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UN SHERIFF SIN BALAS: LAS PÉRDIDAS ESTADOUNIDENSES EN MEDIO ORIENTE

21.03.2026 17:45
 
Contrariamente a lo que se piensa, los ataques de represalia iraníes no son una mera expresión de venganza, los objetivos son cuidadosamente elegidos y provocan daños siguiendo un patrón estratégico claramente definido. Los blancos son bases militares y otras instalaciones de valor bélico y de inteligencia perfectamente elegidas y sistemáticamente batidas. Así lo demuestran las fotos satelitales tomadas a lo largo de estas semanas de guerra. Arabia Saudita, los Emiratos Árabes, Qatar y Kuwait sufren bombardeos principalmente por albergar instalaciones estadounidenses. Ahora que los británicos permitieron a Trump el uso de sus bases, la propia isla de Diego García fue atacada por dos misiles persas que recorrieron unos 3.500 km. Uno tuvo un fallo un vuelo y el otro aparentemente fue derribado por un misil de defensa aérea. Pudo tratarse de una prueba de estos misiles o pudo haber sido un mensaje de Teherán a los gobiernos que puedan prestarse a colaborar con la actual administración de Washington.
 
Americanos e israelíes perdieron radares y centrales de comunicaciones satelitales. El portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford debió retirarse para ser sometido a reparaciones. Los norteamericanos perdieron una aeronave KC-135 Stratotanker qué cayó a tierra en circunstancias todavía no aclaradas y es probable que otras cinco de estos aparatos hayan sufrido daños al haber sido atacada su base. También perdieron al menos una decena de drones altamente sofisticados, aeronaves F-15, un avión de combate furtivo F-35 y otro material militar. Claro, los iraníes también están sufriendo importantes pérdidas materiales y humanas.
 
En estas circunstancias Donald Trump parece dispuesto a mandar a los marines norteamericanos para lanzar un desembarco en territorio iraní. Eso sería otra grave escalada de la guerra que por ahora tiene un final impredecible. La "excursión" a Irán como la llamó Trump, resultó no ser un paseo militar. Todo el mundo comienza a sufrir las consecuencias. El cierre del estrecho de Ormuz trajo aparejado el previsible aumento del precio del petróleo y amenaza con provocar fuertes desajustes económicos y financieros a nivel global. 
 
 
La guerra de Ucrania y la actual guerra en Medio Oriente cambiarán profundamente el mapa geopolítico del planeta. Una clara señal de ello es el hecho de que el presidente estadounidense debió autorizar la compra de petróleo ruso e iraní financiando así a sus propios enemigos. Los aliados estadounidenses del Medio Oriente quedaron envueltos en una guerra y no reciben de la Casa Blanca los misiles antiaéreos que necesitan para su protección. No olvidarán fácilmente semejante abandono por parte de Trump. Europa misma empezó a rebelarse contra los Estados Unidos al mostrarse profundamente reacia a unirse a acciones militares para abrir estrecho de Ormuz. Entre tanto Putin avanza sobre Ucrania, Xi Jinping ve desmoronarse la hegemonía norteamericana y el propio Kim Jong-un experimenta lanzando misiles a diestra y siniestra. O estamos ante uno de los errores de cálculo más graves de la historia o hay algo más detrás de los acontecimientos actuales que aún no logramos ver.
 
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Americanos e israelíes perdieron radares y centrales de comunicaciones satelitales. El portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford debió retirarse para ser sometido a reparaciones. Los norteamericanos perdieron una aeronave KC-135 Stratotanker qué cayó a tierra en circunstancias todavía no aclaradas y es probable que otras cinco aeronaves hayan sufrido daños al haber sido atacada su base. También perdieron al menos una decena de drones altamente sofisticados, un avión de combate furtivo F-35 y otro material militar. Claro, los iraníes también están sufriendo importantes pérdidas materiales y humanas.
 
En esta circunstancias Donald Trump parece dispuesto a mandar a los marines norteamericanos para lanzar un desembarco en territorio iraní. Eso sería otra grave escalada de la guerra que por ahora tiene un final impredecible. La "excursión" a Irán como la llamó Trump, resultó no ser un paseo militar. Todo el mundo comienza a sufrir las consecuencias. El cierre del estrecho de Ormuz trajo aparejado el previsible aumento del precio del petróleo y amenaza con provocar fuertes desajustes económicos y financieros a nivel global. 
 
La guerra de Ucrania y la actual guerra en Medio Oriente cambiarán profundamente el mapa geopolítico del planeta. Una clara señal de ello es el hecho de que el presidente estadounidense debió autorizar la compra de petróleo ruso e iraní financiando así a sus propios enemigos. Los aliados estadounidenses del Medio Oriente quedaron envueltos en una guerra y no reciben de la Casa Blanca los misiles antiaéreos que necesitan para su protección. No olvidarán fácilmente semejante abandono por parte de Trump. Europa misma empezó a rebelarse contra los Estados Unidos al mostrarse profundamente reacia a unirse a acciones militares para abrir estrecho de Ormuz. Entre tanto Putin avanza sobre Ucrania, Xi Jinping ve desmoronarse la hegemonía norteamericana y el propio Kim Jong-un experimenta lanzando misiles a diestra y siniestra. O estamos ante uno de los errores de cálculo más graves de la historia o hay algo más detrás de los acontecimientos actuales que aún no logramos ver.

