GOLPES EN LA PUERTA
19.02.2022 12:36
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, habló en la Cumbre de Seguridad en Munich. Se lo vio cansado. Habló con amargura y decepción. Dejó patente la soledad que siente su gobierno en este momento en que las tropas rusas golpean a la puerta. Pidió más apoyo a Occidente, argumentado que su país es el escudo de Europa contra las fuerzas rusas. Su tono poco tenía en común con el que venía usando hasta ahora. Parece haberse dado cuenta que la OTAN se burló de los ucranianos a quienes sólo les envió armas defensivas, muy pocas de ellas de utilidad real frente al poderío ruso. "Nosotros y nuestros aliados hemos conseguido evitar que Rusia siga escalando", expresó hace apenas un par de días el Ministro de Asuntos Exteriores de Kiev, Dmytro Kuleba. Desde nuestro portal le respondíamos: "Es un hombre joven, de 40 años, también suena ingenuo, demasiado para el cargo que ocupa. Dudamos que tenga información precisa de los que está pasando por la cabeza de Putin. Si el gobierno ucraniano va a basar sus decisiones en lo que informa el gobierno ruso y no en fuentes más confiables, su país está perdido. Kuleba al menos debería leer la información completa. Los rusos y sus aliados bielorrusos están por comenzar ejercicios con fuego real en el norte. Moscú también avanzan en el reconocimiento de las dos repúblicas separatistas del Donbás." A veces duele tener la razón pero la verdad es que los líderes ucranianos pecaron de ilusos. Realmente creyeron que Europa y la Alianza Atlántica cubrirían sus espaldas. Por ahora no sucedió nada de eso.
En su discurso en Munich, Zelenski deslizó un reproche sutil contra los alemanes y su postura casi totalmente neutral. Fue injusto. Alemania al menos fue sincera, no empujó a Kiev a un conflicto sin una salida visible. No se puede decir los mismo de los británicos y de los estadounidenses. ¿Quién podría confiar en los artífices de la calamitosa salida de Afganistán? Sólo un comediante devenido en político podría ser tan cándido. Posiblemente Joe Biden esté haciendo lo mismo que cuando recibió los cuerpos de los 13 soldados norteamericanos asesinados en Kabul mediante un ataque terrorista: mirando el reloj. Biden siempre está apurado por estar en otro lugar porque no sabe qué hacer en el que ocupa. Es un hombre inepto, un mentiroso compulsivo y el líder del mundo libre o de lo poco que queda de él. Llegó al poder gracias a las mentiras de Hillary Clinton sobre Donald Trump. Uno de los cómplices de Clinton fue Jake Sullivan, el Asesor de Seguridad Nacional del actual presidente. En esa clase de gente confió Kiev. Entendemos la amargura de Zelenski, es la que surge de una autocrítica hecha a medias, la que no asume plenamente la propia responsabilidad en el error.
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Diciembre del 2019 - Foto: kremlin.ru
Los ucranianos no están solos. Muchos ciudadanos comunes de Occidente los entendemos. Son demasiados los prepotentes y corruptos ocupando altos cargos. La historia se repite desde Canadá hasta Nueva Zelanda y Australia, de norte a sur. Algún día nos pusimos demasiado cómodos, nos sentamos frente al televisor, no servimos un café y comenzamos a mirar películas tontas; los juegos deportivos; los noticieros tendenciosos. Ahora estamos pagando el precio. No es momento de desanimarse, es momento de despertar.
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