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BORIS JOHNSON PROMETE ENVIAR LA DEFENSA BRITÁNICA A LA ESTRATÓSFERA

03.12.2019 13:51
 
La situación financiera de la Defensa británica provocó que las fuerzas armadas británicas estén en una especia de guerra interna entre sí. Estos días corrieron rumores que afirmaban que el Ejército Británico quería que la Marina Real se deshiciera de uno de sus dos portaaviones. El British Army tiene diversos problemas, posiblemente el principal sea el de personal aunque la obsolescencia de una parte de su material también se está volviendo notoria. El número de efectivos de las fuerzas armadas británicas viene cayendo desde hace nueve años, siendo el ejército el más afectado. El British Army tiene 7.560 efectivos menos que los que debería tener según los planes gubernamentales; el ejército de la Gran Bretaña Global cuenta con apenas 74.400 soldados. Es un número irrisorio para un país que quiere controlar desde el Ártico hasta Malvinas (y tener presencia antártica) y desde el Caribe hasta el Mar del Sur de China. Eso no es todo, también corre la voz de que los Royal Marines, la infantería de marina británica, serían absorbidos por el ejército, conformándose una suerte de comando de fuerzas especiales que sería integrado por los actuales Royal Marines y las unidades de paracaidistas del ejército. Los rumores no fueron desmentidos por el Ministerio de Defensa británico, solo fueron tildados de especulación. Cuando el río suena, agua trae.
 
En medio de esta guerra interna y proliferación de rumores, el Primer Ministro Boris Johnson habría asegurado que - si los conservadores retienen el poder después de las elecciones generales que se llevarán a cabo el 12 de diciembre - hará una profunda revisión integrada de la Defensa, la Seguridad y la Política Exterior británicas, que además de las fuerzas armadas incluiría a la Inteligencia británica, a sus fuerzas antiterrorismo y a las que combaten el crimen organizado. Las promesas de Johnson no habrían quedado ahí, entre sus planes estarían los de dotar a las fuerzas armadas británicas de material tecnológico de última generación. No conforme con eso quiere dotar a la RAF de un rol espacial. Muchos de nuestros lectores argentinos recordarán qué sucedió cuando un primer mandatario prometió enviarnos a la estratósfera.
 
La Defensa británica realmente necesita una profunda revisión. El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte es - después de los Estados Unidos - el país con mayor número de bases fuera de su territorio. Con su armada y su ejército reducidos a niveles extremadamente bajos, los británicos no renuncian a sus sueños de presencia global. Ahora eso parece incluir una fuerte presencia espacial. Con dos portaaviones que aún no entraron plenamente en servicio activo, con la necesaria adquisición de aeronaves para esos portaaviones, con la compra de aviones antisubmarinos en marcha, con el programa del Tempest iniciándose, con submarinos nucleares SSBN y de ataque en construcción, con los programas de las nuevas fragatas, nuevos blindados, etc., etc., los mencionados sueños se parecen demasiado al delirio liso y llano. Queda saber si Boris Johnson está hablando seriamente o si lo suyo son meras promesas electorales que no piensa cumplir.
 
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LA SITUACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS BRITÁNICAS SE DETERIORA RÁPIDAMENTE Y LOS INGLESES MIRAN CON PREOCUPACIÓN EL RESURGIMIENTO DE FADEA

29.11.2019 09:50
 
El Royal United Services Institute, más conocido como RUSI, es un "think tank", una suerte de instituto de investigación británico dedicado a estudiar temas relativos a la Seguridad y la Defensa británicos e internacionales. El RUSI acaba de elaborar un informe sobre el impacto que tendrían la creciente cantidad y sofisticación de los sistemas de defensa aérea rusos sobre las aeronaves de apoyo cercano de la OTAN y sus consecuencias en el campo de batalla. Las fuerzas de la OTAN se quedarían sin ese apoyo en las primeras semanas de una conflicto de alta intensidad en Europa del Este. Esa situación obligaría recurrir al fuego de artillería. También en ese campo los rusos son más fuerte que la OTAN, afirma el think tank británico. El Ejército Británico no escapa a ese problema. RUSI afirma que el British Army debe acrecentar su capacidad de desplegar poder de fuego. No será fácil.
 