DOS PORTAAVIONES SE ALEJAN DE IRÁN

18.03.2026 18:09
 
El Medio Oriente es un caos. Los ataques estadounidenses e israelíes y los contraataques iraníes son durísimos y siembran destrucción por todas partes. Como lo habíamos anticipado, los norteamericanos se están quedando con un número reducido de misiles antiaéreos que para el colmo deben hacer frente a misiles iraníes cada vez más sofisticados. De los misiles persas con ojivas de racimo de 24 fragmentos se pasó a algunos de unos 80 fragmentos. El costo de tratar de interceptar cada una de esas partes explosivas es elevadísimo. Donald Trump había asegurado que la guerra contra Irán sería una excursión y se convirtió en un conflicto que amenaza con salirse de los límites de la región. 
 
Trump solicitó ayuda al resto de los países de la OTAN para abrir el estrecho de Ormuz. La respuesta fue ampliamente desfavorable. El costo económico, político, militar y humano de tal participación sería impredeciblemente alto y Europa ya está más que desgastada por la guerra en Ucrania. Claro, también los iraníes sufren el desgaste pero para ellos la lucha es una cuestión de supervivencia. En estas circunstancias es difícil pensar en un final inmediato para el conflicto bélico. 
 
 
 
 
La falta de preparación del lado estadounidense está trayendo consecuencias de proporciones no calculadas. El portaaviones USS Gerald R. Ford se aleja del área de operaciones probablemente con rumbo a Creta. Además de su problema con los sistemas de cloacas también sufrió un incendio. Al principio se dijo que el mismo no había tenido mayores consecuencias. Ahora se sabe que se tardó más de 30 horas en extinguirlo y que más de 200 marineros debieron ser tratados por la inhalación de gases. El siniestro afectó la lavandería y el área de descanso de los tripulantes. El portaaviones USS Abraham Lincoln también se alejó del epicentro de la acción. Con misiles iraníes hipersónicos pululando en la región eso parece haber sido una medida prudente. Claro que dificulta las operaciones militares en un momento clave para el resultado final de la guerra. Con la falta de predictibilidad de los actores involucrados, el horizonte se ve oscurecido, no solo por el humo de las explosiones. Siga rezando, rece mucho.
 

UN KC-135 STRATOTANKER SE ESTRELLÓ EN IRAK Y SE PRODUJO UN INCENDIO A BORDO DEL USS ABRAHAM LINCOLN (ACTUALIZADO)

12.03.2026 18:08
 
Diversos medios internacionales, generales y especializados, dan cuenta del hecho que una aeronave de reabastecimiento aéreo KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que formaba parte de la Operación Furia Épica que se está llevando a cabo contra Irán se estrelló en el oeste de Irak después de un incidente de reabastecimiento de combustible que involucro a otra aeronave más. El hecho se produjo hoy 12 de marzo, tiempo local. 
 
Según el CENTCOM (Comando Central de los Estados Unidos), el incidente ocurrió en espacio aéreo amigo durante la Operación Furia Épica y se están llevando a cabo labores de rescate. Según el mencionado organismo militar el hecho no fue producido por fuego enemigo desconociéndose por ahora exactamente qué papel habría jugado la segunda aeronave involucrada. Según se informa, el segundo aparato habría aterrizado sin inconvenientes. 
 
 
Esta pérdida se suma a la de decenas de instalaciones militares estadounidenses que fueron atacadas por misiles y/o drones iraníes. Muchas de ellas sufrieron daños severos, eso incluye un radar de alerta temprana muy sofisticado de un costo de 1.100 millones de dólares. Por mucho que le sorprenda no hay errores en la suma. También fueron destruidos radares utilizados por los sistemas de misiles THAAD, unos cinco aviones de combate norteamericanos (¿todos por fuego amigo?) y un importante número de drones altamente sofisticados. 
 
Hoy también trascendió la noticia de un incendio a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, en el que resultaron heridos al menos dos de sus tripulantes. Según los informes oficiales el hecho no habría tenido ninguna relación con ataques enemigos.
 
Actualización: 13/03 - 11:00 a.m. hora argentina, 9:00 hora peruana: Con el correr de las horas surge nueva información sobre los portaaviones estadounidenses. El que sufrió un incendio a bordo fue el USS Gerald R. Ford, el siniestro se produjo en la lavandería de la nave. Algunos medios hablaron de sabotaje por parte de una tripulación cansada de un larguísimo despliegue, pero de momento es imposible verificar eso de manera independiente. En tanto se habla de que el USS Abraham Lincoln habría sido atacado por drones y misiles desde buques persas. Si bien la marina estadounidense no desmiente el ataque, niega daños que afecten la operatividad de la nave. 
 
Hoy también trascendió la noticia de un incendio a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, en el que resultaron heridos al menos dos de sus tripulantes. Según los informes oficiales el hecho no habría tenido ninguna relación con ataques enemigos.Diversos medios internacionales, generales y especializados, dan cuenta del hecho que una aeronave de reabastecimiento aéreo KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que formaba parte de la Operación Furia Épica que se está llevando a cabo contra Irán se estrelló en el oeste de Irak después de un incidente de reabastecimiento de combustible que involucro a otra aeronave más. El hecho se produjo hoy 12 de marzo hora local. 
 
Según el CENTCOM, el incidente ocurrió en espacio aéreo amigo durante la Operación Furia Épica y se están llevando a cabo labores de rescate. Según el mencionado organismo militar el hecho no fue producido por fuego enemigo desconociéndose por ahora exactamente qué papel habría jugado la segunda nave involucrada. Según se informa, el segundo aparato habría aterrizado sin inconvenientes. 
 
