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GRAN BRETAÑA QUIERE REEMPLAZAR LOS SISTEMAS DE ARMAS TRIDENT A UN COSTO DE 157.970 MILLONES DE DÓLARES

22.05.2012 15:44

 

La decisión parlamentaria sobre si conviene o no construir un sucesor para los submarinos clase Vanguard, portadores de los misiles balísticos nucleares Trident, debe ser tomada recién en el 2016.

 

Pero eso no le importa mucho a Philip Hammond.

 

Ni bien anunció que las cuentas de la defensa británica estaban en orden, tomó una decisión que podrían obligar a algún futuro ministro de Defensa británico a hacer lo mismo que hizo él: cancelar proyectos de defensa en avanzado estado de desarrollo por falta de fondos para concretarlos hasta el final. En otras palabras, algún nuevo proyecto - como en su momento el Nimrod - podría terminar convertido en chatarra antes de haber entrado en estado operativo.

 

Un anuncio hecho hoy informa que se concedieron contratos por valor de 347 millones de libras  a empresas del Reino Unido para empezar a trabajar en el diseño de los sucesores de los submarinos nucleares “de disuasión”, es decir, los Vanguard.

 

El monto total que los contribuyentes británicos deberán pagar por el diseño de los nuevos SSBN, será de 3.000 millones de libras, y el costo total de diseñar, construir y operar las naves a lo largo de toda su vida útil ascendería a 100 mil millones de libras, es decir a unos 157.970.000.000 de dólares.

 

El mayor contrato es por valor de £ 328 millones y fue concedido a BAE Systems Maritime – Submarines, que se va a ocupar del diseño general de los nuevos submarinos.


La empresa Babcock recibirá 15 millones de libras por el diseño de las piezas del soporte en el servicio, mientras que Rolls-Royce recibirá 4 millones de libras para supervisar la integración del diseño del reactor de agua a presión 3 (PWR3 por sus siglas en inglés).

 
El gobernante Partido Conservador está presionando para que la capacidad nuclear de Gran Bretaña se mantenga, pero sus socios menores del Partido Liberal Demócrata en el gobierno de coalición están presionando para que se consideren otras alternativas. Algunos sostienen que la capacidad actual - la capacidad de destruir Moscú - es un vestigio de la Guerra Fría.

 

Como ya dijimos, la decisión final sobre la renovación del sistema Trident se tomaría durante el año 2016, un año después de las elecciones parlamentarias y los liberales demócratas insisten en que los contratos de diseño no representan un compromiso de renovación. Es decir, los 347 millones de libras que se pagará a las empresas mencionadas podrían ser dinero tirado a la basura.

 

El panorama sería tal vez aún peor si luego se decide seguir adelante con el proyecto.

 

Kate Hudson, Secretaria General de la Campaña por el Desarme Nuclear, dijo que el gobierno se mostró "decidido a mantener grandes cantidades de dinero en el pozo sin fondo que es el sistema de armas nucleares de Gran Bretaña".

"La mayoría de los ciudadanos desean el inmediato desguace del (sistema) Trident  Lo último que quieren hacer es reemplazarlo. Y sin embargo, se ven obligadas a financiar su sustitución, mientras que ven los recortes en todo tipo de servicios locales", dijo.

"La triste verdad es que tan sorprendente como el anuncio de hoy, es el hecho de que £ 350 millones es sólo una gota en el océano comparado con el costo total de sustitución del (sistema) Trident”, 

EL SUBMARINO DE ATAQUE BRITÁNICO HMS TALENT SE ENCONTRARÍA CAMINO A MALVINAS

21.05.2012 14:53

 

Al menos dos periódicos británicos dieron cuenta de la supuesta presencia en Sudáfrica del submarino nuclear inglés HMS Talent. Este submarino habría recibido permiso de ese país africanos para permanecer atracado allí desde el 10 de mayo y hasta el 30 del corriente mes.

 

El HMS Talent estaría ahora en Ciudad del Cabo haciendo los preparativos finales para partir hacia el archipiélago Malvinense y permanecer desplegado ahí, en vistas al trigésimo aniversario de la declaración del cese de fuego que marcó la finalización de las hostilidades, si bien ese cese no fue total en forma inmediata.