Es cierto que en el último par de años hubo refuerzos presupuestarios para la Defensa británica. La suma de los mismos asciende a casi 3.200 millones de libras (unos 4.128 millones de dólares). Suena a mucho pero no lo es. Los británicos están poniendo a prueba y en servicio dos grandes portaaviones que prácticamente carecen de aviones. Los F-35 adquiridos hasta ahora son muy escasos y tienen problemas varios. El número de aparatos operativos es extremadamente bajo. El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte está construyendo submarinos nucleares portadores de misiles balísticos (SSBN) y submarinos de ataque (SSN). Los retrasos, problemas y gastos de estos dos programas parecen no tener fin. Construir submarinos de propulsión nuclear no es soplar y hacer botellas y los británicos deberían saber eso pero se obstinan en abarcar demasiado. El proyecto del caza de sexta generación Tempest es otra prueba de ello, también la compra de necesarios pero costosos aparatos antisubmarinos. Entre tanto las arcas de la Defensa, que ya están con un fuerte rojo financiero, se vacían a pesar de los refuerzos presupuestarios.
 
La situación internacional no ayuda. Los chinos avanzan sobre el Mar del Sur de China, el Golfo Pérsico está al rojo vivo, los rusos se hacen fuertes en el Ártico mientras siguen presionando sobre Ucrania y los países bálticos. La Unión Europea empieza a desentenderse de la OTAN y delira con tener su propio Ejército Europeo. Si con eso no bastara en el Atlántico Sur las Fuerzas Armadas Argentinas están cerrando el año con ejercicios que demuestran claramente que pueden estar disminuidas en sus capacidades pero que están muy lejos de su desaparición. Los propios medios briánicos reflejan la preocupación que eso genera. El ukdefencejournal.org.uk, por ejemplo, no publicaba una noticia sobre Argentina desde principios de febrero del corriente año. El 22 de noviembre, sin embargo, publicó una nota sobre la entrega a la FAA del quinto IA-63 Pampa III y sobre el resurgimiento de FAdeA.
 
Consumidos por ambiciones desmedidas; por una planificación para la Defensa más preocupada por su industria que por sus fuerzas armadas; reducida su Marina Real que se encuentra dispersa por todo el planeta (con los gastos que eso implica); desgastados por el proceso del brexit que se prolonga en el tiempo y con crecientes amenazas de escisión internas, algunos británicos empiezan a mirar con mucha preocupación el estado de sus fuerzas armadas. Se lo mire por donde se lo mire, el problema no tiene una solución fácil ni económica. Los británicos están en serios problemas. 
 
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LA ESTRATEGIA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - VIGESIMOTERCERA PARTE: EL SITIO DE LENINGRADO

28.11.2019 11:03
 
En Leningrado la estrategia dejó de ser un "arte" para convertirse en crimen, un genocidio liso y llano perpetrado por la ambición y el racismo de Hitler y la incompetencia, la desidia, la falta de interés y el egocentrismo de Stalin y otros mandatarios soviéticos. 
 
Durante la Operación Barbarroja el Grupo de Ejércitos Norte, al mando del Mariscal Wilhelm von Leeb, tenía la misión de dirigirse a Leningrado a través de la costa báltica. Las unidades comandadas por Leeb no encontraron mucha resistencia y avanzaron con rapidez. El 14 de julio se ya estaban a solo 200 kilómetros de Leningrado. Un millón de civiles de la ciudad fueron movilizados para preparar fortificaciones alrededor de la misma a toda prisa. El 20 de julio los soviéticos contraatacaron durante unas 48 horas en la zona de Nóvgorod, a menos de doscientos kilómetros al sur de Leningrado. Los alemanes resistieron en sus posiciones para luego seguir avanzando. El 30 de julio estaban a solo 120 kilómetros de su objetivo.
 
El sitio de Leningrado, la antigua capital del Imperio Ruso, duró 872 días, comenzando el 8 de septiembre de 1941. Según algunas fuentes, durante el mismo murieron 1.500.000 personas, un millón de ellas civiles, la mayoría de éstos por hambre. Según otras fuentes y si se incluye a los sitiadores, el número de muertos se acerca a los dos millones. El plan no era tomar la ciudad sino sitiarla, bombardearla y someterla al hambre. Aceptar una rendición estaba fuera de los planes, al menos de los planes hechos cuando los alemanes vieron que no podrían entrar a la ciudad (si es que alguna vez tuvieron esa intención). El principal motivo para obstinarse con la ciudad fue político, ideológico, simbólico. Leningrado había sido la cuna de la revolución de 1917. Era también la base la Flota del Báltico y también tenía cierta importancia industrial.
 