Esta pérdida se suma a la de decenas de instalaciones militares estadounidenses que fueron atacadas por misiles y/o drones iraníes. Muchas de ellas sufrieron daños severos, eso incluye un radar de alerta temprana muy sofisticado de un costo de 1.100 millones de dólares. Por mucho que le sorprenda no hay errores en la suma. También fueron destruidos radares utilizados por los sistemas de misiles THAAD, unos cinco aviones de combates norteamericanos (¿todos por fuego amigo?) y un importante  número de drones altamente sofisticados. 
 
Hoy también trascendió la noticia de un incendio a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, en el que resultaron heridos al menos dos de sus tripulantes. Según los informes oficiales el hecho no habría tenido ninguna relación con ataques enemigos.

LA VICTORIA AMA A LOS PREPARADOS

07.03.2026 13:41
 
"La primera víctima de la guerra es la verdad." La frase es atribuida al dramaturgo griego Esquilo, por lo que tiene una vigencia de unos 2.500 años. La guerra en Medio Oriente no marcha como los norteamericanos lo habían previsto. Inicialmente Donald Trump había asegurado que la guerra terminarían en unos 4 días. Por momentos parece que recién está comenzando. Decenas de instalaciones militares estadounidenses fueron atacadas por misiles y/o drones iraníes. Muchas de ellas sufrieron daños severos, eso incluye un radar de alerta temprana muy sofisticado de un costo de 1.100 millones de dólares. Por mucho que le sorprenda no hay errores en la suma. También fueron destruidos radares utilizados por los sistemas de misiles THAAD, unos cinco aviones de combates norteamericanos (¿todos por fuego amigo?) y al menos cuatro drones altamente sofisticados. 
 
Quién haya visto algún video de la caída de misiles o drones sobre bases de los EEUU en los países árabes, podrá comprobar que los misiles que salen a interceptarlos son cada vez más escasos y muchas veces totalmente ineficaces. El problema solo se irá agravando. Hace ya unos días que los atacantes aseguraron que habían destruido la mitad de los misiles de Teherán. Nuevamente, quien haya visto algún video del lanzamiento de misiles iraníes podrá ver "humo" de color marrón ya que muchos de los mismos están siendo disparados desde instalaciones subterráneas. ¿Cómo pueden saber entonces estadounidenses e israelíes cuántos misiles destruyeron y cuántos aún le quedan a los persas? Es cierto que en los últimos días el número de misiles lanzados por los iraníes fue menor que inmediatamente después del comienzo de las hostilidades. La sofisticación de los mismos, sin embargo, va creciendo. Aparecieron sobre el cielo de Israel misiles hipersónicos con ojivas de fragmentación, lo cual implica que por cada fragmento explosivo deben ser disparados dos o tres misiles interceptores y muchas veces los mismos no alcanzan su objetivo. 
 
 
B-1B estadounidense realizando un aterrizaje de emergencia en la Base Aérea de Rhein-Main, en 1994
 
El descontento internacional con la guerra va creciendo a medida que se disparan los precios del petróleo. Es paradójico que el primer beneficiario de lo mismo sea Rusia que ve como su propio combustible va incrementando su valor. Buena parte de la eficiencia de los misiles iraníes se debe a información de inteligencia satelital provista por Moscú y Beijing. En esta circunstancias - y según un sector de la prensa internacional - el propio canciller alemán, Friedrich Merz, sostuvo que si bien estaba contra el régimen iraní no involucraría a su país en acciones militares debido a que ponía muy en duda el resultado final de la guerra. España negó a Trump el uso de sus bases y el Reino Unido terminó cediendo parcialmente y bajo mucha presión. 
 
Donald Trump puso al mundo al borde de una recesión global al menos transitoria al plegarse incondicionalmente al ataque de las fuerzas de Netanyahu contra Teherán. El problema es que ni él ni su entorno tienen la humildad de admitir su error. Algunos dicen que una posible salida al conflicto sería que Washington declare una victoria y se marche. Claro que será difícil vender el concepto de triunfo militar a medida que los días sigan pasando el petróleo se siga encareciendo y los misiles y drones sigan cayendo sobre Israel y sus vecinos. Amat Victoria Curam, la victoria ama a los preparados e Irán parece haber hecho la tarea mucho mejor que sus oponentes.
 
"La primera víctima de la guerra es la verdad." La frase es atribuida al dramaturgo griego Esquilo, por lo que tiene una vigencia de más de 3.000 años. La guerra en Medio Oriente no marcha como los norteamericanos lo habían previsto. Inicialmente Donald Trump había asegurado que la guerra terminarían en unos 4 días. Por momentos parece que recién está comenzando. Decenas de instalaciones militares estadounidenses fueron atacadas por misiles y/o drones iraníes. Muchas de ellas sufrieron daños severos, eso incluye un radar de alerta temprana muy sofisticado de un costo de 1.100 millones de dólares. Por mucho que le sorprenda no hay errores en la suma. También fueron destruidos radares utilizados por los sistemas de misiles THAAD, unos cinco aviones de combates norteamericanos (¿todos por fuego amigo?) y al menos cuatro drones altamente sofisticados. 
 
Quién haya visto algún video de la caída de misiles o drones sobre bases de los EEUU en los países árabes, podrá comprobar que los misiles que salen a interceptarlos son cada vez más escasos y muchas veces totalmente ineficaces. El problema solo se irá agravando. Hace ya unos días que los atacantes aseguraron que habían destruido la mitad de los misiles de Teherán. Nuevamente, quien haya visto algún video del lanzamiento de misiles iraníes podrá ver "humo" de color marrón ya que muchos de los mismos están siendo disparados desde instalaciones subterráneas. ¿Cómo pueden saber entonces estadounidenses e israelíes cuántos misiles destruyeron y cuántos aún le quedan a los persas? Es cierto que en los últimos días el número de misiles lanzados por los iraníes fue menor que inmediatamente después del comienzo de las hostilidades. La sofisticación de los mismos, sin embargo, va creciendo. Aparecieron sobre el cielo de Israel misiles hipersónicos con ojivas de fragmentación, lo cual implica que por cada fragmento explosivo deben ser disparados dos o tres misiles interceptores y muchas veces los mismos no alcanzan su objetivo. 
 