 

En realidad no creemos que la razón consignada por los periódicos británicos sea el verdadero motivo del despliegue, o al menos no el único. Los juegos olímpicos que se desarrollarán en Londres irán acompañados de un masivo despliegue de unidades de las fuerzas armadas británicas. Tal vez el temor británico se genere en el hecho de que tantos efectivos y equipos (incluyendo buques y aviones) se vean afectados al operativo de defensa de Londres.

 

Sin dudas hay otros motivos para el despliegue, que responden a la necesidad de Londres de distraer el foco de atención de la opinión pública británica, preocupada por la situación económico-financiera de ese país.

 

"Hay mucho discurso sobre las Falklands (por Malvinas), pero sólo una nación en este conflicto cuenta con submarinos nucleares", dijo desafiante una fuente militar británica. Esta afirmación es una provocación más de una larga serie de ellas por parte de Gran Bretaña en torno a la causa Malvinas.

 

El Talent es un submarino de ataque de la clase Trafalgar, que puede llevar misiles Tomahawk y torpedos Spearfish. Al parecer será desplegado con 30 misiles Tomahawk, lo que significa que - si hemos de creer a las fuentes británicas - prescindiría de los torpedos. Según esas mismas fuentes los misiles llevarán cabezas de guerra convencionales, aunque los Tomahawk pueden ser configurados con cargas nucleares.

 

Este despliegue debería ser un llamado de atención al gobierno argentino. Si bien el gobierno cuenta con el apoyo de la mayoría de la población en lo que respecta a la causa Malvinas, muchos se preguntan si no sería oportuno reforzar el equipamiento y entrenamiento de las FFAA argentinas. Los británicos no parecen estar dispuestos a quedarse de brazos cruzados ante los pacíficos reclamos argentinos.

 

Es hora de empezar a asegurar - como mínimo y dentro de la prudencia que exigen las cuentas públicas - la capacidad de defender el territorio continental de la República Argentina.

GRAN BRETAÑA: EL PRECIO DE LA TRAICIÓN

17.05.2012 18:00

 

El 19 de febrero del presente año el portaaviones norteamericano USS Abraham Lincoln cruzó las hostiles aguas del Estrecho de Ormuz, a pesar de las amenazas iraníes que afirmaban que ese país podría utilizar la fuerza militar para cerrar el estrecho, en represalia por las nuevas sanciones económicas de la comunidad internacional.

 

El portaaviones llevaba una dotación completa de aviones e iba escoltado por un crucero pesado y varios destructores. Acompañaban al grupo una fragata francesa y una británica. Los británicos tuvieron que “implorar” para ser parte de la partida. Los jefes de Defensa norteamericanos expresaron que Gran Bretaña no tenía mucho que ofrecer a la escuadra estadounidense. Sólo la intervención directa de Nicolás Sarkozy logró que se aceptara a la nave inglesa.

 

Los británicos no entendieron o no quisieron entender el mensaje. No hubo que esperar mucho para que éste se repitiera, aunque esta vez en término mucho más duros: "El gobierno de Cameron debe cumplir con su promesa de renovar las inversiones de defensa y después del 2018 debe considerar el despliegue del segundo de los dos (...) portaaviones clase Queen Elizabeth con la OTAN o los Estados Unidos, si no los puede operar a nivel nacional.” 

 

Las palabras provinieron del Atlantic Council. Este Consejo es una organización no gubernamental estadounidense “cuya real fuerza reside en su conexión con hacedores influyentes de decisiones políticas”.

 

En febrero del 2009 su antiguo presidente, James L. Jones, dejó el mismo para asumir como Consejero de Seguridad Nacional del presidente Obama y otra de sus miembros, Anne-Marie Slaughter, se convirtió en Directora de Planificación Política del Departamento de Estado, por dar solo dos ejemplos.

 

¿Por qué el Consejo del Atlántico envió un mensaje tan duro a Gran Bretaña? Siempre es difícil dar una respuesta precisa cuando se trata de este tipo de organizaciones, pero podemos dar una respuesta general.

 

- Gran Bretaña se había comprometido formalmente a una estrecha relación con otro miembro europeo de la OTAN, es decir, Francia. Como parte del compromiso se previó la cooperación en materia aeronaval. Como STOVL el portaaviones Queen Elizabeth no será interoperable con el portaaviones francés que es del tipo CATOBAR.