Del sitio de Leningrado no tomaron parte sólo los alemanes. Los finlandeses, la mayoría de los cuales a esa altura de los acontecimientos luchaba del lado de los germanos, sitiaron la ciudad por el norte. Lo hicieron más lejos de la misma de lo que querían los alemanes; no participaron de los ataques a Leningrado. Detuvieron su avance hacia el sur en la antigua frontera de 1939. Cuando los generales alemanes les ordenaron atacar desde el norte, no lo hicieron, siempre encontraban una excusa para no hacerlo. Si bien sitiaron la ciudad, de algún modo la distancia que tomaron permitió - o al manos contribuyó - a salvar a parte de su población. (Continuará)
 

LA CAPACIDAD DE REACCIÓN DE LA MARINA REAL BRITÁNICA ES EXTREMADAMENTE BAJA

25.11.2019 16:11
 
El día 23 del pasado mes de octubre, el actual Ministro de Defensa británico, Ben Wallace, se presentó ante el Comité de Defensa de la Cámara de los Comunes del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y respondió un serie de preguntas. Queremos centrarnos en sus respuestas respecto a la disponibilidad de buques de la Marina Real británica. Las mismas deberían alarmar a más de un británico. De los grandes buques, que suman 23 si se incluye al portaaviones HMS Queen Elizabeth que aún no está plenamente operativo, apenas 10 estaban activos al momento de la presentación del ministro. De ellos apenas dos son destructores del Tipo 45. Sólo seis de las fragatas Tipo 23 están en la misma condición. Para la Marina Real eso es casi un estado de calamidad, más aún si se tiene en cuenta que el único portaaviones de la lista ya tiene un preocupante historial de problemas y apenas cuenta con un puñado de aviones F-35 embarcables. Los F-35 tiene sus propios problemas, muchos de ellos aún no han sido resueltos. De las tres variantes del F-35, la de despegue corto y aterrizaje vertical es sin dudas la más problemática y la de menos autonomía y capacidad de portar armas.
 
De los buques que está plenamente operativos buena parte participa activamente e intensivamente de ejercicios y despliegues por todo el mundo. Si bien los medios especializados británicos responsabilizan de la situación al bajo presupuesto de la Defensa del Reino Unido, a nuestro entender se trata más de una mala planificación o de una planificación pensada más en función del beneficio de la industria bélica británica que en función de la Defensa como tal.
 
Algunos buques más podrían estar disponibles en un plazo relativamente breve a intermedio pero ahí ya empieza a chocarse con una falta crónica de personal no resuelta ni resoluble a corto plazo. Hoy por hoy un buque de guerra requiere de personal especializado o al menos bien entrenado. Ese es un problema que la RN no logró resolver, es más, probablemente se agravó con el inicio de las pruebas de mar del segundo portaaviones de la Clase Queen Elizabeth, el HMS Prince of Wales. Una vez que esté plenamente operativo requerirá de 1.200 tripulantes, es decir unas 6,5 veces los de una fragata Tipo 23. Es decir los dos portaaviones requieren de tantos tripulantes como todas las fragatas Type 23 del Reino Unido. Si el problema era grave antes, ahora se volvió peor y no puede ser resuelto con facilidad. La capacidad de reacción de la Marina Real británica es extremadamente baja y no se acerca ni por asomo a la de una potencia militar. No es fácil vivir de glorias pasadas. 
 
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SE DEBILITA SIGNIFICATIVAMENTE LA INFLUENCIA BRITÁNICA EN EL ATLÁNTICO SUR

22.11.2019 09:55
 
El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte está inmerso en una dura contienda electoral con el resurgimiento de las ideas nacionalistas de secesión. Esa sería una situación posible - cuando no probable - tanto si se da el triunfo de Johnson como si gana Jeremy Corbyn. En el primer caso porque con el brexit terminaría creando las condiciones propicias para un acercamiento entre las dos Irlandas y porque los escoceses tendrían el argumento "perfecto" para distanciarse del reino y acercarse a la Unión Europea. Por su parte Corbyn coquetea con el SNP, el Partido Nacionalista Escocés. Los propios galeses empiezan a poner sobre el tapete la posibilidad de separarse de la corona británica.
 