El descontento internacional con la guerra va creciendo a medida que se disparan los precios del petróleo. Es paradójico que el primer beneficiario de lo mismo sea Rusia que ve como su propio combustible va incrementando su valor. Buena parte de la eficiencia de los misiles iraníes se debe a información de inteligencia satelital provista por Moscú y Beijing. En esta circunstancias - y según un sector de la prensa internacional - el propio canciller alemán, Friedrich Merz, sostuvo que si bien estaba contra el régimen iraní no involucraría a su país en acciones militares debido a que ponía muy en duda el resultado final de la guerra. España negó a Trump el uso de sus bases y el Reino Unido terminó cediendo parcialmente y bajo mucha presión. 
 
Donald Trump puso al mundo al borde de una recesión global al menos transitoria al plegarse incondicionalmente al ataque de las fuerzas de Netanyahu contra Teherán. El problema es que ni él ni su entorno tienen la humildad de admitir su error. Algunos dicen que una posible salida al conflicto sería que Washington declare una victoria y se marche. Claro que será difícil vender el concepto de triunfo militar a medida que los días sigan pasando el petróleo se siga encareciendo y los misiles y drones sigan cayendo sobre Israel y sus vecinos. Amat Victoria Curam, la victoria ama a los preparados e Irán parece haber hecho la tarea mucho mejor que sus oponentes.

"NO PENSÓ EN LA LOGÍSTICA", DIRÁ LA LÁPIDA

03.03.2026 16:36
 
Israel y los Estados Unidos atacaron Irán bajo la errónea suposición de que los iraníes saldrían a la calle a deponer su régimen. Eso no sucedió, Teherán contraatacó golpeando no solo objetivos israelíes sino también muchos blancos estadounidenses en la región. Eso es una grave complicación para la coalición de Israel y los norteamericanos. Irán se preparó muy bien para lo que estaba por venir. Construyó inmensas instalaciones subterráneas en las que se pueden almacenar misiles balísticos móviles que pueden circular muy por debajo de la superficie. Ahora sigue lanzando drones y misiles que ya habrían superado (no sólo en número) a los empleados durante la guerra de los 12 días. El hecho es que la guerra en Ucrania y la de hace 8 meses en Medio Oriente dejaron los arsenales estadounidenses con muy poco material antiaéreo. Si los iraníes continúan disparando - y todo indica que así sucederá - la capacidad antiaérea norteamericana se resentirá muy rápidamente. El Pentágono ya está haciendo planes para retirar baterías Patriot de Corea del Sur y trasladarlas, en caso de que el enfrentamiento armado se prolongue. Hay otro problema: los buques estadounidenses no pueden recargar su munición en bases como la de Bahrein ya que fueron severamente dañadas. Las naves podrían tener que dirigirse a sitios tan lejanos como lo es la India. 
 
China y Rusia, por su parte, se pusieron claramente del lado iraní. Si bien inicialmente Rusia podría verse beneficiada por un incremento en los precios del petróleo, no le conviene un conflicto largo que perjudique sus inversiones en Irán. Algo parecido sucede con los chinos que compran petróleo a Teherán. Se especula que ambos países estarían prontos a enviar más armas a su aliado. 
 
 
Misiles S-400 - Foto: Aleksey Toritsyn creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.en (la imagen original ha sido redimensionada
 
 
Donald Trump cometió un grave error. No solo se plegó al ataque sino que inició un conflicto bélico sin la orden del Congreso, que es el que tiene la potestad constitucional de declarar la guerra. Es sabido que la victoria tiene muchos padres y que la derrota es huérfana. Por mucho que los congresistas estadounidenses hayan estado a favor del ataque ahora seguramente negarán eso. No hubo una orden formal de modo que es fácil negarlo todo. No es descabellado creer que Donald Trump pueda ser sometido a un impeachment (juicio político). El presidente de la paz está inmerso en una guerra que de algún modo ya perdió. Necesitaba una victoria rápida y consiguió una pesadilla. 
 
Probablemente el tablero político internacional cambie dramáticamente en los próximos meses. Rusia sabe muy bien del agotamiento militar estadounidense y China sabe que el dólar acelerará su caída. Los aliados históricos de Washington en Medio Oriente reclaman a gritos las baterías antiaéreas que están siendo enviadas a Israel. Los Estados Unidos ya no son un aliado confiable. El equilibrio de poderes en Medio Oriente podría cambiar por completo y cuando el tiroteo termine, lo sabemos de las películas, el único que habrá hecho un buen negocio será el sepulturero. 
 
