ABUELAS CARNE DE CAÑÓN
14.02.2022 07:58
Valentyna Konstantynovska es una ucraniana de 79 años. Ayer su foto apareció en muchos sitios especializados y en algunos medios de comunicación. Se la tomaron mientras aprendía a usar un fusil de asalto AK-47. En otras imágenes se veía a niños presenciando ese tipo de adiestramientos. Eso no es patriotismo, eso es abuso de niños y mayores. Lo dijimos en numerosas oportunidades: Putin no es un santo, es un autócrata inescrupuloso que no duda en usar cualquier medio para deshacerse de sus opositores. Sus enemigos están a su mismo nivel.
El algún momento de esta semana Boris Johnson tiene previsto viajar a otros países europeos para fortalecer el apoyo a Ucrania. Esa es la versión oficial. El Primer Ministro británico, el que llevó a cabo con éxito el brexit, la salida de la Unión Europea, está bajo fuego por graves violaciones a sus propias leyes. Por su parte, su Secretario de Estado para la Defensa, Ben Wallace, sugirió que algunos países europeos no toman un postura lo suficientemente fuerte contra Moscú. Londres dice defender el derecho de Ucrania de convertirse en miembro de la OTAN pero no respeta la libertad de decisión de otros países. Estamos hablando del Reino Unido que se fue de la Unión Europea por su propia voluntad y ahora vulnera los acuerdos del brexit y está en una suerte de guerra con Francia. Es la Gran Bretaña que privó a los franceses de un programa de construcción de submarinos para Australia que ya estaba en marcha, firmando el AUKUS, una alianza estratégica militar entre Estados Unidos, el Reino Unido y Australia. Los Estados Unidos y el Reino Unido ayudarán a Australia a adquirir submarinos de propulsión nuclear. Los Australianos tendrán esos submarinos, si es que algún día realmente los obtienen, dentro de algunas décadas. Entre tanto los ingleses quieren venderles su chatarra nuclear. Londres no tiene la menor autoridad moral para sugerir que Alemania y otros no hacen los suficiente por Ucrania. Hacen mucho más que los ingleses, buscan una salida pacífica de último momento.
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Helicóptero de ataque ruso Mi-35M - Foto: Anna Zvereva creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/deed.en (la imagen original ha sido redimensionada)
El Presidente ucraniano Volodímir Zelenski cayó en sus propias trampas. Es un hombre sospechado de corrupción y acusado de tener posturas antidemocráticas. Quiso que algún día Ucrania pasara a forma parte de la OTAN y de ese modo puso a su país al borde de una invasión rusa. El conflicto podría extenderse a media Europa. Por eso el resto de los países europeos quiere poner paños fríos al asunto. Los Estados Unidos y el Reino Unido quieren hacer negocios con una guerra que tal vez ni el mismo Putin quiera. Ninguna de las partes cede. La administración Biden hablan de invasión "inminente" ya hace varias semanas. No sólo quiere la guerra para vender armas, necesitan cubrir varias transgresiones propias. Jake Sullivan, el Asesor de Seguridad Nacional, participó de la campaña sucia contra Donald Trump, intentando vincularlo con los rusos. Acaban de hacerse nuevas revelaciones sobre graves maniobras de Hillary Clinton en esa campaña de desprestigio. Si el público presta atención a esas acusaciones, la consecuencias para la extrema izquierda progresista de Partido Demócrata podrían ser catastróficas.
Ahora que la amenaza es real, Zelenski pide a los estadounidenses que dejen de azuzar el conflicto. Es un imbécil. Los rusos están en posición. En Bielorrusia todo está listo para un ataque en dirección a Kiev, el frente fue reforzado con misiles y una nutrida cantidad de helicópteros de ataque. Las abuelitas de Zelenski podrían ser despedazadas por los misiles rusos en un instante. Putin busca una nueva arquitectura de seguridad europea y tal vez una parte de Ucrania, tal vez toda ella. Europa todavía busca la paz. Los EEUU y el Reino Unido, la guerra. En los próximos días Rusia planea realizar un gran ejercicio estratégico nuclear, de hecho lo adelantó varios meses. Será un ejercicio de grandes proporciones, el más mínimo error de interpretación por parte de la OTAN podría significar una escalada incontrolable. El petróleo sube, las bolsas caen, los especuladores se llenan de dinero. Bienvenidos al Nuevo Orden mundial.
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