 

- Los Estados Unidos no consideran al F-35B  como un avión de combate de buenas capacidades operativas. Es visto como una plataforma de apoyo aéreo cercano, para su uso específico por el Cuerpo de Marines de los EEUU en operaciones anfibias. Sin reabastecimiento en vuelo, el F-35C tiene casi el doble de radio de combate que la variante STOVL (720 millas náuticas al v 380 millas náuticas). También tiene una capacidad de cargar armas mucho mayor a la de la variante B.

 

- En el plano estrictamente estratégico, los EEUU se quieren desentender de los “problemas menores” como lo fue, por ejemplo, el libio, para poder concentrarse en su nuevo foco de preocupaciones, es decir Asia, en particular China.

 

La reducción generalizada de sus capacidades militares convierte a Gran Bretaña en un socio de dudoso valor estratégico. Cuando Gran Bretaña necesitó de EEUU, los norteamericanos siempre se involucraron de manera contundente. Ahora que los estadounidenses necesitan de Gran Bretaña, los ingleses alegan razones económicas para reducir su potencial ayuda.

 

Sin duda las razones de los norteamericanos para su enojo con los británicos no se agotan ahí, pero las citadas dan un panorama de la situación. No se traiciona a un aliado como los EEUU sin pagar un precio. Si no hay un cambio de rumbo ese precio puede ser nada menos que un portaaviones clase Queen Elizabeth. 

EL GOLPE MÁS DURO: GRAN BRETAÑA PODRÍA TENER QUE CEDER UNO DE SUS PORTAAVIONES A LA OTAN O A LOS EEUU

16.05.2012 15:27

La economía no puede ser escindida del resto de las necesidades y actividades humanas. Cuando eso sucede se cae en el fundamentalismo económico. Los argentinos tuvimos la oportunidad de saborear el gusto amargo que tiene eso en al década del ’90. No alabamos lo que hubo antes ni lo que vino después, pero eso es una realidad.

 

La experiencia ajena sirve de poco, menos aún a la gente necia. Y así otras personas y otros países siguen cayendo en la necedad y en el fundamentalismo. Para el colmo para Gran Bretaña - a ella haremos referencia - está repitiendo su historia.

 

Philip Hammond cumplió y ejecutó una orden fundamentalista: resolver el déficit presupuestario de la defensa del Reino Unido a cualquier precio. Obedeció al pie de la letra y algunos aplaudieron cuando anteayer anunció que las cuentas estaban equilibradas. Los aplausos duraron poco.

 

Francia había reaccionado unos días antes cuando se supo de la elección de la variante STOVL para la clase Queen Elizabeth, o al menos para el primer buque de esa clase.

 

"Tomamos nota de la decisión del Reino Unido de elegir el avión de combate de despegue vertical F-35B, en detrimento del avión de despegue por catapulta F-35C " dijo el 11 de mayo el vocero de la cancillería francesa Bernard Valero. El portaaviones Queen Elizabeth no será de ninguna utilidad a los franceses, pese a los acuerdo firmados previamente en tal sentido. El fundamentalismo económico no sabe de acuerdos previos.

 

Ahora vino otro golpe más duro, un cachetazo en la cara, un verdadero balde de agua helada. El Consejo del Atlántico es un grupo con sede en Washington DC cuya misión es "promover el liderazgo constructivo de EEUU y la participación en los asuntos internacionales, basada en el papel central de la comunidad atlántica frente a los desafíos internacionales del siglo 21". 

 

Su “declaración de principios” es vaga y amplia y si bien no es un organismo gubernamental, esta vez su palabra resonó con tanta fuerza que lo dicho impactó tanto como si hubiera hablado Obama. Tal vez aún más. El Atlantic Council es apartidario, por lo tanto no está sujeto a la filosofía o doctrina política del gobierno de turno.

 

Lo dicho fue extremadamente duro: “El gobierno de Cameron debe cumplir con su promesa de renovar las inversiones en defensa y debe considerar poner en servicio los dos portaaviones clase Queen Elizabeth” o en su defecto poner al segundo a disposición “de la OTAN o de los Estados Unidos después de 2018, si no los puede operar a nivel nacional."
 

Recordamos que la decisión respecto al segundo portaaviones será tomada recién en el año 2015.