El aliado histórico del Reino Unido en América del Sur, Chile, arde al borde de la guerra civil. La izquierda comienza a hacerse fuerte. La derecha nacionalista chilena pierde poder, al menos de momento y en los papeles. En tanto Bolivia, enemigo histórico de Chile, da un fuerte vuelco a la derecha. En Argentina ganó las elecciones el kirchnerismo que tiene una postura muy diferente a la del macrismo en su relación con el reino británico, en especial en lo que concierne a Malvinas. Si bien sus embestidas siempre fueron estrictamente diplomáticas, sin un acrecentamiento del poder disuasivo militar, eso podría cambiar. Agustín Rossi, quien podría ser el nuevo Ministro de Defensa, está impulsando una ley que busca incrementar el presupuesto de Defensa argentino. No es que Rossi nos sea simpático pero por ahora el hecho es ese.
 
También bajo el gobierno de Mauricio Macri los militares recibieron algunas pequeñas buenas noticias. Así, por dar solo un ejemplo, la Fábrica Argentina de Aviones entregó a la Fuerza Aérea Argentina cinco aviones de adiestramiento avanzado y ataque ligero IA-63 Pampa nuevos y en su versión más moderna. De hecho la Fuerza Aérea Argentina acaba de realizar un importante ejercicio en el sudeste del país, por así decirlo, casi frente a Malvinas. El mismo incluyó numerosos vuelos nocturnos con visores especiales, lanzamiento de bombas y disparo de misiles aire-aire y búsqueda y rescate en combate (tanto sobre tierra como en el mar) con la participación de Fuerzas Especiales de la FAA. En términos generales las tres fuerzas armadas argentinas están terminando el año con adiestramientos interesantes, incluso algunos conjuntos como el que acaba de realizarse entre la Infantería de Marina de la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina. Nuevamente se trató de ejercicios nocturnos: incursiones aéreas y evacuación de heridos con helicópteros.
 
La Marina Real británica todavía tiene problemas muy serios: tiene dos grandes portaaviones pero casi no posee aviones de combate para los mismos. Los buques de escolta son escasos y sólo habría tres destructores Tipo 45 en condiciones operativas. La flota de submarinos de ataque también se encuentra en condiciones muy modestas y con bajo número de unidades operativas. Las unidades de Infantería británicas quedaron diezmadas por diferentes recortes.
 
No queremos subestimar a los británicos pero no es precipitado decir que el rojo de sus finanzas en el área de la Defensa, sus problemas internos, el brexit y algunos factores externos están debilitando significativamente su influencia en el Atlántico Sur.    
 

LA ESTRATEGIA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - VIGESIMOSEGUNDA PARTE: LA BATALLA DE MOSCÚ (fin del capítulo)

21.11.2019 14:04
 
En el primer mes de ataques a Moscú, antes del comienzo de la Operación Tifón propiamente dicha, la Luftwaffe perdió unos 200 pilotos de bombarderos. Las estaciones del subterráneo de la ciudad se convirtieron en refugios antiaéreos y globos aerostáticos dificultaron el accionar de los aviones alemanes. Ni así lograron reducir significativamente la producción de armas en las fábricas de la ciudad y sus alrededores que de hecho por momentos hasta se incrementó ya que la industria se concentró en la producción para la defensa. De todos modos los ataques lograban provocar algunos daños severos, hasta el Kremlin habría sufrido algunos daños menores. Luego, fábricas enteras serían desplazadas hacia el este por ferrocarril. Con el inicio formal de la operación Tifón 1.400 aeronaves alemanas serían dedicadas a las operaciones. Los soviéticos contaban con 670 aparatos. Stalin debió proclamar el estado de sitio.
 
La capacidad soviética total para producir material de guerra había caído un 60%. Los Estados Unidos de Norteamérica comenzaban a proveer material, pero en cantidades aún no significativas. Entre tanto los soviéticos sacrificaban efectivos para buscar la victoria a pesar de las deficiencias de equipamiento. La lucha fue terrible. Así y todo los alemanes se encontraron con una sorpresa: los nuevos tanques T-34 soviéticos, superiores a todos los tanques alemanes. El propio Heinz Guderian admitió que la superioridad blindada alemana había llegado a su fin. Las fuerzas soviéticas eran comandadas por Zhúkov, uno de los militares más hábiles y sanguinarios de la Unión Soviética.
 