Israel y los Estados Unidos atacaron Irán bajo la errónea su posición de que los iraníes saldrían a la calle a deponer su régimen. Eso no sucedió, Teherán contraatacó golpeando no solo objetivos israelíes sino también muchos blancos estadounidenses en la región. Eso es una grave complicación para la coalición de Israel y los norteamericanos. Irán se preparó muy bien para lo que estaba por venir. Construyó inmensas instalaciones subterráneas en las que se pueden almacenar misiles balísticos móviles que pueden circular muy por debajo de la superficie. Ahora sigue lanzando drones y misiles que ya habrían superado (no sólo en número) a los empleados durante la guerra de los 12 días. El hecho es que la guerra en Ucrania y la de hace 8 meses en Medio Oriente dejaron los arsenales estadounidenses con muy poco material antiaéreo. Si los iraníes continúan disparando - y todo indica que así sucederá - la capacidad antiaérea norteamericana se resentirá muy rápidamente. El Pentágono ya está haciendo planes para retirar baterías Patriot de Corea del Sur y trasladarlas, en caso de que el enfrentamiento armado se prolongue. Hay otro problema: los buques estadounidenses no pueden recargar su munición en bases como la de Bahrein, ya que fueron severamente dañadas. Las naves podrían tener que dirigirse a sitios tan lejanos como lo es la India. 
 
China y Rusia, por su parte, se pusieron claramente del lado iraní. Si bien inicialmente Rusia podría verse beneficiada por un incremento en los precios del petróleo, no le conviene un conflicto largo que perjudique sus inversiones en Irán. Algo parecido sucede con los chinos que compran petróleo a Teherán. Se especula que ambos países estarían pronto a enviar más armas a su aliado. 
 
Donald Trump cometió un grave error. No solo se plegó al ataque sino que inició un conflicto bélico sin la orden del Congreso, que es el que tiene la potestad constitucional de declarar la guerra. Es sabido que la victoria tiene muchos padres y que la derrota es huérfana. Por mucho que los congresistas estadounidenses hayan estado a favor del ataque ahora seguramente negarán eso. No hubo una orden formal de modo que es fácil negarlo todo. No es descabellado creer que Donald Trump pueda ser sometido a un impeachment. El presidente de la paz está inmerso en una guerra que de algún modo ya perdió. Necesitaba una victoria rápida y consiguió una pesadilla. 
 
Probablemente el tablero político internacional cambie dramáticamente en los próximos meses. Rusia sabe muy bien del agotamiento militar estadounidense y China sabe que el dólar acelerará su caída. Los aliados históricos de Washington en Medio Oriente reclaman a gritos las baterías antiaéreas que están siendo enviadas a Israel. Los Estados Unidos ya no son un aliado confiable. El equilibrio de poderes en Medio Oriente podría cambiar por completo y cuando el tiroteo termine, no sabemos de las películas, el único que habrá hecho negocio será el sepulturero. 

UN SHERIFF ATRAPADO POR LOS CHINOS

27.02.2026 09:18
 
Hace 8 meses los Estados Unidos llevaron a cabo la operación Midnight Hammer, es decir el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes. Supuestamente esa acción militar fue altamente exitosa. Ahora, sin embargo, se afirma por enésima vez que los iraníes estarían prontos a tener el suficiente uranio enriquecido como para fabricar armas nucleares. Es probable que la mencionada operación militar no haya sido tan exitosa como se pretende y hasta esta es posible que la administración Trump haya puesto a los iraníes sobre aviso de lo que iba a hacer. Los israelíes quedaron mínimamente satisfechos, los iraníes reaccionaron simbólicamente y Trump quedó aceptablemente bien parado. El tema es que Benjamín Netanyahu no quedó conforme, quiere una neutralización (por usar una palabra suave) completa de Irán. 
 
Donald Trump está entre la espada y la pared. Por un lado prometió a sus electores ser el presidente de la paz, por otro lado aceptó dinero de grandes capitalistas ligados a Israel y/o al sector energético de su país. Además se sospecha que podría estar siendo extorsionado por acciones presuntamente cometidas en el pasado. Si los Estados Unidos atacan Irán, probablemente Teherán reaccione incluso ante una agresión limitada. Si Norteamérica no gana la guerra, Trump estará en gravísimos aprietos. No hay certeza de que los norteamericanos puedan lograr una victoria decisiva.
 
Aeronaves chinas J-20 - Autor de la foto: N509FZ - La imagen tiene licencia creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/deed.en

 

Trump no podrá hacer en Irán lo que hizo con Venezuela. Durante el ataque al país sudamericano se logró apagar los radares de las fuerzas armadas de Caracas, de origen extranjero, pero los técnicos chinos ya habrían resuelto ese problema. Los chinos invirtieron en Venezuela 100.000 millones de dólares. Protestaron ante Washington sin éxito. Beijing dependen de Irán para el suministro de buena parte de sus combustibles, razón por la que dotó a los iraníes de radares YLC-8B capaces de detectar aeronaves furtivas norteamericanas como lo son los F-22, los F-35 y los bombarderos estratégicos B-2 a distancias largas. Es cierto por su propia naturaleza esos radares no son los más precisos pero rompen con la ventaja del sigilo. Los chinos también habrían vendido a Teherán poderosos misiles antibuque. Los rusos no se quedaron muy atrás. Irán cuenta con misiles antiaéreos provistos por Moscú. Los estadounidenses tendrán otras desventajas: Jordania, los Emiratos Árabes y Arabia Saudita no permitirán en principio el uso de su espacio aéreo para un eventual ataque. Los aviones estadounidenses tendrán que reabastecerse en vuelo tanto en su trayecto de ida como en su trayecto de vuelta, lo cual pondrá a los aparatos de reabastecimiento en grave peligro de ser derribados por la defensa aérea iraní. Hay otro problema mayúsculo: las fuerzas armadas norteamericanas se están quedando sin misiles y sin bombas. La guerra en Ucrania vació los arsenales de los EEUU. Los misiles no se fabrican en cuestión de semanas.
 