El informe de EEUU fue escrito antes de que el Reino Unido optara por volver a ordenar la versión STOVL del F-35B. El documento dice que los recortes de la defensa le costarían al Reino Unido su lugar de preferencia en la OTAN y en las relaciones con los EEUU.

"Las reducciones profundas en el presupuesto de defensa podrían socavar el estatus especial del Reino Unido como uno de los miembros más capaces de la OTAN", dice el informe. "El gobierno de Cameron debe cumplir con su promesa de renovar las inversiones de defensa y después de 2018 debe considerar el despliegue de segundo de los dos (...) portaaviones clase Queen Elizabeth con la OTAN o los Estados Unidos, si no los puede operar a nivel nacional.”

 

Al momento de la publicación de esta nota todavía no hubo ninguna reacción por parte del gobierno británico ante tamaña sentencia.

EL MARAVILLOSO MUNDO DE PHILIP HAMMOND

15.05.2012 15:56

En realidad no actuó solo. Si bien el hombre es sin dudas un genio, un prodigio, contó con la ayuda de su predecesor. Armados de sendas tijeras y todo su entusiasmo se dedicaron a la tarea de ser los ministros de Defensa de una nación que supo tener una de las marinas de guerra más poderosas del mundo. Ocupar un cargo así debería ser casi aburrido. Pero como todas las mentes brillantes, Philip Hammond y su amigo Fox no pudieron vivir en la penumbra intelectual y se decidieron a brillar.

 

Como Fox brilló demasiado, lo descubrieron haciendo favores a un amigo entre gallos y medianoche y lo mandaron a tomarse unas merecidas vacaciones. Su sucesor no se amedrentó. Con su incomparable clarividencia supo con meses de antelación cuál sería el próximo capricho de su reina: "La primera prioridad de mis ministros será reducir el déficit y restablecer la estabilidad económica", indicaría ella el 9 de mayo pasado, en momentos en que Gran Bretaña, sometida a un drástico plan de ajuste, acaba de entrar oficialmente en recesión.

 

Deseoso de agradar a la soberana, Philip tomó las tijeras y empezó a recortar. En realidad la parte más divertida del trabajo ya lo había hecho su amigo. Cuando decimos recortar, lo decimos literalmente: en un impulso incontenible se ordenó desguazar las cuatro fragatas tipo 22 de la Marina Real. Pero eso era poco, especialmente porque las rodajas de los Nimrod habían desaparecido rápidamente. Un buque de asalto había sido suspendido del servicio activo, el portaaviones Ark Royal había sido retirado del servicio y la flota de aviones Harrier había sido vendida. Era urgente hacer algo por agradarle a la soberana.

 

“Regimientos enteros de infantería y caballería serán disueltos” bramó con pueril entusiasmo. Y así la historia de Gran Bretaña también será recortada: al parecer desaparecerán algunos regimientos con siglos de gloria ganada en los campos de batalla de toda Europa y todo el Imperio. Los escolares británicos están de parabienes. Algunas de las batallas serán recortadas de los libros de Historia. ¡Carpe diem! (esa es la otra versión pagana del aquí y ahora) - rugió Hammond y ordenó empezar a arrancar páginas, capítulos enteros.

 

Tal fue el entusiasmo con que se dio a la tarea que ya no queda terreno por carpir. “Las cuentas están equilibradas” anunció ayer. Ahora sobra dinero. La defensa británica hasta tiene 8.000 millones de libras para simples eventualidades. ¿Por qué no se destinó ese dinero para comprar una EMALS e instalarla en al menos un portaaviones? Bueno, en realidad nadie está seguro de que esos 8 mil millones existan. No se mostrarán las cifras hasta que las mismas sean auditadas. Además eso podría comprometer la seguridad británica.

 

Pero por las dudas Hammond ya encontró una nueva fuente de gastos, al menos los rumores en ese sentido son muy fuertes. “Habrá que hacer gastos que no se verán en desfiles militares, que ni siquiera necesariamente serán destinados a cosas físicas, tal vez sólo a software”. Gran Bretaña se prepara para inventar la forma de neutralizar la bomba de pulso electromagnético (¿?).

 

Entre tanto, ayer algún medio británico se dedicó a mostrar en primera plana las fotos de la feliz flamante esposa del príncipe Guillermo corriendo detrás de su perro favorito, mientras su marido se preparaba para jugar un partido de polo... ¡Ah, qué mundo maravilloso!

