EL ESTADO DE LA DEFENSA BRITÁNICA CAUSA ALARMA EN UN MOMENTO POR DEMÁS CRÍTICO
30.01.2026 09:16
Ayer, 29 de enero, un helicóptero Wildcat de la Royal Navy persiguió a un tanquero ruso que se encontraba a menos de un kilómetro de cinco cables submarinos de transmisión de datos, dos de ellos de importancia vital. El Reino Unido se muestra siempre dispuesto a avivar la guerra entre Ucrania y Rusia al punto que los rusos ya hicieron varias advertencias hostiles (y posiblemente algunos actos de sabotaje). Si a esto le sumamos la reciente crisis de la OTAN por Groenlandia, se comprenderá que vale la pena hacer un análisis profundo de la situación de la defensa británica.
La Royal Navy siempre fue objeto de estudio de nuestro portal digital, profundicemos en ese aspecto. Es bien conocida la actual debilidad de la flota de superficie inglesa que cuenta con dos portaaviones que tuvieron problemas técnicos varios, qué están dotados con la variable de menor capacidad y autonomía del F-35 es decir la B y que usualmente carecen de buques de escolta y logísticos suficientes y adecuados. Buques de asalto anfibio y fragatas fueron o están siendo dados de baja, por ahora sin reemplazo. Llamativamente algunos fueron vendidos a Chile y Brasil. Son bien conocidos los problemas de los destructores antiaéreos Type 45. Si bien la Marina real tiene un ambicioso programa de construcciones navales la realidad que enfrenta actualmente es la de una modestia alarmante.
Un tema aparte son los submarinos. Los submarinos de ataque Clase Astute al fin terminaron su larguísimo proceso de construcción pero los mismos no carecen de problemas, lo que incide seriamente sobre su disponibilidad. Por otra parte, los expertos señalan que las actuales circunstancias el número de los mismos es gravemente insuficiente. Los submarinos rusos navegan por el Mar del Norte y por el Atlántico Norte a su gusto. Los submarinos de disuasión nuclear Clase Vanguard están al final de su vida útil y los que se encuentran operativos deben realizar largas misiones en condiciones dudosas, por no decir altamente peligrosas. Recordemos que sus reactores nucleares son de grado civil y que ya tuvieron varios problemas graves. También tienen su reemplazo en construcción, pero la misma es larga y extremadamente cara. Mucho se escribe sobre la falta de submarinos pero la escasez de submarinistas también constituye una debilidad de difícil solución.

Misil Trident II siendo disparado desde un Clase Vanguard - Foto: Wikipedia
La crisis por Groenlandia puso de manifiesto los serios problemas que enfrenta la Alianza Atlántica. Donald Trump siempre presionó a Europa a invertir más en defensa pero esta no lo hizo. Si bien se dirá que Londres está invirtiendo más en defensa no se debe mirar solo el porcentaje del producto bruto destinado a la misma sino también cómo se integra ese presupuesto en el que a menudo se hace o se quiere hacer caber gastos que nada tienen que ver con el sector militar, sólo para inflar la cifra y conformar a los críticos. Si el distanciamiento de los Estados Unidos continúa, los ingleses podrían perder parte de su capacidad de recolectar inteligencia, la cual muy a menudo les es provista sin cargo por los norteamericanos.
El Ejército Británico está en sus niveles numéricos más bajos de la historia y mucho de su material fue destinado a Ucrania. Si bien no tenemos datos concretos nuestros cálculos estimados indican que en muchos rubros sus arsenales están casi vacíos.
Unas palabras más respecto a los F-35, la cadena logística de los mismos siempre tuvo deficiencias y los Estados Unidos protegerán en primer lugar su propio suministro.
Cómo se ve, de momento el estado de la defensa británica es extremadamente modesto y aunque hubiera una voluntad real de revertir esa situación (no parece haberla), el proceso sería bastante largo. La situación económica de Gran Bretaña y sus numerosos problemas internos serían un obstáculo adicional. Los militares y expertos británicos miran este panorama con suma preocupación.
Ayer, 29 de enero, un helicóptero Wildcat de la Royal Navy persiguió a un tanquero ruso que se encontraba a menos de un kilómetro de cinco cables submarinos de transmisión de datos, dos de ellos de importancia vital. El Reino Unido se muestra siempre dispuesto a avivar la guerra entre Ucrania y Rusia al punto que los rusos ya hicieron varias advertencias hostiles. Si a esto le sumamos la reciente crisis de la OTAN por Groenlandia, se comprenderá que vale la pena hacer un análisis profundo de la situación de la defensa británica.
La Royal Navy siempre fue objeto de estudio de nuestro portal digital, profundicemos en ese aspecto. Es bien conocida la actual debilidad de la flota de superficie inglesa que cuenta con dos portaaviones que tuvieron problemas técnicos varios, qué están dotados con la variable de menor capacidad y autonomía del F-35 es decir la B y que usualmente carecen de buques de escolta y logísticos suficientes y adecuados. Buques de asalto anfibio y fragatas fueron o están siendo dados de baja, por ahora sin reemplazo. Llamativamente algunos fueron vendidos a Chile y Brasil. Son bien conocidos los problemas de los destructores antiaéreos type 45. Si bien la Marina real tiene un ambicioso programa de construcciones navales la realidad que enfrenta actualmente es la de una modestia alarmante.
Un tema aparte son los submarinos. Los submarinos de ataque clase astute al fin terminaron su largo proceso de construcción pero los mismos no carecen de problemas lo que incide seriamente sobre su disponibilidad. Por otra parte los expertos señalan que las actuales circunstancias el número de los mismos es gravemente insuficiente. Los submarinos rusos navegan por el Mar del Norte y por el Atlántico Norte a su gusto. Los submarinos de disuasión nuclear están al final de su vida útil y los que se encuentran operativos deben realizar largas misiones en condiciones dudosas. También tiene su reemplazo en construcción, pero la misma es larga y extremadamente cara.
La crisis por Groenlandia puso de manifiesto los serios problemas que enfrenta la Alianza Atlántica. Donald Trump siempre presionó a Europa a invertir más en defensa pero esta no lo hizo. Si bien se dirá que Londres está invirtiendo más en defensa no se debe mirar solo el porcentaje del producto bruto destinado a la misma sino también cómo se integra ese presupuesto en el que a menudo se hace o se quiere hacer caber gastos que nada tienen que ver con el sector militar, sólo para inflar la cifra y conformar a los críticos. Si el distanciamiento de los Estados Unidos continúa los ingleses podrían perder parte de su capacidad de recolectar inteligencia, la cual muy a menudo les es provista sin cargo por los norteamericanos.
El Ejército Británico está en sus niveles numéricos más bajos de la historia y mucho de su material fue destinado a Ucrania. Si bien no tenemos datos concretos nuestros cálculos estimados indican que muchos rubros sus arsenales están casi vacíos.
Unas palabras más respecto a los F-35, la cadena logística de los mismos siempre tuvo deficiencias y los Estados Unidos protegerán en primer lugar su propio suministro.
Cómo se ve, de momento el estado de la defensa británica es extremadamente modesto y aunque hubiera una voluntad real de revertir esa situación (no parece haberla), el proceso sería bastante largo. La situación económica de Gran Bretaña y sus numerosos problemas internos serían un obstáculo adicional. Los militares expertos británicos miran este panorama con suma preocupación.
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