LA INSENSATEZ DE LOS TOMAHAWK
15.10.2025 11:09
Desde el año 2022 los Estados Unidos compraron 200 misiles Tomahawk. Así lo informa el Financial Times. De esos 200 misiles ya fueron disparados más de 120. Se han pedido fondos para adquirir 57 más. Claro, puede haber reservas previas pero el hecho es que la disponibilidad de estos misiles es reducida. Ahora la administración de Washington amenaza con transferir algunos de ellos a Kiev. Los Tomahawk fueron diseñados para ser lanzados desde submarinos, cruceros y destructores. También pueden ser lanzados con menor precisión desde aeronaves de combate. Estos días apareció la fotografía de un lanzador terrestre pero se duda de su funcionalidad y de su capacidad de llegar a la zona de lanzamiento sin que antes los rusos lo hagan volar por los aires.
Los rusos fueron claros, una vez que estos misiles están en el aire es imposible distinguir si llevan una ojiva convencional o nuclear. Eso representa un riesgo para los rusos y uno mayor para Europa ya que podría generar una escalada del conflicto. A menos que eso sea lo que la OTAN busque, el tema de los misiles estadounidenses es una completa insensatez. Ya hay submarinos rusos dejándose ver de manera intencional.

S-500 Prometey ruso en acción - Imagen: mil.ru
Trump incrementó la presencia militar de su país en la zona de Venezuela y aledañas. Envió cuantioso material militar al Medio Oriente. Según muchos analistas un ataque israelí contra Irán es solo cuestión de tiempo. Los Estados Unidos podrían verse arrastrados al conflicto. Trump también está iniciando una guerra comercial con China y tiene numerosos problemas internos. Los frentes abiertos son demasiados y si bien la Casa Blanca todavía no cometió ningún error material grave la actitud de cowboy del mandatario norteamericano no ayuda a calmar los ánimos.
Los misiles Tomahawk pueden o no ser enviados a Ucrania. Ya se había prometido enviar 3.000 misiles ERAM aún cuando éstos no pasaron de la etapa de prototipo. Algo es cierto, hace mucho que los norteamericanos no pelean contra países grandes y ahora están amenazando a varios a la vez con sus arsenales casi vacíos. Washington deberá optar entre el ridículo o la derrota. No toda la culpa es de Trump, su cargo es demasiado a menudo meramente formal.