UCRANIA: EL DONBÁS ESTARÍA A PUNTO DE ESTALLAR
09.02.2022 11:46
Es difícil saber por qué muchos de los grandes medios de comunicación no lo informan pero el conflicto ruso-ucraniano no se descomprimió, por el contrario, se recalentó significativamente. Después de su reunión con el presidente ruso, el francés Macron salió a expresar que había recibido garantías de Putin de no seguir escalando el conflicto. El ruso lo desmintió, los hechos también. Ya antes de la reunión con Macron, el Kremlin mandó al Mediterráneo dos cruceros con sus respectivos buques de escolta. En ese Mar desarrollaron maniobras tres portaaviones de la OTAN: el estadounidense USS Harry S. Truman, el francés FS Charles de Gaulle y el italiano ITS Cavour. De hecho, un avión estadounidense capaz de detectar niveles de radiactividad muy bajos sobrevoló el mar tratando de averiguar si alguno de los buques rusos que se encuentran ahí lleva misiles con ojivas nucleares. Entre tanto, seis buques rusos de asalto anfibio están entrando al Mar Negro, procedentes del norte. Hicieron escala en Tartus, Siria.
En respuesta a la llegada de tropas estadounidenses a Europa, Putin envió a Kaliningrado unos 4 ó 5 aparatos MiG-31K armados con misiles hipersónicos Kinzhal. El Kinzhal es un misil balístico de lanzamiento aéreo con capacidad nuclear. Tiene un alcance teórico de más de 2.000 km, su velocidad es de Mach 10 y tiene la capacidad de realizar maniobras evasivas en cada etapa de su vuelo. Sirve principalmente para atacar objetivos terrestres pero podría ser utilizado contra blancos navales. En ese caso posiblemente se los armaría con ojivas nucleares que no requieren de mucha precisión para ser efectivas.

MiG-31K ruso portando un misil Kinzhal - Foto: Mil.ru (La imagen original ha sido redimensionada)
Hace apenas unas horas se informó que los rusos habrían desplazado piezas de artillería autopropulsada 2S7 "Pion" que pueden lanzar armas nucleares a 47,5 kilómetros de distancia. Las mismas fueron desplegadas a unos 15 kilómetros de la frontera con Ucrania, en una posición desde donde podrían destruir con facilidad toda la parte norte de la ciudad de Jarkov. Los rusos se encargaron de que las imágenes de la movilización de las piezas trascendieran al público. Además de las mencionadas armas, los rusos desplazaron tanques, otras piezas de artillería autopropulsada y personal de infantería a sólo 13 kilómetros de la frontera. Los desplazamientos serían una respuesta a presuntas acciones de tropas ucranianas y mercenarios extranjeros (estadounidenses y tal vez otros) en zonas de Donetsk ocupadas por separatistas rusos. Entre tanto fuentes rusas afirman que cualquier acción enemiga a gran escala en el Donbás, daría lugar a un avance ruso hasta el Dniéper.
Por otra parte, analistas de inteligencia privados aseguran que entre las armas enviadas por los estadounidenses a Ucrania se encuentran lanzagranadas automáticos de 40 mm alimentados mediante cinta. Sustentan tales afirmaciones en fotografías obtenidas al momentos del desembarque de las armas de los aviones de transporte. Si bien las armas no eran visibles, los códigos en las cajas que las contenían, sí. De los países bálticos y de Polonia, se estarían enviando misiles antiaéreos portátiles.
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