Obviamente Israel será parte de la partida y deberá asumir las bajas. Para Trump será difícil justificar sus propios muertos que en caso de un ataque serán numerosos. ¿Cómo explicará a sus votantes que el presidente de la paz envió a soldados norteamericanos a morir en Medio Oriente? Con una creciente inestabilidad interna y con un dólar que se deprecia día a día, las imágenes de ataúdes de militares norteamericanos siendo descargados desde los aparatos de transporte podrían tener un gravísimo impacto sobre la política interna estadounidense. La izquierda y los anarquistas estarían de parabienes y tal vez eso sea parte del plan de alguien desde el principio. 
 

ALGO HUELE MUY MAL A BORDO DEL PORTAAVIONES ESTADOUNIDENSE USS GERALD R. FORD

23.02.2026 15:22
 
El día 13 de este mes informábamos que en enero el almirante Daryl Caudle, Jefe de Operaciones Navales de la Armada de los EEUU, había expresado fuertes reservas sobre la extensión del despliegue del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford. Caudle se había mostrado preocupado por el cansancio y la vida familiar de los marineros, las posibles interrupciones en los programas de mantenimiento de las naves y la necesidad de un enfoque más ágil y personalizado para la presencia naval en lugar de depender de despliegues constantes y a largo plazo de portaaviones en áreas de alta tensión. El portaaviones Ford ha estado en el mar desde junio de 2025 y recientemente había sido reasignado del Mediterráneo al Caribe para operaciones contra Venezuela. Después se lo asignó para reforzar lo que el presidente estadounidense Donald Trump había denominado como una poderosa armada estacionada en aguas próximas a Irán.
 
El almirante estaba en lo cierto. En las últimas horas trascendió en diversos medios especializados e internacionales (la fuente original habría sido npr.org) que el sistema de cloacas del portaaviones estaría teniendo serios problemas. Caños que pierden, inodoros o letrinas que se tapan, marineros que hace colas de 45 minutos para usarlos y técnicos que trabajan turnos de hasta 19 horas para resolver los inconvenientes dan cuenta de la seriedad de la situación. Hasta donde llega nuestra información en el poderoso portaaviones estaría en estos momentos reabasteciéndose en la Isla de Creta. Suponemos que los marineros serán autorizados a tomarse un respiro. En estas circunstancias muchos nos preguntamos si los Estados Unidos realmente están haciendo un fuerte despliegue de su poderío o si simplemente lo están llevando al límite. Algunos hechos dan sustento a la segunda afirmación
 
 
Con fuerte respaldo chino y ruso, Irán está preparándose para un ataque. Pese al impresionante despliegue estadounidense, no ceden. Las demandas son tales, que pondrían en riesgo su soberanía como estado independiente. Por otra parte los EEUU podrían tener que enfrentar el cierre del Estrecho de Ormuz, el bombardeo de sus bases en la región y hasta del propio Estado de Israel. Hace poco se nos preguntó si Trump era un jugador de póquer. Es posible, también podría estar jugando a la ruleta rusa. La diferencia no es nimia.
 

LOS EEUU ENVIARON OTROS 50 AVIONES DE COMBATE AL MEDIO ORIENTE

18.02.2026 08:52
 
Mientras tanto los estadounidenses como los iraníes aseguran que hubo progresos en las negociaciones que ambos países llevan a cabo respecto al plan nuclear iraní y a los misiles balísticos de Teherán, los estadounidenses habrían mandado a bases del Medio Oriente otras 50 aeronaves de combate entre aparatos F-35; F-22 y F-16 (avia.pro). Por su parte Irán, Rusia y China están desplegando en la región buques para un ejercicio que se lleva a cabo todos los años pero que este año coincide con el pico de tensión en cuestión. Los rusos también enviaron a Teherán su aeronave de élite de mando aéreo especialmente adaptada a situaciones como la que se viven. 
 
A pesar de las apariencias, los norteamericanos enfrentan no pocas dificultades. Ya hemos dicho que el portaaviones USS Gerald R. Ford lleva 8 meses de despliegue en zonas de alta tensión. Las naves de su grupo de tareas necesitan mantenimiento y sobre todo el personal necesita descanso y la cercanía de sus familias. ¿Por qué se decidió enviar un portaaviones con una tripulación tan exigida? Al parecer inicialmente se iba a desplegar a la región al portaaviones USS George H.W. Bush pero algunos aseguran que el mismo presenta inconvenientes técnicos que no pueden ser reparados en el mar. Por otra parte, recordemos que Irán recibió un poderoso sistema de radar de origen chino que sería capaz de detectar aparatos furtivos estadounidenses. En los últimos días también habría recibido de Pekín modernísimos misiles Dongfeng-17. El misil está equipado con un vehículo planeador hipersónico, que le permite saltar por la atmósfera terrestre, por lo que puede pasar desapercibido para el radar durante distancias mayores que otros misiles balístico del mismo alcance. Puede alcanzar una velocidad de 1,6 km por segundo. Según fuentes chinas, el DF-ZF está armado con una ojiva convencional, pero los estadounidenses los consideran capaz de portar ojivas nucleares nucleares. (Fuentes de las características del misil: Wikipedia; missilethreat.csis.org y armyrecognition.com)
 
Misil DF-17 - Autor de la foto: 颐园居 - La imagen tiene licencia creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/deed.en y ha sido redimensionada
 
Es llamativo que mientras aparentemente las negociaciones progresan, el despliegue militar de ambos bandos sea tan impresionante. Ya lo expresamos con anterioridad, habrá que ver qué tan libre es Donald Trump de tomar sus propias decisiones. Con un Congreso claramente pro-israelí y con algunas investigaciones periodísticas abiertas en torno a temas altamente sensibles, la decisión final podría no ser del ocupante de la casa Blanca sino de Benjamín Netanyahu.
 
