EL ESTADO DE LOS SSBN (CLASE VANGUARD) DE LA ROYAL NAVY DEBERÍA HACER SONAR ALGUNA ALARMA

15.11.2018 12:48
 
Se sabe que la capacidad de los reactores de la flota nuclear británica para hacer frente a un hipotético desastre nuclear es inaceptable. Los reactores británicos de las clases Trafalgar y de la clase Vanguard son potencialmente vulnerables a accidentes catastróficos: no cuentan con un sistema de inyección de seguridad de alta presión. Los reactores de agua a presión habitualmente tienen dos sistemas de inyección de seguridad, en los submarinos británicos no existe ninguno. Hasta donde sabemos los reactores tendrán un diseño diferente recién a partir del séptimo ejemplar de la clase Astute.
 
Todo eso podría ser sólo la parte más visible del problema. Desde el año 2002 Gran Bretaña tiene funcionando un reactor de prueba con el mismo diseño básico que los reactores con los que cuentan los submarinos de la clase Vanguard y los de la clase Astute. En marzo del 2014 trascendió que ese reactor de prueba presentó un fallo. La falla obligó a iniciar los trabajos de reemplazo del núcleo del reactor del submarino nuclear portador de misiles balísticos (SSBN) HMS Vanguard. Los trabajos insumirían tres años y medio. El Vanguard es el submarino más antiguo de su clase. La información respecto a si se harán los mismos trabajos en los otros tres submarinos de la clase es un tanto contradictoria o al menos poco clara.
 
La falla en cuestión consiste en la filtración de material radiactivo hacia el sistema de refrigeración del reactor. La presencia de material radiactivo se produjo debido a su filtración a través de orificios microscópicos en una pequeña área del revestimiento de metal que rodea a un elemento combustible en el núcleo del reactor.
 
Estos días el periódico británico Financial Times publicó información sobre la empresa que realiza el mantenimiento de los SSBN británicos, cuya función es también la de efectuar los trabajos mencionados en los párrafos superiores. Se dice que la misma ha sido puesta bajo la lupa por el Ministerio de Defensa británico ya que su desempeño en relación a los submarinos clase Vanguard está en duda. 
 
Recordemos que en el año 2016 un misil Trident disparado hacia África por un submarino clase Vanguard terminó volando hacia los EEUU, posiblemente hacia Florida, por lo que habría sido un fallo de telemetría. Felizmente sólo se trató de una prueba.
 
Recordemos también que Gran Bretaña firmó los Protocolo Adicionales I y II del Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, más conocido como Tratado de Tlatelolco. Dicho tratado internacional establece la desnuclearización del territorio de América Latina y el Caribe. Los británicos firmaron declarando que “el Gobierno del Reino Unido está dispuesto a considerar su compromiso de no emplear ni amenazar con el uso de armas nucleares en contra de las Partes Contratantes del Tratado, de acuerdo con el Artículo 3 del Protocolo Adicional II, como un compromiso que se refiere no sólo a esas Partes sino también a los territorios a los cuales se hace extensivo el compromiso de aplicar el estatuto de desnuclearización, de conformidad con el Artículo 1 del Protocolo Adicional I.” El 1 de diciembre de 1969 los británicos ratificaron los protocolos adicionales. No obstante eso en el año 2003 el Gobierno británico admitió que durante el conflicto bélico por Malvinas librado en 1982, algunos buques británicos cargaban armas nucleares (cargas de profundidad) en clara violación del Tratado.