El 7 de noviembre de 1941 - día bien frío y estando algunas fuerzas alemanas a apenas 40 kilómetro de Moscú - hubo en esa ciudad un desfile militar por el aniversario de la revolución (por una cuestión de cambio de calendario el aniversario pasó de octubre a noviembre) supervisado por el mismo Stalin. Algunos ven eso como un esfuerzo por elevar la moral de los moscovitas. La mayoría de los soldados, algunos totalmente sin entrenamiento y casi sin municiones, marchaba directamente al frente. 
 
La operación de doble envolvimiento o movimiento de pinza germano (desde el norte y el sur) comenzaba a fracasar. En el norte los alemanes llegaron a posicionarse a 25 kilómetros de la capital rusa; fueron expulsado de allí en menos de 24 horas. El 5 de diciembre, con los alemanes incapaces de hacer mucho más (la resistencia soviética no cedía y hacía muchísimo frío), comenzó el violento contraataque soviético. Así terminó la Operación Tifón. Es imposible entenderla si no se conoce el espíritu de sacrificio de loslindados pueblos eslavos, a quienes Hitler consideraba subhumanos. La capacidad de manipular que tenía Stalin también hizo lo suyo. Son consideraciones que un estratega profesional tendría en cuenta pero el líder nazi estaba enceguecido por su propia arrogancia. Decenas de miles de rusos morirían como una suerte de escudo humano de su capital. Además el equipo soviético funcionaba mejor en esas condiciones extremas. La fuerza aérea alemana redujo mucho su operatividad y la rusa operaba desde hangares calefaccionados y pistas de concreto por ser Moscú un centro con relativamente buena infraestructura. Así y todo cuando las tropas teutonas tuvieron que retroceder la Luftwaffe jugó un papel muy importante en evitar el colapso del frente. Durante la retirada los germanos debieron abandonar parte de su vital equipo pesado. En la primera semana de diciembre Hitler admitió que la victoria no podría ser alcanzada ese año.
 
Según los rusos, la Batalla de Moscú terminó con el mito de la invencibilidad del Ejército Alemán. De hecho por primera vez había sido detenido. Sea como fuere el mismo daría muestras de una gran capacidad de combate casi hasta el mismo final de la guerra. Era una fuerza formidable liderada por un líder soberbio y delirante y su grupo de secuaces.
 
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LA ESTRATEGIA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - VIGESIMOSEGUNDA PARTE: LA BATALLA DE MOSCÚ (continuación III)

20.11.2019 14:32
 
El plan de Hitler para Moscú no era tomar la ciudad por asalto con encarnizados combates urbanos. Planeaba sitiarla y dejar que el hambre y las enfermedades hicieran el resto. Pero primero había que llegar hasta la urbe y rodearla, cercarla. Las condiciones, tal como las hemos descrito en el capítulo anterior, distaban mucho de ser las ideales. El mes perdido por el desvío de blindados hacia el norte y hacia el sur empezaba a evidenciarse como un error grave del máximo jerarca alemán que - una vez más - había desoído a sus generales. Es cierto que se había conquistado algo de terreno pero se había perdido la oportunidad de neutralizar la capital rusa. "¡La artillería debe abrir el camino!", se escucha en las grabaciones de los noticieros alemanes de la época. La artillería estaba, tal como ya lo comentamos, escasa de munición. Las dificultades logísticas impedían su llegada normal al frente. La Luftwaffe hacía grandes esfuerzos por cumplir el rol de ablandar las posiciones defensivas soviéticas. Lo hacía volando a baja altura. En algunos lugares las mencionadas defensas eran densas y tenían una profundidad de 14 kilómetros. Las tropas de las SS y los blindados cargaban con el peso de perforarlas. Según los propios corresponsales alemanes la resistencia era feroz. Los teutones reforzaron el accionar de su artillería con cañones antiaéreos. De noche los combates proseguían y los germanos echaban mano a la munición trazante (trazadora).
 