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Mientras tanto los estadounidenses como los iraníes aseguran que hubo progresos en las negociaciones que ambos países llevan a cabo respecto al plan nuclear iraní y a los misiles balísticos de Teherán, los estadounidenses habrían mandado a bases del Medio Oriente otras 50 aeronaves de combate entre aparatos F-35; F-22 y F-16 (avia.pro). Por su parte Irán, Rusia y China están desplegando en la región buques para un ejercicio que se lleva a cabo todos los años pero que este año coincide con el pico de tensión en cuestión. Los rusos también enviaron a Teherán su aeronave de élite de mando aéreo especialmente adaptada a situaciones como la que se viven. 
 
A pesar de las apariencias, los norteamericanos enfrentan no pocas dificultades. Ya hemos dicho que el portaaviones USS Gerald R. Ford lleva 8 meses de despliegue en zonas de alta tensión. Las naves de su grupo de tareas necesitan mantenimiento y sobre todo el personal necesita descanso y la cercanía de sus familias. ¿Por qué se decidió enviar un portaaviones con una tripulación tan exigida? Al parecer inicialmente se iba a desplegar a la región al portaaviones USS George H.W. Bush pero algunos aseguran que el mismo presenta inconvenientes técnicos que no pueden ser reparados en el mar. Por otra parte, recordemos que Irán recibió un poderoso sistema de radar de origen chino que sería capaz de detectar aparatos furtivos estadounidenses. En los últimos días también habría recibido de Pekín modernísimos misiles Dongfeng-17. El misil está equipado con un vehículo planeador hipersónico, que le permite saltar por la atmósfera terrestre, por lo que puede pasar desapercibido para el radar durante distancias mayores que otros misiles balístico del mismo alcance. Puede alcanzar una velocidad de 1,6 km por segundo. Según fuentes chinas, el DF-ZF está armado con una ojiva convencional, pero los estadounidenses los consideran capaz de portar ojivas nucleares nucleares. (Fuentes de las características del misil: Wikipedia; missilethreat.csis.org y armyrecognition.com)
 
Es llamativo que mientras aparentemente las negociaciones progresan, el despliegue militar de ambos bandos sea tan impresionante. Ya lo expresamos con anterioridad, habrá que ver qué tan libre es Donald Trump de tomar sus propias decisiones. Con un Congreso claramente pro israelí y con algunas investigaciones periodísticas abiertas en torno a temas altamente sensibles, la decisión final podría no ser del ocupante de la casa Blanca sino de Benjamín Netanyahu.

LOS ESTADOS UNIDOS PODRÍAN NO SER CAPACES DE VENCER A IRÁN (PARTE II)

14.02.2026 13:59
 
El grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln se mantiene a unas 1000 millas, es decir unos 1500 km, de las costas de Irán. Lo hace para permanecer fuera del alcance de los misiles iraníes. El alcance de un misil Tomahawk es de unas mil millas. En otras palabras, si la armada estadounidense ataca Irán desde la posición actual con suerte estará bombardeando la costa iraní.
 
Irán tiene 18 tipos de misiles balísticos diferentes, más de media docena de misiles de crucero distintos y una cantidad importante de drones, al menos parcialmente probados en la guerra de Ucrania. Entre los misiles iraníes hay al menos alguno hipersónico, no se sabe muy bien si de desarrollo propio, chino o ruso, ni siquiera viene al caso. Hoy por hoy es muy difícil destruir un misil hipersónico en pleno vuelo. Se sabe además que recientemente Irán recibió misiles o partes de misiles antibuques chinos. Los mismos pueden ser guiados en pleno vuelo por satélites de ese país asiático.
 
Tema aparte es la capacidad antiaérea de ambos bandos y debemos incluir aquí a los israelíes. Por lo pronto los destructores estadounidenses tienen tubos para lanzamiento vertical, los cuales pueden ser cargados con misiles de ataque a tierra o con misiles antiaéreos. Eso podría limitar mucho la capacidad defensiva de los estadounidenses que con sus arsenales semivacíos por la guerra de Ucrania deben proteger su flota, sus bases en Medio Oriente y al propio estado de Israel. 
 

Bombardero estratégico estadounidense B-52H

 
Un segundo grupo de ataque de portaaviones se dirige hacia la región. Un segundo portaaviones daría los estadounidenses la capacidad de atacar durante aproximadamente una semana. Para un ataque más extendido se necesitarían al menos tres portaaviones. 
 
Como vemos, una guerra convencional a gran escala con Irán tendría un resultado impredecible y podría dejar una importante cantidad de bajas del lado norteamericano. Donald Trump se presentó a las elecciones como el candidato por la paz. La visión de soldados americanos volviendo a su patria en ataúdes representaría una situación insostenible para el actual presidente. Por el otro lado está la presión israelí que fue hecha patente en la última visita de Netanyahu a Washington. Trump está poniendo a Teherán plazos perentorios, tensando aún más la situación. Los israelíes, por su parte, podrían verse tentados a actuar por cuenta propia, incluso con el empleo de armas nucleares. Rece.
 
 
El grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln se mantiene a unas 1000 millas, es decir unos 1500 km, de las costas de Irán. Lo hace para permanecer fuera del alcance de los misiles iraníes. El alcance de un misil Tomahawk es de unas mil millas. En otras palabras, si la armada estadounidense ataca Irán desde la posición actual con suerte estará bombardeando la costa iraní.
 