LA DEFENSA BRITÁNICA PUSO PROA HACIA EL ABISMO

10.05.2012 18:31

 

Hablar del futuro siempre tiene un valor relativo. La incertidumbre acecha a cada paso. Aún así solemos hacer planes y es bueno que así sea. Hoy está de moda resaltar el aquí y ahora, pero si no aprendemos las experiencias del pasado, corremos el riesgo de repetir errores y si no hacemos proyectos a futuro, éste - eventualmente - nos toma desprevenidos.

 

Esto suena a una obviedad rayana en el absurdo. No parece ser así en lo que se refiere al actual gobierno británico.

 

Un ejemplo de ello es la decisión tomada con respecto a la adquisición de la variante STOVL del F-35. El tema ameritaría hacer un análisis profundo de algunas razones no muy visibles que también pesaron en tal decisión. Para lo que concierne al presente análisis, es aceptable tomar como totalmente ciertas y completas las afirmaciones del gabinete británico. Eso significa que la incertidumbre de algunas cuestiones tecnológicas a resolver y sobre todo el costo de montar catapultas EMALS, inclinaron la balanza.

 

Eso resuelve la situación del aquí y ahora. “No tenemos fondos para pagar las EMALS, no dotaremos a los portaaviones de EMALS” parece ser el razonamiento. No importa que en el mediano y largo plazo se pierda dinero y capacidades. El F-35B es más caro de comprar y mantener y tiene una menor autonomía y capacidad de cargar armas, pero ese es un problema que no importa ahora. Lo importante es que las cuentas cierren ya.

 

Con el mismo criterio se vendieron los Harrier. Se hacía caro mantenerlos en un momento de déficit presupuestario. La urgencia de ayer se convirtió en el problema de hoy: Gran Bretaña no tiene aviones ni portaaviones y no está claro cuándo los volverá a tener.

 

Ayer la reina Isabel II presentó la agenda legislativa del gobierno británico para los próximos doce meses. La misma establece la reducción del déficit y la estabilidad económica como grandes prioridades. "La primera prioridad de mis ministros será reducir el déficit y restablecer la estabilidad económica", indicó la reina, en momentos en que Gran Bretaña, sometida a un drástico plan de ajuste, acaba de entrar oficialmente en recesión.

 

¿Cómo va a afectar la reducción del déficit fiscal a las fuerzas armadas británicas? Bien, ya lo adelantó hace apenas unos días el secretario de Defensa Philip Hammond: batallones y regimientos enteros de infantería y de blindados serán disueltos. Pero eso es sólo el principio.

 

Cuando se iniciaron los actuales recortes del presupuesto de defensa inglés, se había dicho que se los compensaría incrementando el presupuesto a partir del 2015. Hammond ya adelantó que eso no sucederá.

 

Pero ahí no acaban los problemas para la defensa británica: pronto habrá que reemplazar el sistema de misiles balísticos Trident y probablemente los submarinos que los portan. El proyecto no tendrá una partida presupuestaria independiente, saldrá del presupuesto regular para la defensa.

 

Lo lógico sería cancelar el reemplazo y fortalecer la defensa convencional. Pero lo que es lógico para los contribuyentes no necesariamente es lógico para todos: la industria bélica no resignará fácilmente su tajada presupuestaria y Gran Bretaña posiblemente siga financiando proyectos faraónicos. Tiene un “buen” argumento. La cooperación militar con los EEUU y Francia - sobre todo con Francia - se verá resentida. Los portaaviones británicos no les servirán a los franceses.

 

La idea de los autores de esta nota era escribir un análisis sobre la futura estrategia naval británica, a partir de la elección de la versión VSTOL de los portaviones clase Queen Elizabeth y los aviones F-35B. Pero hablar de estrategia sería otorgar demasiado crédito a una marina de guerra subordinada al fundamentalismo económico de un puñado de gobernantes ya sea desequilibrados, ya sea perversos.

 

Lo que hasta hace no mucho fue una superpotencia militar - aunque muchos no pueda o no quieran verlo así - va camino a convertirse en una potencia militar de segunda categoría.

