Mar del Norte. Además los rusos acaban de llevar a cabo un imponente megaejercicio con los bielorrusos que generó una fuerte preocupación en Europa. Es mal momento para las asperezas pero la Unión Europea está llevando adelante una política que genera un justificado malestar en el resto de Occidente. La política migratoria de Angela Merkel hizo estragos y forzó la salida inglesa. Claro, los europeos miran el problema desde otra perspectiva, especialmente cuando les tocan el bolsillo.