RUSIA Y UCRANIA: CÓMO DESACTIVAR LA BOMBA

28.12.2021 07:32
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Los Estados Unidos de Norteamérica tienen varios conflictos en desarrollo. Uno lo creó la actual administración al levantar algunas sanciones contra Irán y volver a sentarse a la mesa con los funcionarios de Teherán, Europa mediante. El relajamiento de las sanciones permitió a los iraníes acelerar su programa nuclear. Los EEUU están dialogando con el gobierno de Ebrahim Raisi, "el carnicero de Teherán". El otro conflicto abierto es el de China que expresó claramente sus intenciones de reintegrar Taiwán a su territorio. Es de público conocimiento qué es lo que hicieron los chinos en Hong Kong. El tercer conflicto estadounidense en realidad ni siquiera es una cuestión realmente norteamericana. Lo que está aconteciendo entre Ucrania y Rusia es, en el sentido estricto, una cuestión europea. Ucrania no es un miembro de la OTAN, por lo tanto es un conflicto estadounidense tanto como lo fue Afganistán o aún menos. Claro, la perspectiva puede cambiar un poco si recordamos que la administración demócrata de Barack Obama vendió uranio a Rusia con la aquiescencia de Hillary Clinton. Hillary es, junto a Michelle Obama, una de las posibles candidatas a presidente en caso de que su correligionario Joe Biden no esté en condiciones de postularse en el 2024. A Hillary ya ni los demócratas la consideran muy en serio, el deseo de ser presidente es de ella, no del partido. Ella es la mujer que organizó la mentira en torno a los supuestos contactos rusos del presidente Donald Trump, mentira que salió a la luz.
 
La Organización del Tratado del Atlántico Norte es un sistema de defensa colectiva en el que los Estados miembros acordaron defender a cualquiera de sus miembros si son atacados por una potencia externa a ella. Insistimos, Ucrania no es miembro de la OTAN. Ni los EEUU ni Europa están dispuestos a involucrarse militarmente en el conflicto ruso-ucraniano, de hecho en caso de guerra podrían terminar siendo bombardeados con armas fabricadas con uranio estadounidense. Es cierto que Rusia tomó Crimea y que apoya a los separatistas del este de Ucrania. Le asisten algunas razones históricas, aunque los rusos se habían comprometido a resolver el conflicto pacíficamente. Los EEUU y el Reino Unido se ofrecieron como garantes de la integridad territorial ucraniana a cambio de que ese país renunciara a sus armas nucleares. Cuando en el 2014 Rusia tomó Ucrania, tanto los norteamericanos como los británicos fallaron en cumplir su compromiso. Ahora prometen sanciones económicas en caso de una invasión. Eso no es "garantizar la integridad territorial". A los estadounidenses no les conviene involucrarse militarmente, menos después de la caótica caída de Kabul. Pero venderle armas a Ucrania es un buen negocio, por eso se toman tanto tiempo en comenzar a negociar con Putin. Las conversaciones comenzarán el 10 de enero y hoy el Kremlin ya expresó: "ahora nos estamos preparando para seguir con firmeza y eficacia la agenda de defender nuestros intereses y negarnos a hacer concesiones que serían unilaterales y que no tendrían en cuenta el equilibrio de intereses."
 
Tu-22M3 ruso- Foto: Alex Beltyukov creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.en (la imagen original ha sido redimensionada)
 
Es cierto que Putin es un autócrata y que su respeto por la democracia y la oposición son nulas. Lamentablemente los EEUU no están en posición de obtener concesiones del Kremlin, no en este momento. El mandamás ruso está en ventaja, tiene misiles hipersónicos que los norteamericanos no tienen, sus submarinos superan ampliamente el número de los que tienen todos los países europeos juntos, tiene bombarderos estratégicos - ningún país europeo cuenta con ellos. La debilidad de Vladimir Putin es el frente interno. Rusia tiene inflación y pobreza; un conflicto externo sin acciones bélicas beneficia a Putin. Mantiene alto el orgullo nacional de los rusos que históricamente fueron un imperio de uno u otro tipo. Esa es el arma que le debe ser quitada a su presidente. Europa deberían intentar descomprimir un conflicto que ninguno de sus países quiere llevar al plano militar. El ucraniano Zelensky debería olvidar que alguna vez fue comediante, ahora es presidente. Insistir con una membresía de la OTAN para su país es una actitud suicida. Algo, lamentablemente, se perderá. Incluso Rusia debería aparecer como perdiendo algo, al menos en el plano formal. En el 2014 occidente no movió un dedo, eso no lo pueden cambiar ni los EEUU ni la Unión Europea. El mayor riesgo para la estabilidad mundial está lejos de ahí, en el Indo-Pacífico. China avanza inexorablemente a nivel mundial, es con ese país que Biden debería mostrar más firmeza. No lo hace. La distancia ideológica que lo separa del comunismo chino es inferior a la que lo separa del nacionalismo ruso. Eso es muy preocupante. 
 
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