Irán tiene 18 tipos de misiles balísticos diferentes, más de media docena de misiles de crucero distintos y una cantidad importante de drones, al menos parcialmente probados en la guerra de Ucrania. Entre los misiles iraníes hay al menos alguno hipersónico, no se sabe muy bien si de desarrollo propio, chino o ruso, ni siquiera viene al caso. Hoy por hoy es muy difícil destruir un misil hipersónico en pleno vuelo. Se sabe además que recientemente Irán recibió misiles o partes de misiles antibuques chinos. Los mismos pueden ser guiados en pleno vuelo por satélites de ese país asiático. 
 
Tema aparte es la capacidad antiaérea de ambos bandos y debemos incluir aquí a los israelíes. Por lo pronto los destructores estadounidenses tienen tubos para lanzamiento vertical, los cuales pueden ser cargados con misiles de ataque a tierra o con misiles antiaéreos. Eso podría limitar mucho la capacidad defensiva de los estadounidenses que con sus arsenales semivacíos por la guerra de Ucrania deben proteger su flota, sus bases en medio oriente y al propio estado de Israel. 
 
Un segundo grupo de ataque de portaaviones se dirige hacia la región. Un segundo portaaviones daría los estadounidenses la capacidad de atacar durante aproximadamente una semana. Para un ataque más extendido se necesitarían al menos tres portaaviones. 
 
Como vemos, una guerra convencional a gran escala con Irán tendría un resultado impredecible y podría dejar una importante cantidad de bajas del lado norteamericano. Donald Trump se presentó a las elecciones como el candidato por la paz. La visión de soldados americanos volviendo a su patria en ataúdes representaría una situación insostenible para el actual presidente. Por el otro lado está la presión israelí hecha patente en la última visita de Netanyahu a Washington. Trump está poniendo a Teherán plazos perentorios, tensando aún más la situación. Los israelíes podrían verse tentados a actuar por cuenta propia incluso con el empleo de armas nucleares. Rece.

LOS ESTADOS UNIDOS PODRÍAN NO SER CAPACES DE VENCER A IRÁN

13.02.2026 10:30
 
El pasado mes de enero, el almirante Daryl Caudle, Jefe de Operaciones Navales de la Armada de los EEUU ha expresado fuertes reservas sobre la extensión del despliegue del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford. Caudle se mostró preocupado por el cansancio y la vida familiar de los marineros, las posibles interrupciones en los programas de mantenimiento de las naves y la necesidad de un enfoque más ágil y personalizado para la presencia naval en lugar de depender de despliegues constantes y a largo plazo de portaaviones en áreas de alta tensión. El portaaviones Ford ha estado en el mar desde junio de 2025 y recientemente fue reasignado del Mediterráneo al Caribe para operaciones contra Venezuela. Ahora se lo asignó para reforzar lo que el presidente estadounidense Donald Trump había denominado como una poderosa armada estacionada en aguas próximas a Irán. Si es tan poderosa, ¿por qué hay que reforzarla? La verdad es que su capacidad de combate se vería casi completamente agotada a las 48 horas de un eventual estallido de hostilidades.
 
 
Algunos acontecimientos de los últimos días refuerzan la preocupación expresada por el almirante norteamericano. Dos accidentes diferentes que involucraron buques estadounidenses en el mar Caribe, arrojaron el saldo de dos marineros heridos y un infante de marina estadounidense muerto. En uno de los incidentes se produjo la colisión del destructor USS Truxton y del buque de reabastecimiento USNS Supply. En el otro incidente un infante de marina cayó por la borda del buque de asalto anfibio multipropósito USS Iwo Jima. Si a esto le sumamos el hecho de que desde junio del año pasado los Estados Unidos están recibiendo aviones de combate F-35 sin su radar de nariz (el cual es reemplazado por lastre) debemos preguntarnos qué tan descabellado es el despliegue estadounidense en el Medio Oriente. Recordemos que existen fuertes presunciones de que China y Rusia estarían enviando material militar a Irán, país que cuenta con numerosos misiles balísticos y de crucero.
 
El pasado mes de enero, el almirante Daryl Caudle, Jefe de Operaciones Navales de la Armada de los EEUU ha expresado fuertes reservas sobre la extensión del despliegue del grupo de en el mar del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford. Caudle se mostró preocupado por el cansancio y la vida familiar de los marineros, las posibles interrupciones en los programas de mantenimiento y la necesidad de un enfoque más ágil y personalizado para la presencia naval en lugar de depender de despliegues constantes y a largo plazo de portaaviones en áreas de alta tensión. El portaaviones Ford ha estado en el mar desde junio de 2025 y recientemente fue reasignado del Mediterráneo al Caribe para operaciones contra Venezuela. Ahora se lo asignó para reforzar lo que el presidente estadounidense Donald Trump había denominado como una poderosa armada estacionada en aguas próximas a Irán. Si es tan poderosa, ¿por qué hay que reforzarla? La verdad es que su capacidad de combate se vería casi completamente agotada a las 48 horas de un eventual estallido de hostilidades.
 
Algunos acontecimientos de los últimos días refuerzan la preocupación expresada por el almirante norteamericano. Dos accidentes diferentes que involucraron buques estadounidenses en el mar Caribe, arrojaron el saldo de dos marineros heridos y un infante de marina estadounidense muerto. En uno de los incidentes se produjo la colisión del destructor USS Truxton y del buque de reabastecimiento USNS Supply. En el otro incidente un infante de marina cayó por la borda del buque de asalto anfibio multipropósito USS Iwo Jima. Si a esto le sumamos el hecho de que desde junio del año pasado los Estados Unidos están recibiendo aviones de combate F-35 sin su radar de nariz (el cual es reemplazado por lastre) debemos preguntarnos qué tan descabellado es el despliegue estadounidense en el medio oriente.
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