UCRANIA: USTED DEBERÍA DESPERTAR
23.02.2022 09:42
Putin estudió muy bien a sus adversarios y trazó sus planes con pleno conocimiento de las posibles consecuencias de su avance sobre Ucrania. Si no fuera por lo dramático de la situación, las sanciones impuestas hasta ahora por Europa y los Estados Unidos moverían a risa. El Kremlin se preparó para absorber represalias mucho peores. Por ahora la ocupación de Donetsk y Lugansk trajo a los rusos más beneficios que perjuicios. Los precios del gas y el petróleo se dispararon, eso representa grandes beneficios para Rusia. Seguramente a lo largo de las horas y de los días se sumarán nuevas sanciones para las que el Kremlin se preparó con mucho tiempo. Acumuló reservas por 600 mil millones de dólares, sólo un pequeño porcentaje de las mismas son moneda estadounidense. La decisión alemana de no certificar el oleoducto Nord Stream 2 perjudica más a los germanos que a Vladimir Putin. La triste realidad es que Occidente no hizo nada por impedir un conflicto en el que tiene mucho que perder y que podría escalar en cualquier momento. Con Europa y los EEUU sumidos en una crisis energética, Occidente debió mostrarse más cauto. Joe Biden todavía no levantó ninguna de las restricciones que fijó sobre la exploración y explotación de hidrocarburos en su país. En las actuales circunstancias eso es un acto perverso o demencial.
Es claro que Putin no se siente amedrentado, todo lo contrario. El sueño de la restauración del poder ruso sobre el este de Europa se le está haciendo sencillo de cumplir desde el primer momento. Nadie se le opuso en el 2014 cuando marchó sobre Crimea. Ahora los ucranianos se preparan para luchar en soledad. Su Ministro de Relaciones Exteriores, el joven e inexperto Dmytro Kuleba, expresó hace apenas unos días que "Nosotros y nuestros aliados hemos conseguido evitar que Rusia siga escalando." Ahora afirma que su país tiene solo dos planes: la diplomacia o la lucha armada. Es claro que por fin se dio cuenta que Ucrania no tiene aliados. Si los tuviera, las sanciones occidentales hubieran sido realmente duras, con el perdón de los medios masivos de comunicación que creen que sancionar un par de bancos rusos es un duro castigo. Uno de los bancos sancionados fue creado para eso, para ser un blanco de eventuales represalias. ¿Qué se puede esperar de Joe Biden, de Kamala Harris, de su séquito de demócratas incompetentes? El uranio de las ojivas nucleares rusas es de procedencia estadounidense, gentileza de una tal Hillary cuyo marido usaba el Salón Oval de la Casa Blanca con fines prostibularios.

Joe Biden, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica
Si algún habitante de Occidente está sorprendido por lo que sucede debería despertar y rápido. Vivimos en un hemisferio donde el derecho a la vida desde el momento de la concepción, la propiedad privada, la libertad religiosa y la libertad de expresión están retrocediendo a una velocidad alarmante. Putin no avanza sobre el mundo occidental y cristiano, avanza sobre lo que queda del mismo: humanamente hablando, poco, muy poco. Quien no entienda el avance de Rusia, China e Irán, que se pregunte qué hicimos para impedirlo. La respuesta es simple: demasiadas veces muy poco, otras veces nada. Rusia es la menos mala de los tres países mencionados. O reaccionamos ya o lo peor podría estar por venir. Si lo permitimos, lo mereceremos.