EN EL MARCO DE LOS RECORTES, SERÁN DISUELTAS UNIDADES ENTERAS DEL EJÉRCITO BRITÁNICO

08.05.2012 15:22

 

El anuncio se esperaba desde hace algún tiempo, pero ahora se concretó de la peor manera. Unidades enteras de infantería y de blindados serán suprimidas como resultado del programa de recortes en las fuerzas del Gobierno británico. Así lo anunció el secretario de Defensa, Philip Hammond.

 

Hammod dijo que la escala de las reducciones previstas no se puede lograr sin la pérdida de algunas unidades. Según los planes establecidos en la Revisión Estratégica de la Defensa y la Seguridad, el ejército británico será reducido de 102.000 a 82.000 soldados.


Si bien se había hablado de que se disolverían dos unidades escocesas históricas, eso no fue ni admitido ni negado por el titular del ministerio de Defensa del Reino Unido.  Ahora se dice que las unidades con un gran número de soldados reclutados en países del Commonwealth serían particularmente vulnerables.


Actualmente, uno de cada 10 soldados de infantería proviene de fuera del Reino Unido, aunque algunas unidades tienen contingentes de extranjeros  significativamente mayores que otras.


"El Ejército será  más pequeño", dijo Hammond. "Está claro que el Ejército no puede obtener un 17% de reducción sin perder algunas unidades”, agregó.

 

Nada dijo de los Argyll and Sutherland Highlanders y del Royal Scots Dragoon Guards que eran vistos hasta ahora como dos de las unidades a ser disueltas. De todos modos el silencio de Hammond no significa que finalmente eso no suceda.

EL SECRETARIO DE DEFENSA BRITÁNICO RECOMENDÓ OPTAR POR EL F-35B

08.05.2012 11:57

Después de innumerables idas y vueltas y un sinfín de rumores, el secretario de Defensa británico, Philip Hammond, recomendó al National Security Council (Consejo de Seguridad Nacional) elegir la versión STOVL (despegue corto y aterrizaje vertical) del Joint Strike Fighter, es decir el F-35B, argumentando que los hechos cambiaron desde la revisión Estratégica de la Defensa y la Seguridad del 2010.

 

Las declaraciones de Hammond significan una marcha atrás del actual gobierno británico, que en su momento había ridiculizado la elección, por parte de los laboristas, del F-35B. También implican que Gran Bretaña tendrá ahora una aeronave con menor radio de acción y de menor capacidad de carga de armas.

 

Recordamos que además de reemplazar a los Harrier y a los Sea Harrier - vendidos al Cuerpo de Marines de los Estados Unidos - los F-35B también reemplazarán a los aviones Tornado de la RAF.

 

La elección de la variante STOVL fue tomada - según Hammond - por el (supuestamente) alto costo de instalación del sistema de lanzamiento (catapulta de electromagnética), el cual fue estimado en 1.800 millones de libras. Hay especialistas que afirman que esa cifra en realidad sería mucho menor.

 

Cuesta mucho entender la decisión del gabinete británico, que está optando por un avión de menor capacidad, lo cual implicará tener que comprar un mayor número de aparatos a un costo individual más elevado, ya que el F-35C es menos caro. La decisión parece haber sido tomada con afán de reducir los gastos en el corto plazo, aunque a largo plazo eso implique una erogación final mucho mayor.

 

Según algunos analistas el Ministerio de Defensa - que ha tenido que volver a absorber los costos de la disuasión nuclear estratégica así como realizar recortes - no podría pagar esa cifra antes de que Gran Bretaña recupere la capacidad de embarcar aviones de combate hacia el año 2020.

 

Un estudio presentado recientemente al MoD británico, advertía que la capacidad de hacer frente a conflictos como podría ser una eventual escalada bélica por Malvinas, se vería muy limitada con la elección del F-35B.

 

A nosotros la elección de la variante STOVL nos parece una decisión absurda. Serán los británicos quienes deban convivir con ella.

EL HMS DAUNTLESS – QUE SE ENCONTRABA NAVEGANDO HACIA MALVINAS – QUEDÓ A LA DERIVA EN EL ATLÁNTICO SUR

07.05.2012 07:31

URGENTE - El destructor HMS Dauntless, que se halla camino a Malvinas, sufrió una sobrecarga eléctrica en la costa de Senegal. Después del incidente la tripulación del destructor Tipo 45 tuvo que desconectar los sistemas de baja prioridad en el barco. Algunas fuentes afirman que la nave antiaérea quedó a la deriva durante varios minutos.