Para que se comprenda lo que tenían que enfrentar los alemanes describiremos lo que - según sus crónicas - eran las defensas en torno a una de las carreteras que conducían a Moscú; no se precisa cuál, aunque de todos modos en esa época eran muy pocas e inferimos que se trataba de la que conectaba la ciudad con Minsk. En primer lugar había una línea de lanzallamas automáticos; detrás zanjas antitanques en zig-zag; después un río en cuyo lecho y delante y detrás del mismo se había colocado alambre de púas; detrás había una zanja antitanques longitudinal; detrás de la misma erizos checos; a continuación se ubicaba una línea de búnkeres y finalmente artillería de diversos calibres, incluida la antiaérea, protegida por trincheras de infantería. Se comprenderá por que los Stukas y los bombarderos de la Luftwaffe jugaron un rol importante en apoyo a las fuerzas terrestres. Sus ataques contra Moscú propiamente dicha, si bien masivos, se vieron dificultados por las defensas antiaéreas de la ciudad y sus efectos reducidos por las dotaciones de bomberos formadas con los civiles que la habitaban. (Continuará)
 
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LA ESTRATEGIA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - VIGESIMOSEGUNDA PARTE: LA BATALLA DE MOSCÚ (continuación II)

19.11.2019 15:58
 
El 2 de octubre, finalmente, comenzó lo operación Tifón, la batalla por Moscú. Algunos consideran esta operación y no la lucha por Stalingrado como el punto de quiebre de la Segunda Guerra Mundial. Antes de iniciar el avance hacia Moscú, Hitler ordenó a los blindados volver al centro. La relación atacantes-defensores era de aproximadamente 1 a 1. Lo alemanes eran más hábiles, más experimentados y más móviles pero los soviéticos estaban aprendiendo mucho sobre como defenderse. Casi todas las mujeres, ancianos y adolescentes de Moscú fueron movilizados para construir fortificaciones y cavar tres círculos concéntricos de zanjas antitanques alrededor de la ciudad. Algunos aseguran que se movieron cerca de tres millones de toneladas de tierra en el proceso. El 6 de octubre comenzaron las precipitaciones níveas y pluviales. Los caminos se transformaron en barro y desaceleraron tremendamente el avance. El mal tiempo duró un mes.
 
Los soviéticos estaban siendo empujados hacia su logística, los alemanes se alejaban de la suya. El inmenso desafío logístico que representaba unos tres millones de soldados presentes en territorio soviético se veía agravado por la  distancia al objetivo y por la Rasputitsa, término que significa literalmente la época sin caminos (a causa de las mencionadas precipitaciones). Ese era un fenómeno que ocurría todos los años y los germanos no lo ignoraban. Recordemos que las acciones alemanas debían concluir antes de la llegada del otoño. El deterioro de caminos no complicaba solo la logística sino todas las maniobras de las fuerzas mecanizadas. 
 
El tren logístico alemán dependía mucho de caballos poco aptos para ese terreno. Eran animales de gran porte y acostumbrados a recibir una dieta bien balanceada que terminaban muriendo por el sobreesfuerzo y la inanición. Luego fueron reemplazados por caballos rusos más pequeños y acostumbrados a alimentarse de los pastos disponibles pero de una capacidad de tiro bastante inferior. También la infantería avanzaba mayormente a pie. Contrariamente a lo que se suele creer buena parte de la infantería alemana no era mecanizada, insistimos, avanzaba a pie por los lodazales que se formaban a causa de la lluvia y de la nieve y que parecían no tener fin. El barro favoreció a los defensores. Las maniobras se volvieron lentas. Los efectivos se enfermaban por la humedad. También se redujo la afluencia de la munición para la artillería, la cual era muy importante para la Wehrmacht. Finalmente las precipitaciones cesaron y empezó el frío. A los alemanes les faltaba ropa de abrigo ya que los medios de transporte apenas podían abastecer a las fuerzas con municiones y combustible. El barro se congeló y nuevamente las maniobras de los vehículos sin orugas se volvieron sumamente difíciles. La pesadilla logística se acentuaba. (Continuará)
 
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LA ESTRATEGIA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - VIGESIMOSEGUNDA PARTE: LA BATALLA DE MOSCÚ (continuación)

18.11.2019 17:08
 
Los teutones atacaron con tres Grupos de Ejércitos: el Norte; el Centro y el Sur. El Centro era el más fuerte. Contaba con  la cobertura aérea de la Segunda Flota de la Luftwaffe. Inicialmente el mayor esfuerzo se concentró en el centro, incluido el de la fuerza aérea. Recordemos que iniciada la invasión, la Luftwaffe llevó a cabo un ataque masivo contra 66 aeródromos rusos, destruyendo en tierra nada menos que 1.200 aparatos del enemigo. 
 
De fines de junio a fines de agosto hubo una seguidilla de victorias alemanas. El ejército estaba interesado en tomar Moscú, Hitler no tanto. Para Hitler Moscú era solo una ciudad. No comprendió su importancia como centro poblacional (en 1941 Moscú tenía 4 millones de habitantes), como centro político, como símbolo y como núcleo de numerosas vías de comunicación. Lo mejor de la infraestructura soviética se concentraba en un radio de unos 150 kilómetros alrededor de la capital rusa.
 
Insistimos, para Hitler - un estratega no sin cierto sentido práctico pero aficionado al fin - Moscú era solo una ciudad. Por eso en septiembre, luego de la caída de Smolensko (acaecida aproximadamente el 1 de agosto, aunque los combates en torno a la ciudad prosiguieron), decidió detener el avance en el centro. Como Leningrado seguía sin ser rodeada y era una ciudad industrial con una población importante, con vías férreas que la atravesaban conectando el interior ruso con ciertos puertos y como allí, tal como en torno a Kiev (también con industria), los soviéticos todavía eran relativamente fuertes, despojaría al centro de buena parte de sus blindados y los mandaría al norte y al sur. 
 
Con las unidades blindadas adicionales, los Grupos de Ejércitos Norte y Sur alcanzaron algunos objetivos pero los mismos no fueron definitorios para la guerra. Los soviéticos tuvieron tiempo de preparar la defensa de Moscú. Tal como pensaban muchos altos mandos del ejército alemán, Moscú sí era - poblacional, política e infraestructuralmente importante. Los germanos volvieron a centrarse en Moscú después de un mes, con el inicio del otoño. (Continuará)
 
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LA ESTRATEGIA EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL - VIGESIMOSEGUNDA PARTE: LA BATALLA DE MOSCÚ

18.11.2019 11:59
 
Para ser comprendida, la batalla de Moscú debe ser analizada en el contexto de la invasión de la Unión Soviética, es decir la Operación Barbarroja. El objetivo alemán para la URSS era rodear y destruir al Ejército Rojo lo más cerca posible a las fronteras.  Las acciones de destrucción debían durar unas 10 semanas. Si bien inicialmente las maniobras de cerco y destrucción fueron exitosas, no funcionaron tan bien como en la etapas previas de la guerra (Frente Occidental y Polonia) porque muchos soviéticos seguían peleando encarnizadamente aún rodeados, con el consiguiente desgaste para los alemanes. Aún así, los prisioneros eran tomados de a decenas de miles o centenares de miles. Con mucha anterioridad a la guerra los soviéticos asumieron que las guerras modernas serían guerras de desgaste por lo que debían ser capaces de reponer la totalidad de sus fuerzas en 8 a 10 semanas. Cuando los alemanes cruzaron la frontera, las fuerzas eran relativamente parejas en número de efectivos pero los comunistas tenían 14,5 millones de reservistas con algún grado de entrenamiento militar. Eso les permitiría la rápida reposición de fuerzas.
 
La densidad de caminos y vías férreas era inferior en Ucrania y Rusia que en Europa Occidental, de hecho muy inferior. Los alemanes perdieron un poco la noción de esa diferencia. Con caminos malos, escasos y las grandes distancias los vehículos se deterioran mucho, acrecentando las dificultades logísticas. 
 
Los alemanes asumieron que los soviéticos no pelearían por Stalin. De hecho seguramente no lo hicieron por él pero sí por su patria, por sus tierras y hogares. La inteligencia soviética sabía del ataque pero sorprendentemente Stalin prefirió meter la cabeza en el hoyo para no verlo, no estaba listo para pelear y simplemente ignoró las advertencias, dando órdenes de no provocar a los alemanes. Esa fue una de las razones por las que la reacción soviética fue extremadamente lenta.
 
Cabe destacar también que la industrialización soviética recién había comenzado y los productos militares dejaban bastante que desear. Por lo dicho tampoco tenían - inicialmente - muchos técnicos capaces de reparar vehículos y tenían cierto rechazo a producir repuestos, preferían todo nuevo. Además los soviéticos previeron que en caso de guerra tomarían medios de transporte de los civiles. Como se ignoró las alertas, para cuando empezó la guerra ya era tarde.
 
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