Un portavoz de la Royal Navy negó que el buque, que teóricamente es una de las naves de guerra más modernas y poderosas del Reino Unido, haya quedado a la deriva y dijo que sus sistemas de propulsión no fueron apagados.

 

El incidente recuerda los percances sufridos por otro navío tipo 45, el HMS Daring, que recientemente fue sometido a reparaciones urgentes y secretas en Bahrein, después de haber sufrido una grave falla mecánica.

 

Esto sucedió mientras realizaba su primera misión operacional en la zona del Golfo Pérsico, más precisamente, a sólo dos meses de haber comenzado esa misión. El desperfecto ocurrió mientras patrullaba aguas próximas a Kuwait. El buque tuvo problemas con un rodamiento del eje de estribor. De hecho esa no fue la primera vez que el Daring sufrió problemas de propulsión. Ya en noviembre de 2009 quedó a la deriva en pleno Atlántico luego de haber perdido el poder después de una visita a Nueva York. En esa ocasión tuvo que volver como pudo a Halifax, en Canadá, para ser reparado.

 

Seguramente el grave desperfecto del Dauntless generará una profunda vergüenza en la Royal Navy y en los británicos, que en las últimas semanas se jactaron de las presuntamente temibles capacidades de este buque. 

EL DESTRUCTOR TIPO 45 HMS “DIAMOND” DISPARÓ UN MISIL CONTRA UN BLANCO SUBSÓNICO

02.05.2012 16:44

 

El tercero de los destructores tipo 45 británicos, el HMS Diamond, quedó listo para su primer despliegue operacional después de haber disparado por primera vez su arma principal.

 

El Diamond probó su sistema antimisiles Sea Viper, disparando un misil contra un drone que volaba a velocidad subsónica. El misil Aster voló hacia su blanco, un Mirach 100/5, a una velocidad igual a tres veces la del sonido.

 

El Mirach 100/5 es el sistema de blanco aéreo subsónico reutilizable, de uso estándar en las fuerzas armadas de Europa. El sistema es controlado por una moderna estación de control basada en tierra y permite el planeamiento de la misión, su preparación y reproducción.

 

El sistema antimisiles que equipa a los destructores tipo 45 británicos es el Sea Viper. El Sea Viper es la versión británica del PAAMS o Principal Anti Air Missile System (Sistema Principal de Misiles Antiaéreos).

 

El PAAMS fue pensado para ser desplegado en las fragatas clase Horizon, un programa conjunto de desarrollo de un buque antiaéreo, que sería llevado a cabo por franceses, italianos y británicos. Los británicos decidieron retirarse del programa y construir sus destructores tipo 45, pero aún así adoptaron el PAAMS.

 

El Sea Viper no es idéntico a la versión franco-italiana del PAAMS. Mientras que los destructores tipo 45 están dotados de un radar multifunción SAMPSON, las clase Horizon cuentan con un radar multifunción Empar.

 

Los franceses lograron algo que los británicos aún no hicieron, probaron que su PAAMS es capaz de lograr un impacto contra un blanco supersónico. Para ello se prepararon muy bien. En el año 2007 encargaron una unidad del drone supersónico de fabricación estadounidense GQM-163 Coyote, a un precio de 9,2 millones de dólares. Lo dispararon el 4 de abril del presente año desde el Centro Militar Francés de Prueba de Misiles, situado en la isla de Levante, frente a la costa francesa del mar Mediterráneo.

 

La intercepción del objetivo aéreo, que simulaba el ataque de un misil antinavío supersónico volando a muy baja altura, fue un éxito. Un misil Aster 30 disparado por la fragata clase Horizon “Forbin” destruyó al costoso drone.

 

Si bien algunos analistas británicos tomaron este hecho como una prueba de que un destructor tipo 45 podría hacer lo mismo, no es así. A nuestro criterio el software del radar SAMPSON está aún muy inmaduro.

 

Si bien la Royal Navy y el MoD británico no se cansan de asegurar que el sistema Sea Viper puede impactar en un blanco del tamaño de una pelota de cricket viajando a tres veces la velocidad del sonido, el hecho concreto es que hasta ahora sólo lograron impactar en blancos subsónicos.

 

Los franceses llevan la delantera.

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